domingo, 1 de abril de 2018

¿Quién no se comió 6 alguna vez?, Por Alejandro Borensztein para Clarín

¿Quién no se comió 6 alguna vez?

Por Alejandro Borensztein para Clarín
Marcos Rojo, Javier Mascherano y Ever Banega, con la indumentaria negra del seleccionado argentino. (REUTERS)

La Selección salió a jugar vestiga de ¡negro! ¿Se vistió de luto a cuenta del 6 a 1?

Si Sampaoli va a pretender hacernos creer que la
derrota contra España por 6 a 1 fue culpa de que Zuckerberg manipuló la mente de los jugadores a través de Facebook, mejor que se vaya buscando otra excusa porque tan giles no somos.

Hay razones mucho más simples para explicar la catástrofe que es el fútbol argentino, aún cuando la selección termine ganando el Mundial.

No nos olvidemos de que el DT que convoca a los jugadores, es elegido por un grupo de dirigentes que cuando organizaron una elección para presidente de la AFA, entre 75 votantes, el escrutinio terminó a 38 a 38.

Pese a todo, en el fondo los argentinos estamos convencidos de que esta bochornosa caída por 6 a 1 es la antesala de la gloria. Ya nos pasó con Bilardo en México ’86. Se fueron puteados y volvieron con la Copa del Mundo. ¿Por qué no podría volver a pasar?

Tanto en fútbol como en política, muchos argentinos se aferran íntimamente a la idea de que a veces, haciendo todo mal, la cosas pueden salir bien. Es verdad que esto puede pasar, pero muy de vez en cuando. En general, haciendo todo mal suele terminar todo mal.

Hoy la AFA es presidida por el “Chiqui” Tapia, presidente de Barracas Central que juega en Primera B, lo que le da una gran experiencia internacional.

Para respaldarlo, está el Vicepresidente Primero de la AFA (y presidente de Boca) Daniel Angelici. Toda una garantía ya que, a juzgar por la influencia que dicen que tiene en Tribunales, debe ser uno de los juristas más prestigiosos del cono sur.

Por si algo pudiera fallar, y para asegurarnos de que todo salga bien, está el Vicepresidente Segundo de la AFA (y Presidente de Independiente): Hugo Moyano. Podemos dormir tranquilos.

Pero, como todos los mortales, los muchachos tienen sus defectitos.

La selección argentina usa la camiseta celeste y blanca, o la alternativa azul con la que Maradona le hizo el gol a los ingleses. Sin embargo, esta semana salió a jugar vestida de… negro!!!

¿Se vistieron de luto a cuenta del 6 a 1 o las marcas deportivas arreglan con los dirigentes para promocionar nuevas camisetas y así tener más modelos para vender?

Independiente, los diablos rojos de Avellaneda, a veces es sometido a la humillación de usar una camiseta azul con rayas azul oscuro. O sea, lo más parecido a los colores de su archienemigo Racing.

A River le hacen lo mismo. Tiene la camiseta más diferente del mundo y sin embargo a menudo salen disfrazados de cualquier cosa. Rojo con negro, blanco con negro y rojo, rayas, bandas, doble bandas. Salvo lunares, les ponen de todo.

Lo peor es lo de Boca. Mi Boquita, el temible azul y oro que hace temblar la Bombonera últimamente sale disfrazado de amarillo. Imagínense a un equipo visitante que está aterrado esperando que salga Boca y de repente, en lugar de salir gladiadores con la azul y oro, aparecen una fila de patitos todos vestiditos de amarillo. Completo. Remera, pantaloncito, medias, calzoncillos y hasta botines. Parecemos un ballet de canarios.

No papá, esto es Boca. Ni hacemos amistades ni nos vestimos de pollitos. Dale esa camiseta a Maradona y vas a ver adonde te la mete. O a Rattín.

Última: no quisiera pensar que los visten de amarillo por pedido de Durán Barba, no?

¿Llegaremos lejos con estos dirigentes? El gobierno apuesta a un nuevo triunfo histórico en Moscú, por las dudas de que el famoso segundo semestre termine siendo, una vez más, el mismo famoso segundo semestre de siempre.

Obviamente los 6 que nos comimos contra España, los puso nerviosos. Que la pobreza haya bajado del 32% al 25% está muy bien, pero un Messi levantando la Copa también ayudaría mucho.

En realidad, el gobierno no debería preocuparse. Comerse 6 goles puede no ser tan grave. Es más, hasta puede ser auspicioso.

El domingo 3 de diciembre de 1995, Boca enfrentaba a Racing en la Bombonera. Iba primero en el campeonato, invicto y tenía a Maradona. Ese mismo día eran las elecciones presidenciales del club. Para sorpresa del mundo futbolero, ganó un pibe de 30 y pico llamado Mauricio Macri.

¡¡Uy Dio, ganó Macri!! pensamos muchos. Esa tarde, para festejar el triunfo electoral, Racing nos hizo 6, nos quitó el invicto y nos arruinó el campeonato que después ganaría Velez Sarsfield.

Al poco tiempo, hubo una serie de infartos masivos cuando este muchacho Macri clausuró la Bombonera y empezó a demolerla sin que hubiera un mango para reconstruirla porque el club estaba prácticamente fundido. Él mismo se puso el casco, se subió a la Caterpillar y tiró abajó todo el sector este del estadio. Hay fotos. Ya no había duda: estábamos en manos de un psicópata.

Sin embargo, un año después se reinauguró la Bombonera. Había quedado más linda que nunca. Jugábamos contra Gimnasia y Esgrima de La Plata y el estadio estaba lleno de bosteros dispuestos a pedirle perdón a Macri.

Para festejar la reinauguración, Gimnasia nos hizo… 6!!. No 3, ni 4. Seis!! Otra vez, la maldición del 6 a 1. Con 3 goles de un pibe que llevaba la camiseta 7 en la espalda: Guillermo Barros Schelotto.

En un desesperado intento final por salvar su vida política, Macri pronunció la primera de las dos frases fundamentales de su carrera: “compren al 7”. La otra fue: “ni en pedo me junto con Massa”.

Aquellas goleadas no fueron el final sino el comienzo de Macri.

Volviendo a la selección, fuimos subcampeones en Uruguay 1930 y después dejamos de participar porque éramos demasiado buenos para perder tiempo compitiendo con otros países.

A Italia 1934 mandamos un equipo amateur con jugadores de Dock Sud, Defensores de Belgrano y Barracas Central. Posta. De ahí debe venir el expertise de Sir Chiqui Tapia.

A Francia de 1938 ni fuimos. Pasada la guerra, se retomaron los mundiales con el de Brasil `50 pero Perón se enculó con los brasileños y tampoco fuimos. Lo mismo hizo el General con Suiza ´54 (cuando Perón se enculaba no era joda, para más datos preguntar a la gloriosa JP y a los pibes para la liberación).

Volvimos a jugar en Suecia ´58 debutando contra Alemania. Antes del partido la FIFA le comunicó a la Argentina que debía jugar con la camiseta alternativa, cosa que los dirigentes ni siquiera tenían previsto (ya entonces los dirigentes de la AFA eran unos inútiles).

Salieron desesperados por Estocolmo a comprar cualquier camiseta y terminamos jugando con la del equipo sueco Malmö IFK. Casualmente, toda amarillo patito. Canario. Pollito. Una vergüenza para el pabellón nacional celeste y blanco. Perdimos 3 a 1.

Esta anécdota no la recuerda nadie porque lo que se recuerda de ese mundial es el tercera partido. Era fácil, jugábamos contra Checoslovaquia. Imagínese amigo lector, nosotros los mejores del mundo contra los checos. Pan comido. Nos hicieron 6 y nos mandaron a casa. Otra vez la maldición del 6 a 1.

En Ezeiza se juntó más gente para putear a los jugadores que la que fue a recibir a Perón, en 1973.

Yo sé que usted tal vez prefiera que hablemos de política. Ok.

“La baja de la pobreza es un dato manipulado”, dijo esta semana Jorge Capitanich, un tipo que siendo Jefe de Gabinete, el miércoles 3 de setiembre de 2014 pasó a la historia cuando en su exposición en el Congreso dijo textualmente: “la Argentina prácticamente ha erradicado los niveles de pobreza e indigencia”. Le juro que lo dijo.

Por su parte, Aranguren explicó que va a repatriar su guita “cuando se recupere la confianza en el país”. Se ve que Marcos Peña no le encontró talle de bozal. Y Moreno declaró que “este es un gobierno ateo”. Ni Videla se hubiera animado a tanto.

Con frases como estas cuesta entender como es que todavía hay gente que duda de que Zuckerberg te puede quemar el cerebro.

En realidad esta nota sólo tendrá sentido si hoy Boca juega vestido de Boca. Zuckerberg gato.

domingo, 25 de marzo de 2018

Cristóbal López, Honoris Causa, Por Alejandro Borensztein, para Clarin

Cristóbal López, Honoris Causa

Por Alejandro Borensztein, para Clarin
Noche de fiesta: Cristóbal López, en la presentación de la grilla de Indalo Media, en 2013. (Emmanuel Fernández)
Un clásico del Club de los Malos: minorías con poder suficiente para destruir mayorías.

La cena de camaradería que el Club de los Malos organizó para homenajear a Cristóbal López tuvo un condimento especial. Además de festejar su liberación, el Consejo Académico del CDLM le otorgó el título de Doctor Honoris Causa.

El reconocimiento se aprobó por unanimidad con un fundamento contundente: evadir, evade cualquiera, pero una cosa es alguien que evade por trucho, porque no le alcanza o porque se gastó la plata en el casino y otra muy distinta es un dueño de casinos y estaciones de servicio que se apropia del dinero recaudado en concepto de impuestos hasta encanutarse 1.000 millones de dólares. Eso no es delinquir. Eso es tener un don.

Estamos frente a un jugador diferente. Un derroche de talento, imaginación y osadía pocas veces visto. Un hombre tocado por la varita mágica. Y eso es lo que valoramos a la hora de honrarlo.

Lamentablemente, el discurso de agradecimiento de Cristóbal López fue poco feliz. Como suelen hacer los conferencistas, arrancó tratando de hacer un chiste pero le salió mal. Dijo López: “en cuánto me liberaron, declaré ante los medios que yo no estuve detenido sino que fui secuestrado. A juzgar por el nivel de la comida y de los vinos que han servido esta noche veo que el pago de mi rescate no hizo mella en las arcas del CDLM, Ja, ja!”.

Silencio total. No se rió nadie porque, además de que el rescate costó una fortuna, tanto él como su socio Fabián De Souza deben dos años de cuotas del Club de los Malos.

En el final del discurso, le dedicó su título Honoris Causa al ex jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray “sin cuya invalorable colaboración nada de esto hubiera sido posible, fue un trabajo en equipo”.

¿La única finalidad del “Operativo No Va Mássssss” era la liberación del rey de la ruleta? No. En el fondo, esto escondía dos objetivos mucho más importantes.

Por un lado, seguir profundizando la destrucción del Poder Judicial con la misma estrategia de siempre. Alcanza con un puñado de jueces egresados del CDLM liberando violadores y asesinos o fallando a favor del mal como en el caso Indalo, para arruinar el prestigio de miles de funcionarios judiciales que todavía se niegan a pactar con el demonio e insisten en fallar conforme a derecho. Un clásico del CDLM: minorías con poder suficiente para destruir mayorías.

El Club de los Malos siempre reconoce a quienes aportan algo a nuestras causas, en este caso a la tarea de demolición judicial. De hecho, en la misma velada se les entregó el Zaffaroni de Bronce a los jueces Jorge Ballesteros y Eduardo Farah por firmar el fallo que liberó a nuestros homenajeados y cambiar la carátula de la causa de modo que López y De Souza puedan zafar fácilmente de toda condena. Para entregarles la estatuilla, subieron al escenario los ex jueces Oyarbide y Freiler, dos verdaderas leyendas vivientes.

El otro objetivo del “Operativo No Va Másssss” es mucho más ambicioso y fue coordinado con el equipo de encarajinadores de Cambiemos, ese cuerpo de elite que infiltramos en el gobierno para devastarlo hasta el final.

De los creadores de “Mauricio Macri LPQTP” ahora llega “si a López le permiten evadir mil palos verdes, entonces yo no pago un impuesto más”. En otras palabras, la idea es provocar un tsunami de rebelión fiscal que deje al Estado Nacional, y por ende al gobierno, literalmente sin un peso.

Si ya de por si el Estado está al borde de la quiebra, imaginemos lo que pasaría si lográramos que, por este fallo judicial, los tiernos Corderitos de Dios se enfurecieran hasta sentir que tienen derecho a dejar de pagar anticipos de ganancias, bienes personales, aportes patronales, ingresos brutos y monotributos. Sin duda, este golpe del CDLM podría significar una carambola a tres bandas.

Aprovechando la velada, el Jefe de Encarajinadores de Cambiemos presentó un estado de situación sobre el resto de las maniobras con las que el CDLM revuelve el cuchillo en las tripas del gobierno. Todo sigue viento en popa, tal cual lo previsto.

Desde Gilligan hasta las offshores de Caputo pasando por la inflación y rematando con lo que podría ser el broche de oro. El golpe perfecto. La suma de todos los miedos. El plan más ambicioso que podemos poner en marcha para hundir al Poder Ejecutivo y al Poder Judicial con un solo torpedo: el “Operativo Tigre Acosta a casita”.

Todavía es prematuro para cantar victoria, pero la bola ya está girando en la ruleta.

La lista de asesinos, violadores y represores en condición legal de acceder a la detención domiciliaria confeccionada por el Servicio Penitenciario Nacional, no fue negada ni mucho menos repudiada por el gobierno. Y si lo hizo, todavía no se enteró nadie. Lentamente los vamos metiendo en un quilombo del cual solo cabe salir mal. O sea, bien para nosotros.

Al informarse sobre los detalles del plan, un frío corrió por la espalda de los comensales.

Para salir de este clima y permitir que todos los turros y turras participantes del evento pudieran seguir comiendo más relajados, se aprovechó para informar sobre otros menesteres.

En principio, una buena noticia: el CDLM ya ha hecho los arreglos necesarios para que en los próximos días vuelva a estar operativo Luis D’Elía.

Por otra parte, en consonancia con los tiempos que corren, se informó sobre el lanzamiento de la nueva consigna “Ni un Parrilli menos”. El CDLM nunca abandona a quienes sirvieron a nuestra causa con lealtad y patriotismo.

Por su parte, el Jefe de Encarajinadores infiltrados en el peronismo brindó algunos detalles sobre este verdadero circo de kirchneristas despechados y peronistas marginales que salieron de gira por el país haciendo reuniones bajo la excusa de buscar la unificación del peronismo cuando en realidad sólo logran consolidar su destrucción.

Sin embargo se desmintió rotundamente que figuras como Moreno, Boudou, Moyano y otros estén por anunciar una huelga en reclamo de un aumento de los honorarios que el CDLM les paga, a través de Durán Barba, para ayudar a hundir al peronismo.

Por último se condecoró con la Orden del Mal a un ilustre visitante extranjero que participó de la cena y que es uno de los más reconocidos perturbadores urbanos del mundo. Una categoría que esta por debajo de los encarajinadores políticos, pero que a la hora de arruinarle la vida a la gente, son tan o más importantes.

Se trata del famoso ingeniero industrial alemán, inventor de la parte más hija de puta que posee la industria automotriz mundial. Ese oscuro, insondable, inaccesible y misterioso espacio que hay entre la palanca de cambios y el asiento del conductor.

Ese verdadero triángulo de las Bermudas donde todo se pierde para siempre. Monedas, tarjetas de crédito, llaves, celulares, chupetes y demás elementos pasan a una dimensión desconocida de la cual no vuelven nunca más.

Parece simple, pero haber logrado que eso ocurra en todos los autos del mundo sin importar la marca y el modelo, es casi un milagro de la ciencia y la tecnología.

Sin embargo, es un tema menor. Nada puede compararse con el daño que estamos provocando en el Poder Judicial. No es una tarea improvisada en unos pocos años. Llevamos décadas trabajando para que los pobres Corderitos de Dios sientan que no habrá ley que los salve de todas las injusticias y atrocidades que diariamente los atormentan.

Lo importante es conseguir que finalmente no confíen en nada y se sientan abandonados a la buena del Diablo. Sin esperanza alguna.

El Club de los Malos está cerca de un logro inapelable. Será Justicia.

domingo, 18 de marzo de 2018

Si Churchill viviera, no sería Montonera /Por Alejandro Borensztein para Clarin

Si Churchill viviera, no sería Montonera

Por Alejandro Borensztein para Clarin
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Si Churchill hubiera dependido del dueño de nuestros botes, hoy la Reina de Inglaterra sería Eva Braun.

Según declaró a la revista The Economist el profesor Peter Temin del MIT, “EEUU se está pareciendo cada vez más a la Argentina”. Aclaremos rápidamente que esto no quiere decir que la Argentina se está pareciendo cada vez más a EEUU. Suena a que es lo mismo, pero no lo es. Guarden la sidra.

El mundo se enreda en asuntos tales como los espías rusos envenenados por Putin en Inglaterra, el despido violento del Secretario de Estado norteamericano, la insólita cumbre entre Trump y el coreano quemaprimos, la habilitación al presidente chino Xi Jinping para mantenerse en el poder de por vida, los guerra comercial entre Trump y la Comunidad Europea, entre otras menudencias.

Por suerte, nosotros no perdemos el tiempo en pavadas como esas y ponemos el foco en los dos temas fundamentales que los argentinos enfrentamos, y sobre los que nos pasamos el día debatiendo: 1. La estrategia de Cambiemos para la reelección de Macri… dentro de 18 meses.

2. La estrategia del peronismo para acordar algo, sacarse de encima a la que le hace bullying a Parrilli y tener un candidato presidencial competitivo… dentro de 18 meses.

¿Hay problemitas para resolver en el camino de acá a octubre de 2019? Y sí, siempre hay cosas para resolver, pero son menores: déficit fiscal, inflación, pobreza, infraestructura, tratamiento de nuevas leyes en el Congreso y tantos otros asuntos que en realidad no son importantes porque son temas que se arreglan con plata. Y todo lo que se arregla con plata es barato.

Más allá de estas cuestiones ¿Cuál es entonces el conflicto de fondo que enfrenta el peronismo y cuál el de Cambiemos?

Contrariamente a lo que mucha gente cree, el principal problema del peronismo no es ni Cristina, ni el kirchnerismo, ni las diferencias entre gobernadores, sindicalistas e intendentes, ni nada de eso. Si así fuera, sería simple de resolver. También esto se arregla con plata.

El verdadero problema del peronismo es que tiene que convencer a los bonaerenses de que el desastre en el que viven no tiene nada que ver con que gobernaron la provincia durante 28 años consecutivos. Una mochila, a esta altura de la historia, imposible de descargar. Y son muchos millones de votos.

Curiosamente, este asunto de los 28 años también se podría resolver con plata si no fuera que, justamente, lo que el peronismo ya no tiene más es plata. O sea la caja. La tuvieron y la desaprovecharon. Ahora la tiene toda toda toda Mariú. Y para colmo la está despilfarrando en calles, cloacas, agua, luz, etc. Andá a sacársela.

Por su parte, el problema de Cambiemos es que no queda claro si los argentinos estamos tan dispuestos a hacer lo que se supone que hay que hacer para que realmente “Cambiemos”. En este caso es un tema cultural que no se arregla con guita.

Curiosamente, los sectores que mejor se bancan el temporal son los sectores de menores recursos y los que más se quejan son los sectores medios y altos. Ni hablar de los empresarios que habitualmente quieren la chancha y los veinte, si es posible los veinte con cláusula gatillo.

Cuando no es el fútbol, es la historia la que todo lo enseña. Veamos.
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En mayo de 1940 casi toda Europa, Francia incluida, había caído en manos de Hitler y medio millón de soldados ingleses quedaron varados en las playas francesas de Dunkerque a merced del fuego nazi e imposibilitados de ser rescatados por la Armada Británica. El que no tenga ganas de leer la historia puede ir a ver la película. Está buena.

En la desesperación, el Parlamento inglés designó como Primer Ministro a un señor de aspecto algo desprolijo, medio alcohólico y cascarrabias: Winston Churchill.

Dos años antes, en 1938 Churchill se había opuesto furiosamente al acuerdo que el entonces primer ministro Chamberlain y los franceses habían firmado con Hitler aceptando la anexión de los Sudetes en Checoslovaquia por parte de los nazis a cambio de que estos no se metieran con Inglaterra y Francia.

La frase de Churchill contra la dirigencia inglesa que firmó aquel Acuerdo de Munich pasó a la historia: “Tuvieron que optar entre el deshonor y la guerra. Eligieron el deshonor, van a tener la guerra”.

Muy poético el tipo, aunque para frase prefiero la de Felipe Solá cuando esta semana, refiriéndose al kirchnerismo, dijo: “Los del club del helicóptero son unos pelotudos importantes”. Menos shakesperana, pero para esta columna garpa más.

Volviendo al tema, dos años después y con los soldados ingleses rodeados en Dunkerque, los mismos políticos que apoyaron aquel acuerdo, le reclamaban a Churchill que firmara un nuevo acuerdo de paz con Hitler para proteger al Reino Unido y rescatar a los soldados de las playas francesas.

Churchill, con el apoyo del Rey Jorge VI, se opuso tenazmente bajo el argumento de que no había acuerdo posible con Hitler, llamó a defender las Islas Británicas hasta las últimas consecuencias y pergeñó un increíble operativo de rescate: convocó a todos los civiles con embarcaciones propias para cruzar el Canal de la Mancha, llegar hasta las playa de Dunkerque y traer a los soldados.

En botecitos, gomones, lanchas, barcos de pesca y veleritos, la clase media y alta británica rescató… ¡338.226 soldados!

Ahora imaginemos por un momento que Macri (que obviamente no es Churchill), apoyado por Angelici (al que no podemos comparar ni con las pantuflas del Rey Jorge VI) le pidiera a toda la clase media y alta argentina que crucen el Río de la Plata con sus yates, sus veleros, sus lanchitas, sus gomones o sus tablas de windsurf para rescatar a soldados argentinos asediados, por ejemplo, por fuerza brasucas que pudieran haber invadido el Uruguay en represalia por la derrota en la histórica final del Mundial de 1950, aquel inolvidable Maracanazo.

Por supuesto, esto dicho con todo respeto por los brasileños que tampoco tienen nada que ver con los nazis. De hecho, la última vez que se metieron con los alemanes perdieron 7 a 1 en el Maracaná. Una pena.

¿Iría nuestra clase acomodada en sus embarcaciones a rescatar a nuestros compatriotas a riesgo de ser hundidos por el fuego brasileño? Pregunta inquietante de respuesta incierta.

En el medio de la pelea con los industriales, el presidente de la UIA se quejó por los aumentos de luz y gas y explicó que están obligados a trasladarlo a los precios. Faltó que dijera “no van a pretender que resignemos ganancias”.

Sin embargo, grandes cambios requieren grandes gestos. Cuatro inútiles solos en el Casa Rosada, sean peronistas o de Cambiemos, no van a transformar la Argentina.

Obviamente, hay muchos empresarios que le ponen garra, apuestan y van para adelante. Desde Mercado Libre a Techint pasando por el Grupo dueño de esta casa, IRSA y tantos más.

Pero también hay muchos de los que se pasan la vida quejándose por el costo argentino cuando el mayor costo que tienen es el sueldo del dueño de la empresa. Más de uno debe pensar “no van a pretender que venda el barco que tengo amarrado en Punta del Este para pagarle el sueldo a esos vagos que laburan para mí”.

En fin, creo que si Churchill hubiera dependido de los dueños de nuestros botecitos, hoy la Reina de Inglaterra sería Eva Braun.

Un dato final: En cuánto terminó la guerra, después de haber defendido al Reino Unido, derrotado a Hitler, salvado a todo el sistema democrático occidental y haberse transformado en la que creo fue la figura política más trascendente del siglo XX, Churchill se presentó en las elecciones de 1945… ¡y perdió!!

Ningún pueblo es perfecto.


domingo, 11 de marzo de 2018

Un plan B por el amor de Dios, Por Alejandro Borensztein para Clarin

Un plan B por el amor de Dios

Por Alejandro Borensztein para Clarin
Un plan B por el amor de Dios

El kirchnerismo, aunque intente disimularlo, en el fondo detesta al peronismo.

Antes que nada: frente a la histórica movilización en favor de la igualdad entre hombres y mujeres, y en contra de toda forma de maltrato y violencia de género, vaya desde esta humilde página mi solidaridad con Oscar Parrilli.

Ahora sí, arranquemos con lo importante.

La historia enseña. Según el reconocido científico y futurólogo estadounidense Michio Kaku, en algún momento la humanidad estará obligada a dejar el planeta si es que pretende seguir existiendo.

Tarde o temprano, por la propia dinámica del cosmos, la Tierra será inhabitable. El sol tiende inexorablemente a apagarse y la posibilidad de que nuestro planeta sea impactado por meteoritos es altísima. Textualmente, Kaku escribió en su último libro: “Los dinosaurios ya no existen más porque no tuvieron un plan B”. Lo mismo le pasa a la Argentina.

Todos queremos que este gobierno, que por ahora anda divino, logre que el avión que el kirchnerismo dejó sin nafta a 10.000 metros de altura, aterrice en esa pista de desarrollo y bienestar que tanto anhelamos.

Pero por las dudas, tal como nos enseña la historia de los dinosaurios, hay que tener un plan B.

¿Que sería un plan B? Ni más ni menos que una oposición seria que garantice una alternancia democrática respetuosa de la Constitución, la República y el Estado de Derecho.

Nadie está diciendo que el gobierno anterior no haya sido respetuoso de estos valores, pero les costaba. Eran medio remolones.

Lo ideal sería que a futuro, el apego a un capitalismo democrático con un Estado presente, fuerte y responsable, salga con fritas.

Para ponerle nombre y apellido, digamos que necesitamos más Alfonsín y menos Moreno. O más Fernández Meijide y menos Aníbal Fernández. O más Robert Cox y menos Spolzky.

Por ahora, el mejor Plan B que tenemos a mano es ayudar al peronismo a construir un frente electoral amplio, democrático y competitivo. Difícil que el chancho chifle, pero no imposible.

En su blooper de la semana, el diputado Nicolás Massot dijo en un programa de América 24, sin saber que estaba al aire, “dentro de 6 o 10 años van a volver a gobernar los peronistas”.

De ser así, mejor que sean peronistas de los buenos y no la batucada falsoprogresista de Milani, Jaime o Boudou que tanto nos divirtieron durante los últimos años pero que no sirvieron para nada.

A propósito, mensaje para Massot: Ley número 1 de la televisión: nunca pierdas de vista la lucesita roja que está arriba de la cámara. Se llama “Tally”. Cuando está prendida, estás en el aire y esa es la que te está enfocando. Acordate macho.

Volviendo al punto. ¿Con que contamos para esa renovación peronista?

En principio iría descartando lo que queda del kirchnerismo porque, aunque traten de disimularlo, en el fondo detestan al peronismo. Hay un intento de limar asperezas pero las escuchas telefónicas entre Cristina y Parrilli no estarían ayudando demasiado (“que se suturen el… esos pelotu… etc.etc.”).

Además, la idea de mantener vigente a los espantapájaros de Hotesur puede ser un buen negocio para el gobierno pero definitivamente es un mal negocio para el país. Anula toda posibilidad de Plan B y nos acerca peligrosamente al destino de los dinosaurios.

En todo caso, rescataría de ahí lo poco presentable que les queda como Taiana o Filmus y al resto le iría organizando el partido despedida. No hace falta aclarar quienes van a jugarlo, ya los conocemos a todos.

Por el otro lado hay una generación de patriarcas setentones que podrían funcionar como sabios componedores salomónicos acercando posiciones entre los aspirantes a liderar esta renovación.

Yo sé que no estamos hablando de aquellos sabios del ágora griega, pero a falta de un Sócrates o un Platón, habrá que conformarse con un Alberto Rodríguez Saá o un Gioja. Venga, no se vaya, amigo lector. Es lo que hay. Ambos nacieron en 1949 y hoy tienen 68 años.

Si queremos levantar el nivel de los patriarcas tenemos a los cordobeses Schiaretti y De la Sota. Curiosamente, los dos también nacieron en 1949 y hoy tienen 68 años.

De la Sota es el más aggiornado. A su manera, el tipo es un moderno. Da canchero, pero igual es miembro del club de los patriarcas.

Creáse o no, este año soplan 68 velitas Pichetto y Felipe Solá.

Felipe parece más joven porque la juega de langa. Y Pichetto te desorienta porque es un clásico jugador de póker. Pispea las cartas y no se le mueve un solo músculo de la cara. Hace años que nos hace creer que tiene full de ases con reyes cuando seguramente no tiene ni un par simple de cuatros. Pero te bluffea como los dioses.

Detallecito final: aunque parezca joda, hace dos semanas el Compañero NCK hubiera cumplido… 68 años.

La única explicación posible para esta insólita coincidencia de los 68 años es que todas estas familias se excitaban leyendo la Constitución de Perón de 1949.

Con unos cuantos años más (tiene 76) todavía asoma il consigliere mayor: Duhalde, aunque últimamente está en observación. Acaba de declarar textualmente “la situación del país es similar a la del 2001, muy parecida”. Típica reacción de quien confunde lo que pasa con lo que quiere que pase. Raro en él. Es el único ex presidente más o menos presentable que nos quedaba. Cuídenlo, viejo.

Por supuesto, ninguno de estos setentones está para encabezar boleta. Mucho menos aún para planificar estrategias electorales. Imagínese a todos estos tipos juntos contra los 200 pibes que Marcos Peña tiene haciendo Big Data las 24 horas del día. Imposible competir.

Sin duda, el rol que les cabe a estos patriarcas es el de ordenar e impulsar a una nueva generación capaz de construir el famoso Plan B.

Más abajo, una nueva generación de peronistas espera con hambre de gol: gobernadores como Uñac o Manzur, intendentes como Magario o Menéndez, legisladores como Bossio o Arroyo. Toda gente más joven que podrán ser muy efectivos pero todavía no los conoce ni el loro.

Asoma un poquito Insaurralde (en realidad la que asoma es Jésica, él roba cámara). Y definitivamente sobresalen Massa y Urtubey que son las cartas más fuertes que tiene el peronismo hoy en día.

Yo diría que la dupla Massa/Urtubey es un poco como aquella dupla Piojo López/Crespo de la era Bielsa. Uno rapidito por afuera y uno más alto por adentro. Es una comparación poco alentadora porque, si bien es verdad que hicieron muchos goles, al final en el Mundial no le ganaron a nadie.

Quizá este sea el destino cercano del peronismo. Perder dignamente en 2019 y seguir hasta que el tiempo los acomode.

¿Nos interesa todo esto? Sí. Es tan importante que le vaya bien a este gobierno como que tengamos una buena oposición con capacidad para reemplazarlo y gobernar sin que tengamos que salir todos corriendo a Ezeiza.

¿Es urgente tener un plan B? No, pero es muy necesario. Para los que votan a Macri deberían saber que sólo hay una cosa peor que una derrota de Cambiemos en 2019: que Macri gane por mucho.

El final del kirchnerismo tuvo su piedra fundacional en el 54% obtenido por la falta de una oposición. Eso les hizo creer que podían ir por todo. Ahí los tenés: fueron por todo y volvieron sin nada.

¿Se lo vuelvo a explicar amigo lector?

La historia te enseña todo. Tanto la de los dinosaurios de hace 65 millones de años como la de los dinosaurios de la última década.

Vamos compañeros, organicémosnon.

domingo, 4 de marzo de 2018

Cambiemos. Temporada 3, cap. 1: "Escandinavia" Por Alejandro Borensztein para Clarín

Cambiemos. Temporada 3, cap. 1: "Escandinavia"

Por Alejandro Borensztein para Clarín
En la tele hay que poner toda la carne al asador de entrada. En ese sentido, Macri no defraudó con su discurso en el Congreso.

En un primer capítulo tenés que sorprender, poner toda la carne en la parrilla y entusiasmar a la mayor cantidad de gente posible. Así se arranca una temporada de televisión. Si no lo logras de entrada, después es muy difícil remontarla. Hay demasiada oferta en el mercado y los televidentes se rajan a ver otra serie.

En ese sentido, el comienzo de la tercera temporada de Cambiemos con el discurso del Presidente en la apertura de las sesiones ordinarias, no defraudó.

Mucho Macri gato, mucha cargada, mucho vos sos la dictadura, mucho se vino la derecha conservadora, pero ahí lo tenés al tipo. Paradito en el Congreso planteando el debate sobre el aborto, la igualdad salarial entre el hombre y la mujer, la violencia de género, la extensión de licencia por maternidad para el padre, la prevención del embarazo adolescente y el problema de la obesidad infantil.

Así desbarató el falso progresismo kirchnerista, desorientando al peronismo y proponiendo esta verdadera agenda escandinava. Creer o reventar. Oslo o muerte.

Muchos dicen que es una simple estrategia política, pero no es así. Son temas que al presidente le importan. Muchísimo. Casi tanto como la rehabilitación de Darío Benedetto.

¿Le preocuparán otras cosas también? Y si, obvio. Supongo que además de las desinteligencias entre los dos marcadores centrales de Boca, le preocupa la macroeconomía, como a todo el mundo. Pero en ese tema, los de Cambiemos han sido muy confusos.

Está claro que este es un gobierno lindísimo. Pero en general son gente de pocas palabras. Nadie pretende aquel verso interminable de la plomazo de Hotesur, pero la verdad es que estos explican poco.

Tienen estrategias comunicacionales muy modernas, muy exitosas (como ya se dieron cuenta los peronistas, un poco tarde), pero nunca se te paran de frente y te dicen “mirá macho, el problema es así y asá y vamos a hacer esto y aquello”. Les cuesta.

Según todos los analistas del Círculo Rojo, a partir de este inicio de las sesiones, se venció el plazo para explicar de que se trataba la pesada herencia y empezó el tiempo de contar como será la nueva herencia que van a recibir en 2019 los próximos inútiles que lleguen a la Rosada. Aunque posiblemente vuelvan a ser estos mismos.

Según los diarios, el presidente le pidió a sus funcionarios que dejen de hablar del pasado y empiecen a hablar del futuro, cosa que está muy bien porque eso les permite saltearse el presente.

Sin embargo vale la pena sintetizar en que andamos hoy como para ayudar un poco a empujar el auto y sacarlo de la arena.

Sin entrar en detalles sobre la simpática bancarrota en la que el kirchnerismo dejó al país, la realidad actual nos muestra que el PBI crece. Poquito. Humilde. El año pasado fue un 2,8% y llevamos 6 trimestres consecutivos de crecimiento. Este año se espera, mango más mango menos, algo parecido. Lo mismo para el próximo. Despacito. Apenitas, mi vida.

La inflación bajó un cachitín. Un descenso mezquino, pero apuntando hacia abajo. El año pasado fue 24% y para este año se fijó una meta del 15%. Creo que si logran bajarla al 19%, en el gobierno descorchan. Y si llegan al 18% el Compañero Mauri se pone el bigote y te hace a Freddie Mercury en la Bombonera por Telenoche para toda la Argentina. No va a cantar esa que usted está pensando, amigo lector. Sabe otra.

El déficit fiscal es lo más duro de bajar aunque un poquitito se achicó. Una nadita, pero algo es algo. Se les complicó con la suba de la tasa de interés porque eso les aumenta el déficit financiero, pero se supone que creciendo entre 2,5% y 3% anual, de acá a algunos años, comenzaría un punto de inflexión descendente en el gran problema que estamos incubando: la toma de deuda. Todo esto, si no se les cruza el gordito de Corea o una crisis en Brasil o un brote piscótico de Trump o uno de Putin. O todo eso junto.

Así, pasito a pasito, todo estaría indicando que en algún momento iríamos convergiendo hacia una macroeconomía normal y equilibrada que nos garantizaría un ciclo sustentable de estabilidad, paz y bienestar. Eso dicen. ¿Se logrará?

Ponele que si, aunque en realidad no tiene ninguna importancia porque para cuando eso llegue ya vamos a estar todos muertos.

¿Había otro camino? Si. Una opción era contratar al Politburó chino, eliminar el déficit de un saque, condenando a medio país a comer un plato de arroz por día hasta empezar a crecer al 7% anual, como hicieron ellos.

La otra era seguir en la onda Cristina-Maduro hasta el incendio final y alcanzar el 80% de pobreza como hoy tiene Venezuela.

Macri eligió llevarla despacito, atada al pie, sin arriesgar la bocha, caminando por la cornisa. Como Majul. No puede apoyarse mucho en sus compañeros porque el mejor equipo en 50 años no está preciso con la pelota. Evidentemente vamos a seguir en la cornisa durante mucho tiempo más. Como Majul.

¿Por qué no lo explican más claramente? No lo se, amigo lector. De todos modos, ya es tarde para lamentos. Estamos cruzando el río y solo cabe seguir nadando.

Obviamente, los que esperaban más capítulos sobre las aventuras de la pandilla patagónica deberán acostumbrarse a la nueva agenda. ¿Cuanta más leche le vamos a sacar a Julio De Vido y todo lo que se chorearon? No perdamos más tiempo con la corrupción kirchnerista. Empecemos con la de Cambiemos que por ahora es modesta pero tiene potencial televisivo.

De todas la líneas argumentales posibles, el tema del ministro de Finanzas Luis Caputo y las offshores, hoy en día es la más interesante.

Supuestamente no lo podés echar porque es el único que tiene los celulares de los tipos que nos prestan la guita. Los conoce bien. Son amigotes. Salen a morfar juntos. En este caso, lo lógico sería que aunque vaya preso siga siendo ministro. Una cosa no quita la otra.

Habría que buscar un juez del palo de Zaffaroni para que rápidamente le autorice salidas transitorias, así puede viajar a Nueva York cada vez que Dujovne lo llame porque se le acaba la guita. Como viene la mano lo va a llamar todos los días. Un ministro que llega esposado a las reuniones con el JPMorgan o el Citibank es una idea original. En un capítulo, el tipo podría tratar de escapar por la calles de Manhattan. Vemos.

Más divertido aún es el tema de Gustavo Arribas, el Jefe de Inteligencia a quien acusan de hacer una chanchada de 8 gambas verdes.

Aunque usted no lo crea amigo lector, el tipo le alquiló el departamento al Presidente Macri. Ahí vive. Eso te genera dos problemas.

El primero es que si lo echa no le va a poder cobrar el alquiler. Eso al presidente lo puede enloquecer. Peor que cuando el arquero Rossi no sale y le cabecean en el área chica. No quisiera estar ese día en Olivos. Lindo capítulo.

El otro problema es que si Arribas se chiva, no sólo le va a dejar todo el derpa a la miseria sino que, como es el jefe de los servicios, le va a poner micrófonos y cámaras hasta en el bidet. Como capítulo escandaloso, garpa. Pero yo no se si Netflix te va a permitir mostrar a un Presidente de la República enjuagándose las cantimploras.

En realidad, el tema de Arribas es por una denuncia de 8 gambas. Nada. El mínimo no imponible de Cambiemos es un palo verde.

Por eso a Gilligan, que le encontraron 1,2 millones en Andorra, lo echaron a la mierda.

Con Arribas podemos ser piadosos. Nunca nos olvidemos que antes de él, en ese mismo despacho y manejando la inteligencia del país, estaba Parrilli.

Yo siempre le digo amigo lector que esto no es Noruega pero esta vez arrimamos el bochín. Sorprender con un toque de Escandinavia fue una buena jugada. Vamos a ver el capítulo que viene. La televisión no es para cualquiera.

domingo, 25 de febrero de 2018

Operación Mauricio Macri LPQTP, Por Alejandro Borensztein para Clarin

Operación Mauricio Macri LPQTP

Por Alejandro Borensztein para Clarin
Las teorías conspirativas de siempre: Macri controla a la AFA, o sea, ayuda a Boca

Con el bajo perfil que nos caracteriza, el Club de los Malos trabajó sin pausa en un original plan para demoler este proceso político llamado graciosamente “Cambiemos”.

Nombre ingenuo si los hay. Como si ese título marketinero y novedoso les hubiera permitido salvarse de las operaciones del CDLM. Ellos podrán aspirar a cambiar algo, pero nosotros no se lo vamos a permitir. Así como estamos, nos va fenómeno. Para más datos preguntar en el kirchnerismo, nuestra última víctima.

Luego del triunfo de Macri, los jerarcas del Club de los Malos barajaron diversos proyectos para comenzar la devastación del nuevo gobierno.

Si bien hay un manual de procedimientos que incluye las clásicas operaciones de mala praxis, corrupción, descontrol económico y otras maniobras, los encarajinadores profesionales del CDLM infiltrados en los gobiernos suelen buscar una idea superadora.

“Vamos a golpearlos donde más les duele” sentenció el Chief Commander de los Encarajinadores infiltrados en Cambiemos cuando presentó su plan para el período 2015/2019. “Obviamente, les vamos a hacer estallar los escándalos e infortunios de siempre. Pero no será con eso que los vamos a destruir”.

Y ante el asombro de todos los jerarcas reunidos en los Headquarters del CDLM, este verdadero genio de la hijaputez, tocado por la varita mágica del demonio, tiró la frase fundacional del nuevo proyecto: “A este gobierno lo vamos a liquidar con el fútbol”. Y a continuación mostró un render animado en 3D donde se veían todos los estadios del fútbol argentino repletos de hinchas cantando desaforadamente “¡Mauricio Macri la puta que te parió… Mauricio Macri la p…”

“Vamos a lograr que hasta los mismos votantes de Cambiemos insulten cada domingo a su presidente” dijo eufórico el Chief Commander. Y allí mismo, este verdadero Churchill del mal acuñó la frase que resume la utopía: …“este gobierno llegó al poder de la mano del fútbol y será el mismo fútbol el que los borre de la faz de la Tierra”…

¿Cómo lograr semejante epopeya? Todo resultó más fácil de lo que parecía.

Nuestros viejos y queridos encarajinadores del fútbol argentino debían colocar al frente de la AFA a dirigentes vinculados a Boca Juniors y dejar trascender que esto se hacía con la bendición del presidente Macri.

Designamos al Chiqui Tapia (reconocido hincha de Boca) como presidente de la AFA, a Angelici (actual Presidente de Boca) como Vice y completamos otros cargos importantes con varios dirigentes xeneizes.

Luego era cuestión de que los árbitros controlados por el CDLM cumplieran con su trabajo. Esto dispararía las teorías conspirativas de siempre: Macri controla a la AFA, o sea Macri ayuda a Boca y perjudica a los demás. El folklore futbolero se ocuparía del resto.

Esperamos dos años a que se diera la oportunidad. No había ningún apuro. Pero en un par de semanas se desencadenó la tragedia y el éxtasis. Un gol en offside validado a favor de Boca contra San Lorenzo y un jugador de los de Boedo mal expulsado dispararon a las células dormidas que el CDLM había infiltrado en la tribuna de San Lorenzo para que arrancaran con el insulto tan deseado: ¡¡¡Mauricio Las teorías conspirativas de siempre: Macri controla a la AFA, o sea, ayuda a Boca.

Macri LPQTP… Mauricio Macri LPQTP!!! En pocos segundos, lo cantaba todo el estadio.

Dos días después, el mismo cantito se coreaba en un partido de básquet y el golpe de gracia fue al domingo siguiente. Un árbitro entrenado por nosotros dirige un partido de River y comete los errores necesarios y suficientes para que todo el Monumental tronara al grito de… “¡¡Mauricio Macri LPQTP!!!”

Habíamos logrado instalar la falsa idea de que todas las desgracias que pudiera sufrir un equipo de fútbol fueran atribuidas al Presidente de la República. Y que la respuesta de los millones de hinchas sea un ensordecedor grito de guerra a lo largo y a lo ancho de la Patria.

Detrás de esta simple y letal idea, hay un sustento filosófico indiscutible: el amor a una camiseta de fútbol es mucho más poderoso que el apego a una posición política o electoral. También esconde una mirada antropológica: el homo sapiens puede cambiar su voto, pero jamás cambiará de equipo.

Lo que no pudieron ni la inflación, ni los aumentos de tarifas, ni el endeudamiento, ni los errores no forzados, lo pudo el fútbol. Un movida fácil para el CDLM pero de consecuencias devastadoras. La genialidad también está en la simpleza.

De aquí en más, solo cabe ir creciendo. Bastará un penal mal cobrado contra Talleres de Córdoba para que se insulte al presidente durante todo el Festival de Cosquín. O un arbitraje que perjudique a Godoy Cruz de Mendoza para que la fiesta de la Vendimia se transforme en una verdadera pesadilla para Cambiemos.

En cada estadio, en cada recital, en cada lugar público. Hasta un soleado dia de playa que repentinamente se nubla y empieza a llover, los veraneantes no dudarán en arrancar con el cantito. Ya lo dicen en Italia: “piove, governo ladro”. No tendrán paz.

Iremos más allá de las fronteras. El CDLM ya ha organizado un gran operativo continental para la Copa Libertadores. Un simple error en el Maracaná y 100.000 personas cantarán “¡¡Mauricio Macri vai pra puta que o pariú!!... Mauricio Macri vai pra…!!” ¿Como se revierte esta ola imparable? No hay manera. Como todo plan, tenía su talón de Aquiles: que la Argentina gane el Mundial de Rusia 2018. Pero el Honoris Causa que el CDLM le otorgó el año pasado a Vladimir Putin desbarató toda esperanza. Por más que el gobierno, como represalia, haya respondido decomisando 400 kilos de cocaína en la embajada rusa, nada les va a alcanzar para modificar el acuerdo que hicimos con Putin.

Un gobierno construido sobre una brillante idea de marketing y comunicación va rumbo a ser demolido por otra brillante idea de marketing y comunicación: la Operación Mauricio Macri LPQTP. Una obra maestra del CDLM.

Para evaluar el exitoso comienzo del operativo, el CDLM convocó a un plenario de turros donde aprovechamos para entregarle una plaqueta de agradecimiento al remisero que el lunes llevó a la Casa Rosada al DT de Boca, Guillermo Barros Schelotto. Una foto junto al Presidente, al día siguiente del escándalo en River, fue un detalle delicioso para coronar la faena.

En otro orden de cosas, y en la misma reunión, se evaluó el pedido de afiliación de Oscar Parrilli, seguramente agobiado por la triste fama adquirida como consecuencia de la difusión de las escuchas telefónicas entre él y Cristina Kirchner. Fue rechazado sin discusión. Hay un acuerdo firmado de “non compete” para no robarse afiliados entre el CDLM y la OMP (Organización Mundial de Pelotudos).

Por supuesto, por más groggys que estén, nunca dejamos de golpear a todas las oposiciones de turno para que no levanten cabeza.

Por ejemplo, esta semana mandamos a Máximo Kirchner a la marcha de Moyano con el pañuelo verde que simboliza el apoyo al aborto. Mientras tanto, ya confeccionamos la remera que le pondremos en la próxima marcha con la inscripción “¿Mami, porque prohibiste durante 12 años la discusión sobre el aborto?” Un lujito que nos damos.

Trabajamos duramente para que los tiernos Corderitos de Dios sientan que no tienen ninguna salida. Que no hay opción. Que ninguna alternativa los sacará de la humillante desesperanza en la que los hemos sumergido.

Puede ser que bajar mucho el perfil haya encendido la ilusión de que hemos abandonado nuestro rol en esta sociedad, de que un cambio es posible o de que nos hemos retirado.

No nos hagan reir. De acá no nos mueve nadie.

domingo, 18 de febrero de 2018

Cronograma del bolonqui Por Alejandro Borensztein/Para Clarín

Cronograma del bolonqui

Por Alejandro Borensztein/Para Clarín








Esto no es Noruega, ni lo va a ser nunca. Si quiere tener una vida ordenada, vaya a vivir a Oslo.
A esta altura de la vida cansa seguir escuchando frases tales como “estas cosas en los países serios no pasan” o “acá no hay previsibilidad” o “viven cambiando las reglas de juego” etc., etc.
No es tan así. Usted sabe muy bien, amigo lector, que mañana lunes y el martes hay paro de bancarios y todos los bancos van a estar rigurosamente cerrados. Y que el miércoles los bancos van a estar abiertos de par en par, pero va a ser imposible llegar a ninguna sucursal porque Moyano tiene programado atravesar un camión en cada calle de la Patria.
Esto quiere decir que, si bien es cierto que vivimos en un quilombo padre, es un quilombo perfectamente organizado y previsible. Todos estamos fehacientemente informados que hasta el próximo jueves 22 no va a haber un solo billete disponible en toda la Argentina. Ni los falsos.
Si usted no tomó sus recaudos, no se organizó y no lo previó, no es culpa del país, ni del gobierno, ni de los sindicatos, ni de los empresarios. Es problema suyo.
Si alguno se quedó sin billetes será porque no tiene un sope por más que los bancos le abran las 24 horas, o porque anda por la vida relajado y distraído creyendo que esto es Noruega. Y esto no es Noruega ni lo va a ser nunca. Si usted quiere tener una vida ordenada, hay que estar atento y avivarse de como son las cosas. O irse a vivir a Oslo.
Por ejemplo, si usted vive en la provincia de Buenos Aires y tiene hijos en edad escolar ya vaya pensando dónde dejarlos el 5 de marzo porque ya sabemos que en la escuela no va a poder. ¿O acaso alguna vez encontró una escuela abierta el primer día de clases?
Tal vez los gobiernos deberían facilitar las cosas, sincerarse y en el cronograma escolar, donde dice “inicio de clases” deberían poner “inicio de huelga”. Pero bueno, aunque no lo aclaren, todos sabemos que es así.
También es de público conocimiento que la semana que viene, a más tardar la otra, comienza el raid televisivo de Baradel explicando que María Eugenia Vidal es la restauración de la derecha neoliberal que encarcela a los luchadores populares y sarasasasa.
Baradel te rinde en cámara una semana, semanita y media, no mucho más. Después, cada vez que aparece en un programa, el minuto a minuto se te cae como un piano y ya no lo quiere invitar más nadie.
Vidal es más zorra y en los primeros días del conflicto te manda a la tele a una segunda línea para que vaya haciendo el laburito fino. Siempre es un ministro o un secretario, que generalmente trastabilla un poco, pero el tipo va y aguanta todo lo que puede hasta que Baradel se empieza a desgastar.
Recién ahí aparece Vidal en dos o tres programas fuertes, te hace el acting de la firmeza y la lucha contra las mafias y un par de semanas después te resuelve el tema, los chicos vuelven felices al colegio y todos seguimos igual de burros como siempre.
Si a esta altura usted todavía no tiene arreglado con su cuñada o con su suegra para que el 5 de marzo le cuiden a los pibes, entonces el improvisado es usted. No le reclame más al país ni al gobierno. Las cosas están mucho más previstas y organizadas de lo que parece.
¿O acaso no sabemos todos lo que va a pasar el miércoles con la marcha de Moyano? El tipo va a llenar la ciudad de camiones, va a ser un caos, va a decir barbaridades de Macri pero dejando una puertita abierta y va a tratar de disimular el fastidio de ver al kirchnerismo copándole el acto. Una vez que termine el discurso, van a aparecer los troskos para entrenarse con vistas a los grandes disturbios que se van a llevar a cabo durante la reunión del G20 en Buenos Aires.
Y por supuesto, el jueves a la mañana va estar la cuadrilla de Larreta repintando el Cabildo. Una manito de pintura al agua nomás. No vale la pena darle con una acrílica satinada de alta resistencia, si total lo van a volver a enchastrar a la semana siguiente. Nada nuevo bajo el sol de la Argentina. ¿De dónde sacaron que no somos un país previsible?
Al contrario, somos previsibles y previsores.
Hace mucho tiempo que se sabía que la tasa de interés en los EEUU iba a aumentar, como efectivamente está ocurriendo en estos días. Lamentablemente, eso significa que también aumenta la tasa de los próximos bonos que la Argentina va a tener que colocar para seguir tratando de tapar el agujero que nos dejaron los cráneos de la década hotelera.
Por eso este gobierno, que es sabio y previsor, se apuró y aprovechó estos dos años para endeudarse hasta las pelotas antes del aumento de la tasa de interés.
En realidad, podrían haber aprovechado este tiempo para mejorar la recaudación, bajar un poco más el gasto y tener que pedir menos prestado. Pero se ve que las encuestas de Durán Barba dan que la sociedad todavía no esta preparada para eso.
Sin embargo fue una gran jugada. Es verdad que ahora debemos un fangote, pero a una tasa baratísima. Sólo pagamos casi el doble que Uruguay. Una pichincha.
Tampoco se entiende porque ahora la gente se sorprende por las cosas que dice Zaffaroni cuando, en realidad, eran totalmente esperables. El 19 de enero dijo que deseaba que el gobierno de Macri termine lo antes posible. El 12 de febrero reiteró que él quería que el gobierno se fuera antes. Ahora toca el 10 de marzo. Es una dosis de fascismo cada 24 días, con un margen de error de más o menos 48 horas.
No es ninguna novedad. El tipo piensa que el gobierno se tiene que ir antes de tiempo, del mismo modo que piensa que los violadores y los criminales también se tienen que ir a su casa antes de tiempo. Es coherente.
De hecho, él mismo debe lamentarse de no haberse ido antes de tiempo de la Corte. Se hubiera ahorrado el disgusto de quedar deschavado como un juez colaboracionista del Proceso, que rechazaba los hábeas corpus que se presentaban por los desaparecidos y que, siendo ya miembro de la Corte, tenía un paquetito de departamentos alquilados a una red de prostitución. Si se hubiera ido antes, nadie se hubiese enterado de que el tipo era este flor de jurista. Esto te pasa cuando no planificás bien y no tenés un cronograma claro.
Mientras tanto, en el gobierno se frotan las manos por lo que dicen y hacen los kirchneristas como Zaffaroni y siguen pra frenchi.
Esta semana se fueron a su tradicional retiro espiritual, que también ya estaba agendado. Una especie de partuza ministerial que Cambiemos organiza anualmente en Chapadmalal.
La duda que a uno le queda es ¿por qué se tomaron jueves y viernes cuando pudieron haberse ido el lunes y martes que era feriado de Carnaval? Con el cuento de que son un equipo que tiene que socializar, compartir experiencias, reflexionar juntos y toda esa pelotudez, nos caminaron y esta semana sólo laburaron el miércoles. El jueves tempranito avisaron que la inflación de enero fue del 1,8%, que la de los precios mayoristas superaba el 4% y antes de que los puteen ya estaban todos en Chapadmalal. Diga que venimos del kirchnerismo, si no es para serrucharse los coglioni.
Casualmente, eso es lo que está previsto hacerle a este muchacho Díaz Gilligan, Subsecretario General de la Presidencia que, al parecer, se olvidó de declarar una cuentita de palo doscientos que tenía en Andorra.
Tampoco es para ensañarse tanto. ¿Quién no se ha olvidado alguna vez un palo verde en Andorra?
Además, también está dentro de lo previsto. Si armás un gobierno con mucha gente rica, tenés los problemas de gente rica.
Como el kirchnerismo. Armaron un gobierno de ladrones, se morfaron los problemas de los ladrones. Ahí los tenés: todos presos.
Agéndeselo nomás, amigo lector. Martes o miércoles a más tardar, parte el Subsecretario de la Presidencia en su barco. Derechito, a la isla de Gilligan. Todo perfectamente organizado. Creo.

domingo, 11 de febrero de 2018

Marte, un planeta sin peronistas ni gorilas, Por Alejandro Borensztein para Clarín

Humor Político

Marte, un planeta sin peronistas ni gorilas

Por Alejandro Borensztein para Clarín

No explicaron como el PJ gobernó la provincia de Buenos Aires 28 años y la dejaron con millones de pobres.
Esta semana, el cohete Falcon Heavy de 70 metros de largo, impulsado por 27 motores, con dos cohetes adosados para sumarle una potencia inédita, se elevó hacia el espacio transformándose en la nave más poderosa de la historia y en el primer paso concreto hacia la colonización de Marte.
El multimillonario innovador Elon Musk es el creador de este cohete, además de ser el dueño de Tesla, la principal fábrica de autos eléctricos, el impulsor de los sistemas de autopistas urbanas subterráneas de alta velocidad y de muchas otras innovaciones. Su propuesta es armar una base de abastecimiento y soporte en la Luna y desde allí conectar los viajes a Marte para que el hombre expanda sus límites.
Elon Musk con sus 46 años está en la punta más alta de la cadena evolutiva de la humanidad. En la otra punta están Alberto Fernández, Agustín Rossi, Felipe Solá, Daniel Filmus, el Chino Navarro, Víctor Santa María y Daniel Arroyo, que esta semana se juntaron para ver si pueden reunificar al peronismo.
Cada uno tuvo 8 minutos para hablar en un acto donde explicaron todo lo malo que hacen los tipos que están en el gobierno y todo lo bueno que van a hacer ellos cuando se pongan de acuerdo y tengan la oportunidad de volver.
Resultado de imagen para reunion de peronista y frente renovadorSe abrazaron, sonrieron y finalmente cantaron la marcha peronista. Completa. Hacía mucho que no se la escuchaba enterita. Cantaron hasta las estrofas finales cuya letra ya no sabe nadie, sólo el gran Hugo (me refiero a Hugo del Carril, obvio, porque el otro Hugo se la está estudiando de memoria para el 21, sino al acto no le va terminar yendo ni el loro).
En el escenario del encuentro había un silloncito para cada uno, y una mesa ratona en el medio. Si sobre la mesita hubieran colocado un Wincofon, no hubiese desentonado.
El Falcon Heavy que lanzó Elon Musk en el inicio de la carrera espacial a Marte, llevaba adosados dos cohetes propulsores laterales (Falcon 9) que, una vez que le dieron al cohete principal toda la potencia necesaria, se desprendieron, volvieron solitos a la Tierra y se posaron suave y verticalmente en unas plataformas donde estaban esperando los técnicos para pasarles un trapito húmedo y volver a usarlos. Elon Musk explicó que esta es una de las ideas principales que hacen económicamente viable al proyecto.
En cambio, ni Rossi, ni Solá, ni Fernández, ni Arroyo, ni Filmus, ni Santa María, ni Navarro pudieron explicarnos todavía como fue que el peronismo gobernó la provincia de Buenos Aires durante 28 años y dejaron esta joyita engarzada de pobres que hoy tenemos.
Nadie duda de sus buenas intenciones, pero esto es como el fútbol: cuando los resultados no se dan, vuela el técnico y se cambia medio equipo.
El senador Pichetto hace rato que les viene avisando que si no hay nuevas ideas y un recambio generacional, no van a llegar a ningún lado. Pero no lo escuchan. Básicamente porque un recambio generacional es sólo una manera elegante de decirles que ya rompieron bastante las pelotas, que es hora de correrse, dejarle el lugar a los más aggiornados y volverse a casa.
El cierre del encuentro por la unificación y la renovación peronista estuvo a cargo del Alberto Rodriguez Saá. Todo bien con los Rodriguez Saá, pero me da la sensación que para unificar y renovar el negocio estaría haciendo falta otra mercadería.
No es muy diferente el panorama sindical. Moyano convocó a un acto aprovechando que la situación económica está difícil, pero todos sabemos que si la justicia no lo estuviera investigando, el acto se postergaría para la próxima década. El tipo se siente acorralado. Se le rajan los sindicalistas, lo usan los kirchneristas y, para su estupor, se le cuelgan los trotskistas. En cualquier momento, le pide ayuda a la barra brava de Racing.
Es como el viejo chiste del grupo de amigos, uno de ellos rengo, que se van de cacería y de pronto aparece un león en el campamento y los empieza a correr. El rengo, rezagado en el escape por su dificultad, grita “¡¡no corran que es pior!!!” En este caso, el león es la justicia, los amigos que escapan son los sindicalistas y el rengo es Moyano.
Los primeros intentos de reacción peronista se presentan como un posible acuerdo para desembocar en unas PASO. En el fondo, el kirchnerismo está feliz porque no puede creer que le estén sirviendo en bandeja la posibilidad de que Cristina se coma crudos, una vez más, a todos los dirigentes peronistas.
Y a su vez el gobierno también está feliz porque de este modo, el peronismo le está entregando a Cristina la llave del triunfo. Del triunfo de Cambiemos, obviamente.
Mientras tanto el gobierno hace la pata ancha y abusa. Saben que tienen el camino bastante asfaltado y, salvo que se aparezca un león en el campamento o un cisne negro en el camino, van derecho hasta el 2023. Seamos sinceros: ¿Quien podría hoy ganarle a Maria Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires?
Por más que se renueven y unifiquen de urgencia de la mano de Alberto Fernández, Felipe y Alberto Rodriguez Saá, como viene la cosa, están más cerca del león que del poder. Vidal le gana al peronismo con las viejas armas peronistas: la mina se acordó de los mismos pobres a los que ellos dejaron arrumbados en el olvido durante 30 años. Ahora, andá a cantarle a Gardel.
En el agrande, al Gobierno le aparecen algunos asuntitos que, de no corregir rápidamente, con los años y el declinar del poder se irán agravando.
Hoy los Kirchner están acorralados por los primeros chanchullos que hicieron cuando en 2003 armaron la constructora con Lázaro Baez y compraron los hotelitos. Lo que hace 15 años era sólo una denuncia aislada y delirante de Lilita, hoy es la antesala del calabozo.

Cuando Durán Barba instala una discusión sobre la pena de muerte, sin duda, para Cambiemos es un gol en contra. Pero en cuánto sacan de mitad de cancha, recuperan la pelota los peronistas y al toque son ellos lo que se hacen el gol en contra. Esa es la dinámica de la política argentina actual.

Pero ojo, los años pasan factura. Y los errores tarde o temprano se pagan. Desde el affaire Triaca o la designación de Etchevehere hasta Fly Bondi pasando por la inexplicable presencia de Angelici en los pasillos del Gobierno, todo tendrá un costo mayor que el que aparenta tener ahora.

Mirá si será contraproducente el rol de Angelici que hemos llegado al extremo que el domingo pasado Tevez hizo un gol con medio tobillo en offside, lo dieron por válido (era imposible detectarlo), y todo el estadio empezó a corear “Mauricio Macri LPQTP”. Urgente Lilita para terminar con este problema.

En cambio, no me ensañaría tanto con la aerolínea Flybondi. Con ese nombre simpático y popular, los tipos ya tienen un avión 737 que vuela y todo. Parece que en estos días podrían llegar a tener otro. A veces van con pasajeros y valijas ,y a veces sólo llevan pasajeros y dejan las valijas para otra oportunidad. Van paso a paso. Quien te dice, de a poquito, esta humilde truchada autorizada por un simposio de irresponsables, con los años se te transforme en una KLM o una Lufthansa. No serán Elon Musk, pero tienen su mérito. Veámoslo de ese modo. Cambiemos.

Además esto alienta la inversión. Usted mismo, amigo lector, puede hacer una vaquita con varios amigos, se compran una turbina de un DC9, la dejan en el patio de su casa (tapadita para que no se oxide) y ya se van registrando como compañía de aviación.

Mientras el mundo va hacia Marte, nosotros, enredados en el pasado, no podemos acordar entre todos el camino hacia la utopía más importante que tiene por delante el país: rescatar del infierno al 30% de los argentinos.


En el orden de nuestras prioridades, esto no es lo más importante. Es lo único importante.

Fuente: Diario Clarin

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