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sábado, 29 de octubre de 2016

Tinelli, a las puertas del infierno astral, por Carlos Pagni

Tinelli, a las puertas del infierno astral

 por Carlos Pagni
Carlos Pagni

El kirchnerismo ajusta en todas sus dimensiones. También la empresarial. Una víctima de esa entropía es Marcelo Tinelli.

Su antiguo socio en Ideas del Sur Cristóbal López se retiró del negocio de la evasión impositiva. Obligado a pagar, prepara una ola de despidos en la productora. Gente que trabaja con Tinelli. ¿Qué dirán en C5N, el canal de López, siempre hipersensible a la inestabilidad laboral? La incertidumbre afecta al principal contrato de Ideas con El Trece: ShowMatch. Tinelli podría regresar al canal sin la mochila del zar de los casinos. Eso sí: antes debería borrar los tuits que emitió contra la empresa cuando se desvinculó.

López, Grupo Clarín, el tercer frente de Tinelli es Macri. Las caras que cruzaron en Snapchat se separan por la AFA. Tinelli tiene predilección por los rivales de Macri: primero Scioli, ahora los Moyano. Nunca debe olvidarse: el Presidente tiene sangre calabresa. Desafío para Fabián Scoltore, el administrador de las efectividades conducentes de la estrella de TV: evitar que la política no se convierta para su amigo en un infierno astral.

Resultado de imagen para tinelli moyano

LA NACION Opinión

domingo, 31 de julio de 2016

Macri, entre lo trascendente y lo frívolo, por Joaquín Morales Solá

Macri, entre lo trascendente y lo frívolo

por Joaquín Morales Solá



Joaquín Morales SoláEnrique Peña Nieto y el emir de Qatar merecían un contexto argentino mejor que el que les tocó. El acercamiento con México de Mauricio Macri significa dos importantes giros en la política exterior. Un nuevo gesto de la Argentina de aproximación hacia la Alianza del Pacífico (coalición que fue fuertemente rechazada por el kirchnerismo), por un lado, y la recuperación de la relación histórica con México, por el otro. En la última década, México fue injustamente relegado de la política exterior argentina, influida de manera desmedida por la estrategia del Brasil de Lula. Basta decir, por lo demás, que Qatar controla un fondo soberano de más de US$ 100.000 millones y que ha hecho importantes inversiones en todo el mundo.

Política exterior e inversiones fueron, sin embargo, eclipsadas por el sesgo a veces farandulero de la política nacional o por decisiones tan polémicas como inútiles. Macri le venía ganando por knock-out a Tinelli en las aspiraciones de éste para influir en el fútbol argentino. Le sacó la AFA y la Superliga. El conductor televisivo desafió entonces al Presidente y lo satirizó de la peor manera, en el peor momento. Comenzó entonces un intercambio de reproches, que -todo hay que decirlo- el periodismo, con excepción de los diarios, agigantó innecesariamente. Corrían días sin grandes noticias porque los jueces y gran parte de los políticos estaban de vacaciones. Cristina Kirchner, gran vector de (malas) noticias desde diciembre pasado, descansaba también en el confín del Sur. Un sector importante de la sociedad consumía, a su vez, la información que daba cuenta de los arrebatos de Tinelli o de las réplicas del Gobierno. Farándula, periodismo y sociedad se unieron en un extraño viaje hacia la nada.

El Presidente pudo resolver la cuestión con una reunión austera, aunque fuera pública, con Tinelli. Nadie puede negarle el derecho (o la necesidad) de reunirse con quien se había propuesto erosionar su fortaleza política hasta el extremo de desconocer su investidura. A estas alturas, Tinelli importa poco. Importa, en cambio, lo que hizo el Presidente para resolver un conflicto más mediático que político. Después de la reunión, la cuenta oficial de Macri en Twitter difundió una serie de imágenes de Tinelli llegando a la residencia de Olivos y siendo recibido por el Presidente como si se tratara de otro jefe de Estado. No fue todo. Poco después, el propio Macri difundió por Snapchat imágenes de él y Tinelli en las que ambos, entre risas, intercambiaban sus caras.

La sobreactuación de Macri es la prueba más cabal del fastidio presidencial con el conductor televisivo. El fastidio no justifica el error. Las imágenes se captaron en el despacho presidencial de la residencia oficial. La institución presidencial está herida en el país desde la caída de Fernando de la Rúa. Duhalde fue un presidente débil. Los Kirchner no reconstruyeron esa institución porque la convirtieron en una especie de monarquía electiva. El deber de Macri es reconstruir la institución presidencial de una República. Pero, ¿qué aporte a esa reconstrucción puede hacerse cuando el juego consiste en que Tinelli ocupe el lugar de Macri? Tinelli debería aceptar de una buena vez que quiere hacer (y hace) política desde un programa de TV sin ninguna noción de los valores, y Macri tendría que demostrar en cada acto público que es consciente de la situación que vive la sociedad argentina.

Ése es el otro costado de las imágenes presidenciales que merece analizarse. El Ministerio de Trabajo consignó que en los últimos seis meses se perdieron casi 180.000 puestos laborales. La inflación tiene un ritmo anual del 40%. Ni el consumo ni la actividad industrial han dejado de caer. La economía está en recesión. Los vaivenes con las tarifas de los servicios públicos provocaron temor e inseguridad en amplios sectores sociales, que ya no saben cómo ni cuándo ni cuánto pagarán. El Presidente viene repitiendo que él sufre al lado de cada argentino que sufre en esta transición hacia una economía más seria, moderna y homologable. Las decisiones que ha tomado en ese sentido son elogiables, aunque cuestionen su implementación. La situación y aquellas palabras presidenciales chocan de frente con las imágenes que el propio Presidente difundió de su encuentro con Tinelli, el mayor ícono de la frivolidad argentina.

¿Quién ha ganado? ¿Quién ha perdido? "Si la sátira de Macri es en adelante menos corrosiva, el resultado será beneficioso para el Presidente", dijo un pragmático funcionario cercano a él. De hecho, la sátira de Macri, posterior a la reunión con Tinelli, bajó varios decibeles, aunque no abandonó el monotema de las tarifas, que es el costado más débil del Presidente en este momento. Tinelli no se llevó nada. Ni la AFA ni la Superliga. Típico de un negociador duro como Macri, que no concede nada cuando ya lo tiene todo. "Una reunión superficial", describió Tinelli ante un amigo. Lo cierto es que las imágenes de la reunión (no la reunión) dejaron la impresión de un Presidente que se equiparaba con Tinelli. No son lo mismo.

Tampoco era indispensable que el Gobierno se enredara en una polémica por los datos de la Anses, que trasladó a la Secretaría de Comunicación Pública. No estamos ante la amenaza de un "Estado policial", como denunció Cristina Kirchner. Un verdadero Estado cuasi policial se vivió bajo su presidencia, cuando todos los teléfonos importantes de la Argentina (incluidos los de sus legisladores) estaban intervenidos por los servicios de inteligencia y la propia jefa del Estado violaba el secreto fiscal para difundir información personal sobre sus enemigos. Con todo, la decisión firmada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, merece una reflexión. El precedente no es bueno y abre una puerta, además, a futuros avances del Estado sobre otros derechos constitucionales, como el de la privacidad o el de la intimidad.

La decisión de Peña dispone que la Anses compartirá los datos de los argentinos que tiene registrados, unos nueve millones, con esa Secretaría para usarlos en la comunicación oficial. Se trata de nombres y apellidos, DNI, CUIT o CUIL, domicilio, teléfonos, correo electrónico, fecha de nacimiento, estado civil y estudios. La ley de protección de datos personales dispone una serie de derechos y garantías de los argentinos para evitar manejos abusivos por parte de terceros. No se trata sólo de esa ley; la Constitución otorga rango constitucional a la protección de los datos personales.

La ley dispone que los datos personales podrán se trasladados sólo con el consentimiento libre, expreso e informado de los ciudadanos. Otro requisito que impone la ley es el "principio de finalidad", que establece que los "datos personales no pueden ser utilizados para finalidades distintas o incompatibles con aquellas que motivaron su obtención". El Estado está exceptuado, en un artículo de redacción vaga e imprecisa, del consentimiento, pero no lo está de la finalidad. Aquella excepción al Estado, permite que Peña pueda asegurar que su decisión es legal. Queda en el limbo, no obstante, el tema de la finalidad. ¿Por qué la Anses debe compartir sus datos cuando los obtuvo sólo para fines previsionales? La prestigiosa ONG Asociación por los Derechos Civiles (ADC), políticamente imparcial, señaló que los datos personales deberían estar resguardados por una autoridad independiente, y que la ley que los protege debería ser reformada para incluir nuevos estándares internacionales y el fenómeno digital.

Sería mucho más útil debatir esas reformas que hacer prolijamente lo que ya hacía el kirchnerismo de manera soterrada. Sería mejor hablar de México y de Qatar antes que seguir dando vueltas con Tinelli entre el vacío y la nada.

sábado, 30 de julio de 2016

Mauricio y Marcelo, por Jorge Lanata

Mauricio y Marcelo

 por Jorge Lanata

La columna de Lanata

Contra lo que todo el mundo piensa, la gente consagra su vida a cosas abstractas: la felicidad, el futuro, el amor (iba a incluir la moneda, pero mejor dejemos ese aspecto para otra ocasión: un ejemplo de fe que compra cosas concretas). El poder es otro de esos elementos: para que haya quien lo tenga debe existir quien lo crea; el poder es, también, una ficción compartida, lo ejerce quien dice que lo detenta, pero se completa con el que obedece sin más. Ese pacto de fe –el que permite que el poder “sea”– es vulnerable: puede agrietarlo la desobediencia, la ficción de un contrapoder que lo cuestione, o –aunque suene increíble– la risa. El poder se muestra solemne y no sabe cómo combatir el ridículo; la risa lo desarma porque destruye el respeto reverencial que necesita para funcionar. Nadie obedecería a alguien que se toma a broma. No hemos inventado nada: la sátira nació en Grecia con Semónides de Amorgos, Arquiloco de Paros y Aristófanes. Ya entonces contenía la reducción al ridículo, la exageración, la yuxtaposición y la parodia. Desde la Edad Media el género se cultivó en España con el Arcipreste de Hita y Francisco Quevedo, entre otros. Quevedo fue quien, para ganar una apuesta, le dijo “renga” a la reina Isabel (esposa de Felipe IV): fue al palacio con sus mejores galas y con dos flores, una rosa y un clavel. Le entregó las flores diciéndole: “Entre el clavel y la rosa, su majestad es-coja”.
Publicó, entre otros textos de gran popularidad en el Siglo de Oro, “Gracias y desgracias del ojo del culo. Dirigidas a Doña Juana Montón de Carne, mujer gorda por arrobas”.
Hay quienes también ubican dentro del género de la sátira a Aldous Huxley en “Un mundo feliz”, y a “Rebelión en la granja”, de George Orwell. En la Argentina los críticos incluyen al dramaturgo Agustín Cuzzani con su “El centroforward murió al amanecer”.
Y aún hay, después de todos estos siglos, quienes se siguen tomando el humor en serio o, peor aún, intentan limitar los contenidos de la creación: a nadie se le ocurriría prohibir cuentos de ciencia ficción con más de tres marcianos, pero sí sostienen que con tal o cual tema no deben hacerse bromas.
La relación entre nuestros políticos y los medios es increíble: he visto a dirigentes de nivel muy alto con el minuto a minuto de rating en su teléfono, como si fueran Adrián Suar o Pablito Codevilla. Escuché mil veces a los mismos políticos preguntar, durante el corte: “¿Estamos midiendo?”. Tienen hacia los medios la cholula ingenuidad de un fan, y para colmo creen que los conocen. Esta impostura es aprovechada por asesores que ganan dinero como nunca diciéndoles obviedades, y para garantizar algún resultado compran a periodistas o medios enteros.
Cuando todo falla, los mismos políticos justifican su error hablando de “problemas de comunicación”, y jamás piensan en “medidas equivocadas”. Una mala medida bien comunicada es de todos modos una mala medida. Aplican, también, el pensamiento mágico: estar cerca de alguien que hace treinta puntos de rating te dará treinta puntos. Parecen los guerrilleros angoleños que peleaban con el Che Guevara y se pintaban el cuerpo convencidos de que la pintura los protegía de las balas. Está demás decir que todos murieron. Algo de todo este gran malentendido convirtió a Tinelli, hace casi dos décadas, en un personaje de la política vernácula. Y como todos creyeron que era cierto, lo fue. Tinelli, que nunca se caracterizó por su lentitud frente a los desafíos, aprovechó ese rol. Aún hoy hay quienes piensan que De la Rúa cayó por confundir el nombre de Paula, y no por Cavallo, el megacanje y el corralito. Como modo de combatir su imagen poco humana, los políticos pensaron que los humanizaba bailar en la tele o producir vergüenza ajena con sus imitadores. Tuvieron, claro, suerte diversa. A los que les sirvió, les hubiera servido igual no hacerlo. El paraguas político imaginario de Marcelo llegó a su climax cuando Cristóbal López, uno de los socios del dinero negro K, compró su empresa productora con el mismo fin: protegerse de los embates mediáticos opositores a Cristina. El dinero era, en ese caso, un tema menor: podía perderlo como hoy lo pierde en C5N. Finalmente turista en el país del poder real, Marcelo intentó manejar la AFA hasta que encontró una cabeza de caballo en su cama: las imágenes de aquella votación fallida quedarán en los anales de la mafia televisada. Esta historia sucede, para colmo, cuando uno de los mejores conductores de la historia de la televisión, después de más de dos décadas de éxito, empieza a bajar su medición.Habla frontalmente mal del gobierno –como nunca antes lo había hecho con otro– y sucede lo inesperado: el público y organizaciones de trolls le responden.
“Lo investigamos y confirmamos que hubo robots”, me dijo esta semana un alto funcionario. “Pero no fuimos nosotros”.
“Dale, decilo al aire a ver si alguien te cree”, lo desafié.
El escándalo hizo que la lógica de la televisión pura volviera a funcionar: todos hablaron de Tinelli y Tinelli subió a veinte puntos de rating.
Macri se dio cuenta tarde de que se había equivocado: ¿cómo tomarse un chiste en serio? Finalmente hubo un encuentro que la prensa bautizó como “cumbre”. Tinelli había ganado. No me imagino a Ellen de Generes o a Oprah reuniéndose con Obama en la Casa Blanca por un comentario desafortunado. Tampoco a un presidente opinando sobre un programa de televisión si no es para elogiarlo.
Y el gobierno decidió que estos eran los días oportunos para decirle al público que iban a usar sus datos personales. En un país con un alto y justificable grado de paranoia por metro cuadrado. A la mañana siguiente hubo una conferencia de prensa, en la que explicaron. Si conocieran aunque sea un poco los medios sabrían de sobra que cuando hay que explicar, ya es tarde.

domingo, 24 de julio de 2016

Macri, desde la pelea interna hasta Tinelli, por Joaquín Morales Solá

Macri, desde la pelea interna hasta Tinelli

por Joaquín Morales Solá
Joaquín Morales Solá

Cierto fresco se siente en el despacho de los presidentes. Colaboradores y secretarios de Mauricio Macri van vestidos con algún abrigo. La calefacción está puesta en su nivel mínimo, cuenta uno de esos ayudantes. El despacho ya es otro, aunque es el mismo. De la vieja decoración sólo quedan el escritorio y la enorme boiserie en la pared de la chimenea. Los sillones claros, cuadros con pinturas modernas y una antigua mesa redonda crean un ambiente menos saturado, más liviano. La decoración está inspirada, aunque no es idéntica, en el Salón Oval de la Casa Blanca. "Ayer hizo más frío", dice el Presidente no bien empieza el diálogo. La energía rondará la conversación, una y otra vez.

Sin embargo, Macri comienza por despejar rumores. "No es cierto que falta coordinación en el gabinete o que haya fracasado la idea de dividir el viejo Ministerio de Economía", afirma, enfático.

En ese despacho, cuenta, se reúne una vez a la semana un equipo integrado por Marcos Peña, Rogelio Frigerio, Alfonso Prat-Gay, Gabriela Michetti (o Federico Pinedo si ella no está), Emilio Monzó, Ernesto Sanz, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui (vicejefes de Gabinete éstos dos últimos). Siempre hay un sillón a disposición del ministro con el problema más urgente o más importante.

"Desde aquí se coordina todo", explica. ¿Acaso no hay problemas entre Prat-Gay y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger? "Antes de asumir, pensé mucho en ellos dos. Uno debía ir al Banco Central y el otro al Ministerio de Hacienda. Los dos sabían que el que fuera al Banco Central tendría asegurado el respeto a su independencia. A veces, le pregunto a Sturzenegger si no sería conveniente una tasa más baja. Él me dice que no en este momento. Yo lo respeto. Los ministros de Economía creen menos en la independencia del Banco Central. Siempre fue así. Pero yo debo dar el ejemplo: la institucionalidad comienza por separar la amistad de la función que un amigo cumple en el Estado", responde.

Al Presidente no le gusta que le disputen la propiedad intelectual de sus mejores logros. Subraya: "Aquí, en esta oficina, yo decido la estrategia. Yo dije que del cepo al dólar había que salir inmediatamente después de asumir y entonces me criticaron hasta mis amigos. Salimos muy bien. Yo dije que había que arreglar cuanto antes con los holdouts. Una vez lo bajé de un avión en Nueva York a Luis Caputo (secretario de Finanzas) y le ordené que no volviera al país sin el acuerdo en la mano. Fue así. Salimos bien. Yo dije que no podíamos vivir como país ni un minuto más consumiendo energía gratis. Y ahí estamos". Aunque nunca lo nombra, es más que obvio que está refutando la teoría de que Prat-Gay debería ser un superministro de Economía. "Si todos moderaran sus egos, la política sería mucho mejor", concluye sin dar ningún nombre.

¿Se equivocó Juan José Aranguren con las tarifas? "Es probable que se hayan cometido errores. Pero no es culpa de Aranguren. Yo les digo siempre a mis ministros que prefiero que se equivoquen haciendo diez cosas a la vez que no haciendo nada por temor a equivocarse." ¿Hablamos de energía? "Hablemos. ¿Quiero un cambio cultural en el consumo de energía? Sí. ¿Era necesario salir de la lógica perversa de que la energía es barata y se puede consumir sin límites? Sí. Pero hay algo más grave que todo eso: ¡no tenemos energía! La producción del país es insuficiente y, lo que es peor, también la estructura para la importación es insuficiente. El gobierno anterior hizo una estructura pequeña para la importación para salir del paso. Si el consumo domiciliario se disparara, la única salida que tendremos sería el corte de energía a la industria. Y entonces tendríamos fábricas paradas, empleados suspendidos y la economía produciendo menos. No es una solución lógica para un país que aspira a reactivar su economía", reseña, y sintetiza: "La Argentina era un avión que se venía a pique y al que, encima, le habían destruido el instrumental. Estamos estabilizando la nave en medio de la oscuridad".

La Justicia es otra de sus obsesiones. "El kirchnerismo se fue, pero Justicia Legítima sigue ahí. Hay jueces y fiscales de esa agrupación en todos lados que obstruyen la política (como sucedió con las tarifas) o que creen en la abolición del Código Penal. Traban las decisiones políticas, sean económicas o de seguridad, por razones ideológicas, no judiciales. Los conozco. Me hacían lo mismo en la Capital", señala. Está claro, aunque no lo diga, que entre los miembros de Justicia Legítima inscribe a los jueces de la Cámara Federal de La Plata, que suspendió los aumentos de las tarifas de gas en todo el país. Justicia Legítima no está entre los jueces federales de primera instancia, le digo. No pone buena cara. ¿Los cuestiona también? "Por otras razones", dice, seco. No explica cuáles. Pero a su alrededor suele criticarse la demora con que esos jueces trataron la corrupción en la era kirchnerista.

"El déficit fiscal bajará este año al 4,8 por ciento. He revisado los números", asegura. Parece contestarles a los economistas que no creen en su promesa de llegar a ese número. Heredó un déficit de casi el 7 por ciento. Le encantan los pronósticos de economistas privados que indican que el país podría crecer el año próximo entre el 4 y el 5 por ciento. "Son los que más acertaron en los últimos años", se entusiasma, pero prefiere la modestia: "Le dije a Alfonso que firmemos un crecimiento del 3,5 por ciento. Con eso me conformo", agrega. Es el porcentaje que anduvo anunciando en los últimos días. ¿Qué necesita la inversión? "Dos cosas. Primero, una justicia laboral más equitativa, no tan volcada a encontrarle siempre la razón a una parte. Y, después, que el peronismo se muestre racional, más comprometido con políticas permanentes de Estado. La pregunta que más me hacen en el exterior es ésta: ¿y después de usted qué? La respuesta la tiene la oposición, no yo, porque todos saben qué hará mi partido y la coalición que integramos."

Acaba de estar en Idaho, en los Estados Unidos, con los dos hombres más ricos del mundo, Warren Buffet y Bill Gates. La canciller alemana, Angela Merkel, le dijo que "Alemania será socio estratégico del crecimiento argentino". Pone otra cara cuando habla del mundo. En esas reuniones lo tratan como a una estrella de rock. Buffet y el poderoso dueño de medios Rupert Murdoch se comprometieron a visitar la Argentina en los próximos seis meses. Algunos empresarios extranjeros le preguntaron sobre la inflación y el déficit fiscal, pero la mayoría creyó en sus promesas de que superará esos problemas, asegura.

La política local es menos amable. ¿Lo preocupa que los gremios hayan endurecido su discurso? "No. Hay una necesidad en la política, y en gran parte del periodismo, de gritar y criticar para que la gente los tenga en cuenta", responde. Calla, en cambio, sobre el almuerzo que reunió hace pocos días a Diego Santilli, vicejefe porteño, con Hugo Moyano. Moyano le mandó mensajes que lo tranquilizaron. Está tranquilo. Las encuestas tratan muy bien al Presidente y muy mal a los gremios. Que hagan lo que quieran. Es evidente que lo alivia la normalidad en la que entró la relación con el Papa. Habló con Francisco desde Bruselas para agradecerle las palabras que el Pontífice tuvo hacia él en el reportaje concedido a LA NACION. "Fue una conversación muy cordial y muy sincera", recuerda. Conversación sincera significa, en el lenguaje de los jefes de Estado, que también hablaron de las cosas que los separaron, es decir, del convencimiento del Vaticano de que en la Argentina había una campaña para desprestigiar al Papa.

¿Y la pelea con Tinelli? "No hubo pelea. Él decidió satirizarme y recibió 150.000 tuits de crítica. Investigamos el tema. No hubo trolls ni el Gobierno tuvo nada que ver. Sí hubo 30.000 tuiteros que lo criticaron. ¿Cómo no va a haber 30.000 tuiteros que simpatizan con el Gobierno si este gobierno es producto en gran medida de las redes sociales? Es increíble que se ofenda. Tinelli me satiriza de mala manera ante tres millones de personas en televisión y se ofende porque lo critican 30.000 tuiteros". "Tinelli está ofendido porque le sacaron la AFA", dicen al lado del Presidente. Es evidente que Macri no es De la Rúa. Ni está dispuesto a claudicar ante él ni se atemoriza por los caprichosos berrinches del conductor televisivo.

¿Qué es lo que más lo emocionó en las últimas semanas? Responde, seguro y directo: "Los aplausos de miles de argentinos en Jujuy, en Tucumán y en Palermo. No lo esperaba". "¿Hace frío aquí?", pregunta antes de despedirse. La energía no lo deja en paz. Por el precio, por la carencia, por el consumo. Sabe que la solución será lenta y que su gobierno depende de la paciencia de los argentinos. ¿Habrá paciencia? ¿Quién lo sabe?

sábado, 29 de agosto de 2015

Tinelli se reunió con Zannini en Casa de Gobierno

Tinelli se reunió con Zannini en Casa de Gobierno

Fútbol local
El flamante vicepresidente tercero de la AFA estuvo esta noche durante más de una hora en el despacho del secretario Legal y Técnico. Habrían discutido el "reordenamiento" de la entidad y "mejoras en el ingreso" que obtiene a través de Fútbol para Todos.
Y un día Marcelo Tinelli volvió a visitar Casa Rosada. Esta noche, minutos después de las 20 y cuando los pasillos ya lucían despoblados acorde al inicio del fin de semana, sorpresivamente el conductor de Showmatch ingresó por la explanada de Avenida Rivadavia y enfiló directo para el despacho del secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini.
Tinelli llegó acompañado por su amigo Lautaro Mauro, también hombre de estrecha confianza del gobernador bonaerense, Daniel Scioli.
Ese detalle no es menor: según confiaron fuentes oficiales a Clarín, el candidato a presidente del Frente para la Victoria tuvo un rol clave para acercar posiciones.
Aunque también oficiaron de nexo el vicegobernador Gabriel Mariotto y uno de sus dirigentes más cercanos, el senador provincial Santiago Carreras, de buena llegada a Máximo Kirchner.
Al parecer, la sintonía entre el hijo de la Presidenta y el vicepresidente de San Lorenzo cambió radicalmente en el último tiempo. Tanto que en el Gobierno admiten que fue el propio líder de La Cámpora el que intercedió para despejarle el camino en AFA y que, finalmente, Tinelli lograra que se postergaran las elecciones hasta marzo para poder, de esa manera, cumplir con el requisito de antigüedad como dirigente.
La reunión, en el mismo despacho de Zannini, se prolongó por más de una hora. Y, previsiblemente, tuvo como eje excluyente el reordenamiento de la AFA, donde Tinelli desembarcó formalmente esta semana como vicepresidente tercero, con despacho incluido.
La vuelta del público visitante fue uno de los puntos principales que planteó Tinelli. Trascendió que su idea es que, desde la fecha 25 tras el Superclásico, se empiece a probar con un partido por día en territorio bonaerense, algo que -según supo Clarín- conversó con Scioli.
Pero además, en línea con el pedido que realizó días atrás de "mejorar el ingreso" que obtiene AFA por el Fútbol para Todos, fuentes cercanas al dirigente de San Lorenzo confirmaron que Tinelli habló del tema en la cita con Zannini.

domingo, 17 de mayo de 2015

Tinelli, el gran elector Por Pablo Sirvén

El medio es el mensaje

Tinelli, el gran elector

domingo, 12 de abril de 2015

Máximo y una posible candidatura de Tinelli

LA PELEA POR LA GOBERNACION BONAERENSE  

Máximo y una posible candidatura de Tinelli

Tras dialogar en marzo con el hijo presidencial sobre su futuro, el conductor habló con Daniel Scioli.

SONDEO. Tras dialogar con el hijo presidencial sobre su futuro, el conductor habló con Scioli.
SONDEO. Tras dialogar con el hijo presidencial sobre su futuro, el conductor habló con Scioli. | Cedoc

 

Marcelo Tinelli candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires: esta inesperada posibilidad comenzó a ser evaluada por el propio conductor televisivo luego de la reunión que mantuvo con Máximo Kirchner en marzo y se abordara la posibilidad.
Tal como adelantó ayer en su cuenta de Twitter el periodistaJorge Asís, ya hay mediciones de Tinelli que lo dan ganador en cualquier escenario, por lo que tendría el aval de la Casa Rosada.
Según confirmaron a PERFILfuentes cercanas al conductor, en aquella charla en donde se habló de Fútbol Para Todos, también se conversó sobre política y del futuro electoral. Fue allí en donde Tinelli comenzó a tomarse en serio la posibilidad de dedicarse a la política. Luego lo habló con el gobernador, Daniel Scioli.
El conductor, que supo estar peleado con el kirchnerismo por Fútbol para Todos, tomará una decisión definitiva luego de hablar con sus hijos. “Tinelli siempre tuvo vocación política y ganas de colaborar con el país”, aseguran en el entorno del ex periodista deportivo.

domingo, 11 de mayo de 2014

El amor de Cirio por Insaurralde: sospechas de una relación guionada

El amor de Cirio por Insaurralde: sospechas de una relación guionada

La modelo debutó en Bailando por un Sueño con un pormenorizado relato de la relación con el kirchnerista de Lomas. ¿Estudió la letra?

 Cirio con Tinelli

 

Una de las figuras de Bailando por un Sueño es Jessica Cirio, que el viernes por la noche debutó con el ritmo "New Disco", enfundada en un sensual traje blanco que mostraba su trabajado físico. La modelo de Leandro Rud en la previa con Marcelo Tinelli hizo un pormenorizado relato de la relación con el por entonces Intendente de Lomas de Zamora y primer candidato a Diputado Nacional por el kirchnerismo.
Marcelo Tinelli insistía en la idea de la postulación a Gobernador del lomense mientras ella se esmeraba en relatar detalles de la relación como por ejemplo cómo se habían conocido, el por qué de sus tatuajes, y cómo era la convivencia entre ambos.
Mientras tanto, la periodista Fernanda Iglesias desde su cuenta de Twitter @ferigle, mostraba los supuestos guiones que el equipo de comunicación del Diputado prepara para cada presentación en público de la modelo, incluida la primera estrofa de la marcha peronista, en caso de que Marcelo Tinelli decidiera "tomarle lección" de militancia. Esto no fue necesario, pero sí algunas citas sobre cómo es el romance que mantienen. 
Durante la charla Cirio confirmó que el diputado irá a verla bailar, y seguramente partirán juntosal departamento que comparten en Puerto Madero.

domingo, 4 de mayo de 2014

El poder paralelo de Tinelli Por Pablo Sirvén

El medio es el mensaje

El poder paralelo de Tinelli

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