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domingo, 30 de octubre de 2016

Marcelo Salinas, valiente "desenmascarador" de Scioli

Marcelo Salinas, valiente
"desenmascarador" de Scioli
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Marcelo Salinas el padre del niño
que mató a un delincuente 
que amenazaba a su familia,
nos demostró de donde sacó, 
su hijo, semejante valentía.

En un cruce verbal, practicamente "destrozó" a Scioli y su gestión
en seguridad.
Invitado al programa de Mirtha Legrand, le dijo en la propia cara 
del ex gobernador, que no mintiera ni le tomara el pelo:

Aquí el diálogo

"Aquella persona que tiene permiso de portación obviamente tiene derecho a tener un arma y está respaldada. Pero la cantidad de armas que hay en el circuito ilegal, en manos de delincuentes como los que entraron a la casa de Marcelo... hay que desarmarlos, dar ya el debate en el Congreso, equilibrar el poder de fuego de lar armas, con un mayor control en las armerías, y aquella persona que es detenida en la vía pública con un arma con peligro para terceros tiene que quedar detenido y no salir. Por más policías y cámaras de seguridad que sigan poniendo, tenemos que buscar las causas profundas", dijo Scioli ante la mirada atónita de Salinas.
"¿Usted fue vicepresidente y gobernador? ¿Y hoy se le ocurre decir esto?", arremetió el padre del chico de 13 años que el martes 25 defendió a su familia y mató de un disparo a uno de los asaltantes que ingresó a su casa en el partido de Moreno. La discusión continuó por varios segundos:
Scioli: Siempre se me ocurrió y lo sigo sosteniendo, pero es un debate que se tiene que dar en el Congreso, ¿sabés cuántas armas destruimos nosotros?
Salinas: ¿Cuánto desarmaron?
Scioli: 120 mil armas, Marcelo.
Salinas: ¿Y qué hicieron?  ¿Se las compraron a Brasil y las destruían?
Scioli: No, las secuestramos de los operativos permanentemente.
Salinas: Usted no me puede decir esto a mí, en esta mesa, con lo que estoy sufriendo y lo que ha vivido mi familia.
Scioli: Pero yo te respaldo.
Salinas: No, usted no puede respaldarme, deje que me respalde Luca a mí, porque usted no puede respaldar a nadie. Discúlpeme pero las cosas las vamos a hablar clarito en esta mesa.
Scioli: Marcelo, entendé el contexto.
Salinas: Yo le entiendo lo que quiera pero no le mienta a la gente, porque eso es mentira, decir acá que quiere desarmar a la gente cuando estuvieron 12 años en el gobierno es mentira.
Scioli: A la gente no, a los delincuentes, dar un paso más en la lucha contra el desarme de los delincuentes.
Salinas: Pero, ¿por qué no lo hizo cuando le tocó, señor?
Scioli: Porque destruimos 120 mil armas, pero es un tema que tiene que dar el Congreso, el debate.
Salinas: Siento que me está tomando el pelo, de verdad se lo digo.
Scioli: No, es un debate que se tiene que dar en el Congreso, que se tiene que dar, hasta el diputado Sergio Massa lo está haciendo.
Salinas: Pero, ¿por qué no lo tocó en el Congreso? Tuvieron mayoría durante años, caballero.
Scioli: Bueno, porque desgraciadamente hay veces en las que uno plantea una cosa y no sale, es la democracia. Yo entiendo que la gente, en defensa propia como en este caso, reacciona de esta manera y tenga un arma como defensa, pero el Estado tiene que llegar a las causas más profundas, que tienen que ver con esos delincuentes que no pueden tener esas armas.
Salinas: Los delincuentes tenían 40 años, estuvieron cuando usted fue vicepresidente y fue gobernador. Esos delincuentes los tenía que detener usted.
Scioli: Bueno, combatimos.
Salinas: No, no combatieron nada porque esos delincuentes tienen un prontuario de este tamaño, así que no me chamuye, por lo menos le pido que no nos chamuye.
Scioli: Bueno, son discusiones que se están dando en la Justicia para limitar absloutamente las excarcelaciones de aquellos delincuentes peligrosos para que no vuelvan a reincidir, cuestión que yo también respaldo. Ahora, ¿cómo acorralamos a estos delincuentes para que no avancen en este tipo de delitos?
La intervención de la conductora del programa y el resto de los comensales le puso punto final al intenso diálogo.
https://www.youtube.com/watch?v=mM0FeUo7C_o (video)

sábado, 8 de octubre de 2016

La ley de la selva, por Jorge Lanata

La ley de la selva

por Jorge Lanata











Enviar gendarmes a Rosario o Buenos Aires es idéntico a tomar deuda externa para pagar salarios en las provincias o mayor déficit en la Nación: mantiene intacta la enfermedad y -quizá- alivia un poco la fiebre.

Un repaso superficial de las cifras de robo, drogas, inseguridad, e ineficiencia judicial y policial es más que suficiente para entender que plantear soluciones parciales a un problema global es inútil.
El narcotráfico corrompe verticalmente todos los organismos que lo controlan, la inseguridad está íntimamente vinculada con la parcialidad política de la justicia, el sistema de puertas giratorias, y la complicidad de los sistemas de control en el establecimiento de zonas liberadas.
Si nos despertáramos mañana con un gendarme por cada cuadra de la Argentina el problema no sería distinto: la Gendarmería se corrompería del todo y las fronteras dejarían de ser un colador para transformarse en una alfombra roja.
Un solo dato alcanza para demostrar la indolencia -¿incapacidad? ¿estupidez? ¿complicidad?- policial y judicial: en Argentina hay 100.000 prófugos. Cien mil prófugos.
De ese total, 25.000 son prófugos con condena. Mil prófugos puede ser una cifra normal, diez mil una mala gestión, pero cien mil -una cancha y media de River llena de prófugos- muestra el último grado de la decadencia.
Se denuncian 85 delitos por hora, de los cuales treinta son robos.
Las cifras oficiales indican dos millones de armas en la población. Las reales precisan nueve millones, una cada cuatro habitantes.
Hay unos sesenta mil presos en el país, de los cuales 33 mil están en la provincia de Buenos Aires y unos dos mil quinientos en comisarías -algo irregular, que se supera porque los presos pagan a los comisarios para estar allí.
Según el Barómetro del Narcotráfico y las Adicciones en Argentina se observó en 2016 un incremento del 50% de venta de drogas a nivel barrial. “El nivel -dice el informe- experimenta un incremento abrupto entre los años 2010 y 2011 para luego seguir una senda ascendente progresiva”.
Tomando el período entre 2010 y 2014 el Barómetro señala que los incrementos más intensos tuvieron lugar en la Patagonia 87%, NEA 85% y AMBA 35%. “El incremento en el registro de venta de drogas en el barrio se produce haya o no presencia policial. Se observa que en algunas regiones urbanas el incremento es proporcionalmente mayor en las zonas que tienen presencia policial. En AMBA el registro de venta de drogas se incrementa un 43% en barrios con presencia policial y un 34% en barrios sin presencia policial, algo similar ocurre en la región pampeana”.
Eso sucede abajo, en la Argentina de las cocinas, de la marihuana envuelta en celofán. Arriba, en el mundo del dinero que la droga produce no sucede nada. En “Criminalización del lavado de activos” Juan Félix Marteau, Coordinador Nacional para el Combate del Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo, reseña cuántas condenas por lavado hubo en Argentina durante los últimos quince años en los que el país ingreso al GAFI: siete.
De esas siete, sólo en tres se identificó el famoso “delito precedente”. Hubo, en quince años, 17 condenados a prisión, pero sólo ocho debieron cumplirla de manera efectiva. Ninguna de las causas se originó por un reporte de operación sospechosa analizado por la Unidad de Información Financiera.
Si el sistema estuviera diseñado para que nada funcione, habría que contratar al que lo hizo: es perfecto.
Todos los puntos se vinculan o mantienen la relación entre causa y consecuencia. El resultado es que, azarosamente, puede conseguirse algo de justicia que de todos modos no sirve porque terminan en un laboratorio de monstruos denominado sistema penitenciario. Los jueces, mientras tanto, firman “será justicia” sin que les tiemble el pulso.
Cada miembro de la cadena, el victimario, el policía, el fiscal, el juez actúan un rol que saben impostado, todos hacen como sí.
El muerto, la víctima, no participa.
Arreglar este entuerto parece imposible, y tal vez lo sea. Pero ¿qué otra cosa podría proponerse el gobierno que sea sino arreglarlo? ¿Cómo podemos seguir viviendo así?
¿Cambiar la policía? Sí, cambiar la policía, condenar a los corruptos, capacitar a los demás, tarde lo que tarde.
¿Cambiar la Justicia? Sí, cambiar la justicia, sacar a los jueces y fiscales que anteponen su ideología a la propia ley, destituir a los venales y a sus padrinos políticos, con independencia de los compromisos que tenga el partido que gobierne o el que se oponga. Hace falta liderazgo político y coraje y tiempo.
Lo otro es esto, lo que tenemos: la selva; estamos perdidos en ella, y buscando la salida podemos perder la vida.

sábado, 17 de septiembre de 2016

¿Por qué Rosario sangra?, por Jorge Lanata

¿Por qué Rosario sangra?

por Jorge Lanata


“Dejen de inventar, se sigue denostando a Rosario y Santa Fe”. “Se nos acusa de muchas cosas a los santafesinos, en particular a los rosarinos”.
La reacción del ex gobernador Antonio Bonfatti a la última edición de Periodismo para Todos no fue muy distinta a la del kirchnerismo cuando estaba en el poder: el programa no habló de “Rosario y Santa Fe”, ni de “los rosarinos”, sino de personas y gestiones puntuales.
Los políticos no son el Estado que administran. Bonfatti no es Rosario o Santa Fe, y tampoco es “los rosarinos”. Transformar las denuncias en una discusión nacionalista no es nuevo: ya la dictadura hablaba de la campaña anti Argentina, o Cristina se veía a si misma como representación de la Nación o el Pueblo.
Quien ataca a Rosario y Santa Fe es el narcotráfico o las políticas ineficientes del gobierno local, no el periodismo que lo cuenta.
La instalación del narcotráfico en la provincia de Santa Fe cuenta con un elemento adicional: sucede durante las distintas reelecciones del socialismo y es ahí donde el estereotipo hace corto circuito: ¿cómo los socialistas con los narcos? Es imposible.
Habría que observar que el narcotráfico no ha distinguido nunca entre derecha e izquierda a la hora de hacer negocios (los ejemplos de la FARC en Colombia y el propio gobierno en Cuba sobran) y convenir, a la vez, que es imposible la venta de drogas sin una complicidad vertical de todas las autoridades (las fuerzas de seguridad, los políticos, los organismos de control).
Nadie está planteando esta historia como fruto de una complicidad global: el narcotráfico no se instaló con ayuda del socialismo sino, probablemente, de algunos dirigentes partidarios de mayor y menor entidad, con gran parte de la policía y con la indolencia o complicidad de parte del sistema judicial.
En su descargo Bonfatti afirmó que entrevistamos a su abogado y que luego la nota fue censurada: es mentira. Luciana Geuna mantuvo con Héctor Superti una conversación telefónica en off pedido por él, el domingo pasado a la mañana. Nunca se grabó ninguna entrevista.
Bonfatti miente en este punto, lo que me permite preguntarme si lo hará también en otros.
Lo que queda en esta historia son un montón de preguntas sin respuestas. Habiendo sufrido uno de los atentados más importantes durante la democracia, Bonfatti retiró, un mes antes de dejar la gobernación, la querella contra Pimpi Sandoval, el acusado de disparar contra su casa, nunca fue personalmente a declarar sino que lo hizo por escrito y nunca respondió pregunta alguna. Un mes más tarde Sandoval aceptó su culpabilidad durante un juicio abreviado y quedó libre.
El denominado Caso Medina es, también, un enjambre de preguntas: hace tres años que ni avanza ni cierra una causa en la justicia federal por los vínculos políticos de Medina con el gobierno de Bonfatti. Luis Medina, alias El Gringo, para la PSA “El Hombre Marlboro”, para la policía de Santa Fe “El señor de los anillos”, cayó preso en 1999 a los 28 años como miembro de una banda narco, acusado de tráfico y falsificación de monedas. Cayó luego preso varias veces pero nada evitó que las autoridades locales le habilitaran en Rosario la disco Esperanto. Medina y su novia terminaron acribillados a balazos. El celular de su novia desapareció durante el procedimiento; el suegro de Medina fue asesinado en un carrito de comidas días antes de declarar como testigo, y al cadáver le cortaron una oreja. El policía que estuvo a cargo del operativo la noche de la muerte de Medina fue asesinado en un asalto dudoso; una casa en Pilar donde vivía Medina fue allanada en circunstancias confusas. La causa estuvo un día y medio sin juez a cargo, ya que la jueza de turno no respondía los llamados y alegó luego tener el celular apagado. Cuando finalmente asumió la jueza Alejandra Rodenas se enteró que los objetos personales de Medina estaban en una división informática del Poder Ejecutivo. A medianoche del asesinato -luego de que la policía allanara la habitación de Medina en el Citycenter, precintara una netbook y la llevara a la Jefatura- aparecieron en el lugar Javier Echaniz y Martin Degrati, Secretario y Sub de Tecnologías para la Gestión de la provincia de Santa Fe y, afirmando tener una orden judicial que nunca fue librada -ellos dirían más tarde que era oral, algo que en Tribunales desmienten- se llevaron la computadora. Echaniz -que en 2015 fue despedido por contar mal los votos del escrutinio de las PASO provinciales- es hoy mano derecha de Bonfatti en la Cámara de Diputados y Degrati fue ascendido a Secretario. Nunca pudo peritarse si la computadora fue comprometida.
-Un día vino mi hijo a mi casa y me dijo: “Mamá vos sabes que si yo pongo plata con tres o cuatro amigos ayudamos a un político que quiere ser gobernador”, declaró la madre de Medina ante la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados provincial.
-La noche de inauguración de Esperanto estaba toda la crema narcosocialista -agregó.
Alcanza para preguntarnos porqué Rosario sangra.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Dos muertos en Loma Hermosa, por Jorge Lanata

Dos muertos en Loma Hermosa

por Jorge Lanata


En Ombú 6865, localidad de Loma Hermosa, murieron dos personas: Ricardo “Nunu” Kabler, de 24 años, y Lino Villar Cataldo, médico, de sesenta y uno.
Se me podrá acusar de facilidad de metáfora: no lo creo.
Conocí en mi vida de periodista muchas personas que mataron; en general –aun logrando un trato cercano– muy pocos lo reconocen. Y cuando lo hacen una sombra les atraviesa la cara. Es cierto, hay enfermos que pueden recordar un asesinato con una sonrisa, pero su alma es abisal y nunca llegué hasta ahí, no sé qué harían si dijeran la verdad.
Ahora la historia de ambas muertes se pierde en detalles: ¿el arma estaba en el cantero? ¿hubo premeditación? ¿el auto en efecto le pasó por encima?
La razón nos defiende del horror: cuando la sangre se transforma en un rompecabezas mancha menos la conciencia de todos.
Lino Villar Cataldo defendía su Toyota Corolla. Un Toyota Corolla cuesta entre 200 y 300 mil pesos, según el año y el estado. Aunque cualquiera diría que defendía mucho más que eso: había sido víctima de varios asaltos que lo obligaron a mudar su domicilio y dejar en Ombú al seis mil, sólo su consultorio.
Villar Cataldo, al llegar y al salir del consultorio observaba una costumbre que se volvió habitual en la Provincia: se le cortaba la respiración y miraba atento a los costados; ese podía ser el momento de otro asalto.
Así, todos los días, todos los meses, de todos los años.
Compró una pistola Bersa Thunder Pro 9 mm, tramitó la portación y practicaba tiro. Una pistola Bersa Thunder Pro 9mm con un cargador de diecisiete tiros cuesta nueve mil setecientos pesos.
Tirar a un blanco es un ejercicio de imaginación: la gente se mueve. Es muy distinto. Dicen que tampoco la sangre, cuando brota, es como en las películas. Lo que sí se vive como en una película es el recuerdo de esos cinco o seis segundos: vuelve una y otra vez sobre la memoria, como si estuvieran proyectándolo en cámara lenta.
Las películas se superponen: la del viernes 26 con el miércoles 24; entonces también habían querido asaltarlo, dos días antes, y también la emprendió a los tiros. En el barrio cuentan cinco asaltos frustrados, el último dio en el blanco.
Nunu Kabler estaba muerto antes de que le dispararan: cuatro años preso en Olmos, libertad hace doce meses, familia de chorros conocida como Los Galardi. “Nunu no siempre robaba”, escribió en este diario Nahuel Gallota. “Hay quienes aseguran que cada tanto salía en un carro a juntar cartones”. Silvia Kabler, su madre, dijo a media semana por la radio que a Nunu “lo habían fusilado”. Desde el fondo de su tristeza ignoraba la ley de la calle: cada noche Nunu podía fusilar o ser fusilado. En una semana todos nos vamos a olvidar el nombre de ambos muertos. Ahora, en medio de la selva, opinan psicólogos, sociólogos, criminalistas, todo el mundo da consejos con voz aflautada de especialistas: nadie debe tener un arma en su casa, aun cuando sepan cómo usarla. Si se sabe cómo usarla es peor: se da en el blanco. Pero el blanco se mueve y durante un fragmento de ese segundo, muere también una parte del que disparó.
El resto asiste al debate –asistimos– como turistas del dolor ajeno: todos saben qué hubieran hecho puestos en la misma situación, todos son capaces de dibujar un rayo.
¿Y si pudieran ver, en el momento justo, los motivos por los que se están matando?
Villar Cataldo vería un Toyota. Nunu Kabler vería un par de papeles de merca mal cortada, un viaje a Mar del Plata, doscientos litros de cerveza.
Lo único real entre los dos, antes de los disparos, fue el miedo.

domingo, 5 de julio de 2015

Secuestro virtual a la periodista Sandra Russo: pagó US$ 50.000

Secuestro virtual a la periodista Sandra Russo: pagó US$ 50.000

Una estafa que se repite.Le dijeron que tenían cautiva a su hija. Juntó la plata y la llevó hasta un locutorio. Luego descubrió el engaño.
El teléfono de línea sonó en plena madrugada. La dueña de casa se levantó rápido y atendió. Del otro lado, la voz agresiva de un hombre le dijo que tenían secuestrada a su hija y que, si no pagaba, la mataban. La mujer intentó comunicarse con la chica, pero no pudo. Entonces decidió salir a la calle y entregar el rescate que le exigían. Más tarde se enteró de que había sido víctima de una estafa.
La mujer engañada en este nuevo secuestro virtual fue la periodista y escritora Sandra Russo, panelista del programa de la TV Pública “6–7–8”. Fuentes oficiales confirmaron anoche a Clarín que pagó 50.000 dólares como parte del falso rescate de su hija.
El episodio ocurrió durante la madrugada del jueves. El llamado fue realizado a las 3.40 de la mañana. Una voz de hombre le dijo a Russo que tenían secuestrada a su hija. La mujer, que vive en el barrio porteño de Palermo, se desesperó. “Contó que, de fondo, se escuchaban los gritos de una chica diciendo que la iban a lastimar”, resaltó una fuente del caso.
No está claro cuánto dinero pidieron de entrada los estafadores. Pero finalmente la periodista arregló un pago de 50.000 dólares. Según declaró Russo en la comisaría 23° de la Policía Federal, el dinero lo había cobrado de una sucesión familiar y lo tenía guardado en su casa.
Según se determinó luego, en el momento del llamado extorsivo la hija de Russo estaba en la casa de su novio. “La periodista la llamó pero la chica no la atendió. Al parecer, la joven estaba durmiendo”, contaron los voceros.
Finalmente, la periodista acordó hacer el pago en un locutorio. Fue entonces que juntó el dinero y lo llevó hasta el comercio.
Más tarde, una vez que ya había hecho el pago, Russo se pudo comunicar con su hija. En ese momento descubrió que había sido víctima de un engaño.
Varias horas después del episodio, en la noche del jueves, Russo se presentó en la comisaría 23°, ubicada en Gurruchaga y Santa Fe (Palermo), y realizó la denuncia de lo ocurrido. 
Según contaron fuentes del caso, la periodista fue a la comisaría acompañada por gente del Ministerio de Justicia de la Nación. Anoche aún no había detenidos.

domingo, 10 de mayo de 2015

OTRO ASESINATO EN MAR DEL PLATA Más de 30 homicidios en lo que va del año.

OTRO ASESINATO EN MAR DEL PLATA
 
Más de 30 homicidios en lo que va del año.


Un taxista de 60 años fue asesinado de dos disparos esta tarde en un barrio en la zona sur de Mar del Plata. Un compañero lo halló tendido junto al vehículo y lo llevó al hospital interzonal, donde falleció cerca de las 20. Enseguida, decenas de taxis comenzaron a movilizarse hacia la municipalidad y junto a remiseros decidieron parar hasta las 6 de la madrugada.
Mario Riera fue baleado en la esquina de Mateoti y Benito Linch, muy cerca de un asentamiento. Manejaba un Renault Logan, licencia 341 y reportaba para la empresa Taxicoop.
El crimen de este taxista ocurre luego de un comienzo de año caliente para el delito, con muchos robos y más de 30 homicidios registrados entre ajustes entre bandas, peleas e intentos de robo. Hace un mes y medio fue asesinado el ayudante de un fiscal de Dolores, en su casa del barrio parque Luro. Arturo Canales, de 52 años, recibió un tiro en el pecho cuando guardaba el coche; era conocido del intendente Gustavo Pulti, que entonces pidió por Gendarmería. La del abogado era la quinta muerte violenta en menos de una semana.
No ocurrió la llegada de fuerzas federales, en cambio hubo relevos y enroques en las jefaturas, y la repetida respuesta de la llegada de más hombres y medios para la Policía Bonaerense. Igual que cuando fue asesinado el taxista Rubén Cufré (52) el 22 de setiembre del año pasado, a tiros en un intento de asalto, los taxistas y remiseros de la ciudad se manifestaron y para repudiar el ataque y pedir medidas de seguridad hicieron un paro de actividades.

sábado, 28 de marzo de 2015

Mal momento para Aníbal Fernández: un hombre lo increpó por la muerte de su hijo

Mal momento para Aníbal Fernández: un hombre lo increpó por la muerte de su hijo

MURIÓ A LA SALIDA DE UN BOLICHE EN QUILMES
En la puerta de la Rosada, un padre increpó al funcionario: “Espero todos los días a mi hijito y no llega. Es el momento más sangriento de la democracia".

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, atravesó un mal momento esta mañana cuando, durante su habitual charla con la prensa antes de ingresar a la Casa Rosada, fue increpado por el padre de Adrián Novillo, un joven de 16 años que fue asesinado el año pasado a la salida de un boliche en Quilmes.

Marcelo Novillo sorprendió al funcionario en momentos que hacía declaraciones a la prensa, y ante la falta de reacción de la custodia, le recriminó cara a cara por la falta de resultados en la investigación por la muerte de su hijo.
Pese a ser retirado momentos después por los custodios, el hombre continuó con los reclamos a viva voz, lo que provocó la interrupción de la habitual conferencia de prensa durante algunos segundos. 

Tras la charla con la prensa, Fernández se acercó a hablar con el hombre, quien, ya más tranquilo, le explicó la situación que vive y le pidió que interceda para acelerar la investigación.
"Usted que puede, dígale a la Presidenta que yo también tomo Rivotril porque espero todos los días a mi hijito y nunca llega. Es el momento más sangriento de la democracia", señaló Novillo, lo que provocó el final de la charla con el jefe de Gabinete.
El 16 de junio de 2014, Adrián Novillo recibió una feroz golpiza a la salida del boliche Space, en Quilmes Oeste, y tras ser internado en grave estado y sufrir tres intervenciones quirúrgicas, falleció días después en un hospital de esa localidad bonaerense.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Gustavo Cordera: "La seguridad no existe"

Gustavo Cordera: "La seguridad no existe"

Se sumó al debate
El ex líder de Bersuit dio su opinión sobre la inseguridad en la Argentina. "¿Por qué la trasladamos solamente a los tipos que salen a robar?", cuestionó. 
El debate por la inseguridad lo abrió Ivo Cutzarida, quien disparó polémicas declaraciones. Luego se sumaron Susana Giménez(apoyó al actor), Adrián Suar (le pidió calma) y Pablo Echarri, entre otros. Ahora, quien habló fue Gustavo Cordera. "La seguridad no existe, es una ilusión de los seres humanos", afirmó el ex líder de Bersuit Vergarabat.
"Salir de tu casa es inseguro desde que el hombre es hombre. Salir de la cueva significaba enfrentarse a grandes animales o a tormentas. La naturaleza es insegura", sostuvo en Nosotros al mediodía (El Trece, a las 11.30).
 
Salir de tu casa es inseguro desde que el hombre es hombre", analizó.
Luego, se refirió a la violencia. "¿Por qué trasladamos la inseguridad solamente a tipos que salen a robar? Esa es una pequeña y rotulante manifestación de la violencia. La gente que mata gente está expresando un cuadro de situación mucho más profundo y real. Ese tipo ha recibido violencia en toda su vida", aseguró.
"Los seres humanos somos violentos, la sexualidad es violenta, el parto es violento, la menstruación es violenta, la pasión es violenta, los celos son violentos, el egoísmo es violento, la economía es violenta, el libre mercado es violento, la suba del dólar es violenta, los discursos de los políticos son violentos", concluyó.

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