domingo, 21 de mayo de 2017

Un peronismo de caras y caretas Por Jorge Fernández Díaz/La Nación

Un peronismo de caras y caretas

Por Jorge Fernández Díaz
Jorge Fernández Díaz

Porfía la realidad en trabajar para la alegoría; insiste el kirchnerismo en escribir renglones antológicos de la literatura. "¡Vamos a Venezuela!", les rogaban el martes los emisarios de Máximo a doce barones que habían dejado de ser apóstoles, que permanecían atrincherados a pocas cuadras y que, abruptamente asqueados por la Armada Brancaleone de la Pasionaria del Calafate, se sentían emboscados y se negaban a sumarse a esa obra de falsa unidad que se representaba en la calle Venezuela y en las bolivarianas tablas del teatro Caras y Caretas. Esa función de gala no terminó nada bien, aunque nadie sabe si los remisos y los horribles no acabarán abrazándose cariñosamente en la campaña: todo sea por los porotos. Las convicciones políticas son como la virginidad; una vez perdidas, no vuelven a recobrarse, decía el intelectual español Francisco Pi y Margall. Los culpables de la debacle bonaerense se proponen ahora para reconstruir la provincia, así como quienes destruyeron la economía, se ofrecen a sacarnos del atraso. Máximo y su madre, que no pueden caminar por las calles de Santa Cruz, intentan comprar con encuestas en La Matanza su libertad ambulatoria. Basculan, esta vez sin caja, entre la amenaza y el engaño, y hay intendentes de la confusión que son envases vacíos: han perdido la memoria y la identidad, y les da aproximadamente lo mismo ser tirios o troyanos. Esos muchachos encargan sondeos todos los meses para ver con quiénes se quedan. Se miden con Macri, con Massa, con Randazzo y con Cristina. Es una suerte que no se midan con Mussolini, porque correrían el riesgo de convertirse rápidamente en fascistas italianos.

El vocablo "renovación" se ha puesto de moda, pero de un modo banal y equívoco, y es utilizado hasta por La Cámpora: nosotros somos la "renovación generacional", afirman quienes sólo buscan radicalizarse. Los peronistas deben hacer un mea culpa, porque hasta ahora el único error que admiten es haber perdido. Sin una autocrítica pública y sin su consiguiente repudio a los "herminios" de la fase anterior, será difícil que los votantes entiendan qué los diferencia del cristinismo: la doctora parece tener un modelo de país en la cabeza (Venezuela); sus oponentes, en cambio, deambulan sin brújula ni discurso.


Un Manual de la Restauración Peronista no podría obviar el principal conflicto que asoma en Occidente: los herederos de Perón, ¿seguirán jugando en el equipo del "antisistema" o ayudarán a formar un nuevo sistema político que los contenga? Los genes del Movimiento, redivivos en los años 80, provocaron que la Argentina viviera al menos un cuarto de siglo en el experimento fatal del "antisistema": tomen nota en Europa, los resultados sociales y económicos han sido decepcionantes. Figuras como Schiaretti, que lidera la liga de gobernadores, o como el senador Pichetto, que nuclea a los moderados, parecen estar convencidos de que el kirchnerismo fenece, el peronismo debe recuperar su centrismo desarrollista, es necesario garantizarle gobernabilidad a Cambiemos mediante un Pacto de la Moncloa, y urge dejar atrás los trajes extremos y escasamente institucionales del pasado. Luis D'Elía, que habla por orden de su jefa, cree exactamente lo contrario: "El kirchnerismo no es una corriente interna del Partido Justicialista. Es un nuevo sujeto histórico". ¿Y qué piensa Randazzo? En la intimidad, se lo ha escuchado decir que la administración Scioli fue la peor de la historia, y que muchos de los problemas que atraviesan Macri y Vidal son producto de los lamentables errores cristinistas. Sin embargo, ni Schiaretti, ni Pichetto ni Randazzo están de acuerdo con algunas medicinas que el macrismo elige para curar al maltrecho paciente que heredó.

Tampoco Cristina termina de decir lo que ha dicho en privado. Que el PJ es un conjunto perimido, que las organizaciones sociales tienen un rol menor y que la CGT está dominada por burócratas reaccionarios. Si fuera por ella, el Frente para la Victoria intentaría transformarse en un artefacto a medida de la amplia clase media, aunque orientado hacia una izquierda populista. Pero la necesidad tiene cara de hereje, compañeros, y entonces habrá que seguir cantando la marchita, por lo menos hasta que los jueces dejen de despellejarnos los talones.


Sergio Massa, por su parte, parece haber renunciado a conducir al peronismo sosteniendo contra viento y marea su asociación con Margarita Stolbizer, una Carrió socialdemócrata que le veta impresentables y le propone implícitamente una coalición espejo del frente oficialista, donde al final el justicialismo ocupe el lugar del radicalismo, y el Frente Renovador, el sitial de Pro. Massa es visto con ajenidad por la militancia y nunca se expide sobre el ser peronista, y Poliarquía acaba de revelar que mejoró siete puntos: lo que equivale a decir que cuando habla, cae y cuando calla, sube.

A grandes rasgos podría afirmarse, por lo tanto, que el peronismo troncal (si es que esa entidad todavía existe y no se reduce apenas a un archipiélago de islas dispersas) debe tomar una decisión dramática acerca de si expresará al Perón prehistórico o encarnará a un Perón moderno; si propenderá a un nuevo nacionalismo mesiánico al estilo de Cristina, o si tenderá a un socialcristianismo republicano y dialoguista como impulsaban Bordón y Cafiero. No parecen estar dadas las condiciones para detenerse en los 90, que fueron producto del Consenso de Washington y dejó un mal sabor a unos y a otros. Esta discusión histórica, que no termina de desplegarse, es trascendente por muchas razones. Para empezar, porque aún no se ha despejado la gran incógnita: ¿el populismo salvaje ha quedado sepultado o puede revivir en breve? La duda inquieta a inversores y a ciudadanos: hoy el peronismo sigue metiendo miedo; no se sabe si su próximo avatar será carnívoro o herbívoro, ni si podrá formar una fuerza nueva que no renuncie al linaje pero que tampoco ignore las condiciones objetivas de un mundo cambiante y de una sociedad que pretende mayoritariamente "un país normal".

Fundación Leer
Mirar la era de la robótica y los dispositivos móviles desde Sinfonía de un sentimiento de Favio es un grueso error; reconstituir el paternalismo peronista en la década de la horizontalidad, es una trampa de la omnipotencia y de la melancolía; pretender hacer revivals de un líder que se caracterizó precisamente por la mutación perpetua, es una zoncera criolla; pensar que representan la Patria y que cualquier otro sector resulta funcional al imperialismo norteamericano, es un insulto a la inteligencia. Y arrogarse la defensa de los humildes sin actos de contrición cuando al menos tres veces (con Menem, Duhalde y Cristina) fabricaron desempleo y pobreza a gran escala, constituye una estafa discursiva: los datos de malnutrición, inseguridad, desocupación y miseria lo verifican; la provincia de Buenos Aires es un plano de sus humillaciones y fracasos.

En la vereda de enfrente, pensar que el intríngulis peronista no les incumbe y desdeñar su legitimidad, es una doble equivocación. Lo dijo Sarlo: nos guste o no, el peronismo es tan indispensable en la política como Borges en la literatura. Y pase lo que pase en octubre, el Gobierno precisará un peronismo razonable que lo sostenga contra los destituyentes, lo acompañe en las reformas y eventualmente lo suceda en el comando. Es un asunto muy serio, una obra de teatro en la que no hay espacio para sainetes venezolanos ni para argumentos que sigan confundiendo las caras con las caretas.

Fuente: Diario La Nación

¿Quién quiere ser candidato en Brasil? Por Alejandro Borensztein/Clarin

Humor Político/Diario Clarín

¿Quién quiere ser candidato en Brasil?

¿Quién quiere ser candidato en Brasil?

La lógica indica que Ex Ella se debe guardar, ponerse por encima, no correr riesgos y dejar para 2019 la última ficha que le queda. Por supuesto, rezándole todos los días a San Bonadio.
A la salida de una reunión cumbre entre Dilma Rousseff y CFK, un altísimo funcionario de Itamaraty, que es amigo de un gran amigo mío, le preguntó a Dilma como le había ido y ella le contestó: “Muy bien. Cristina me explicó durante una hora lo que tenemos que hacer nosotros los brasileños con nuestro país.” Basada en esta historia verdadera (conociendo al personaje no debería sorprender a nadie), podríamos ofrecerles a los brasileños que Ex Ella se traslade para allá y aplique sus conocimientos asumiendo la presidencia de Brasil.
Sería una buena oportunidad para que los brasileños intenten una original salida del problemón en el que están metidos, y de paso el peronismo aproveche para sacársela de encima de una buena vez y empezar a resolver su crisis interna.
Sin embargo, esto no va a ser posible porque el Juez Moro no es como Casanello ni como Rafecas ni como Canicoba. Ni siquiera como Bonadio. Allá, Ex Ella no llegaría ni al primer tweet denunciando persecución judicial, mediática, judía, imperial, colonial, ñañaña, ñañaña. Por muy divertidos que parecen los brasucas, con la justicia no se juega.
Te la encargo ser político en Brasil. Una cosa es ser Julio De Vido en la Argentina donde su plato del día es “falta de mérito” y otra muy distinta es ser Julio De Vido en Brasil donde “25 años en cana sin fianza” salen con fritas. Y la perpetua es la spécialité de la maison.
¿Esto es malo para la Argentina? Para nada. Es buenísimo. Y por suerte es así. Nosotros no tendremos una justicia que funciona tan bien como la de ellos, pero tampoco nos comimos siete contra Alemania. Cada país carga con su propia cruz.
Toda esta introducción es para concluir que son muchos los políticos argentinos que no pueden viajar para ayudar allá y que por suerte van a seguir ayudando acá.
Al respecto y en China, el Compañero Mauri fue contundente al declarar: “En octubre el país va a elegir entre seguir con el cambio o volver al populismo.” Obviamente, yo prefiero el populismo.
Imagínese amigo lector lo jugoso que resultan para esta página los Kirchner, los hoteles, los Báez, los López, miles de millones, las obras truchas, Boudou, Moreno, etc etc. Una fiesta.
Comparemos todo aquello con Gustavo Arribas y su miserable cometa de 800.000 dólares que dicen haberle pagado los de Odebretch. No es nada. Al tipo habría que echarlo, pero por ratón. El caso no puede ni empezar a competir con los hoteleros de Sierra Maestra. Arribas no le suma nada a esta página. Arribas no me la rema ni un poquito.
Y esto también vale para otros. Por ejemplo, Urtubey o Schiaretti tendrán sus problemas en Salta y en Córdoba, pero son dos tipos normales que terminan de laburar a la nochecita, se vuelven a sus casa, se preparan un locro, hacen cucharita y se van a dormir. No son populistas, no aportan nada. Con ellos me muero de hambre.
En cambio Alicia, la de Santa Cruz, cuando sale a laburar a la mañana, lleva una valija con ropa de invierno y otra con ropa de verano porque no sabe cuando la van a volver a dejar salir de la Casa de Gobierno. Con el populismo, todo es mucho más divertido. Hay abundancia.
De todos modos, y más allá de mis intereses personales, veamos cómo está el panorama al día de hoy frente a las elecciones de octubre.
Primer dato clave: Cambiemos tiene Jefe y eso les facilita las cosas. La oposición no. O en todo caso, la Jefa que tienen no estaría siendo muy obedecida. Ese es el fondo del intríngulis.
En Cambiemos, el presidente delega la provincia en Vidal, la pone a Lilita en la Ciudad y le dice a Lousteau que no le rompa las pelotas. Punto. Terminó el debate.
En la oposición la cosa no es tan simple. A un mes del cierre de las listas, parece más fácil arreglar la crisis brasileña que la peronista.
En principio, digamos que la lógica indica que Ex Ella se debe guardar, ponerse por encima, no correr riesgos y dejar para 2019 la última ficha que le queda. Por supuesto, rezándole todos los días a San Bonadio, ahora que se fue Bergoglio, llegó Francisco y ella vió la luz.
Imagínense amigo lector lo que significa bajar al barro y competir contra Massa, Stolbizer, Esteban Bullrich, Facundo Manes o Graciela Ocaña para alguien como Ex Ella que, hasta hace un ratito, le explicaba a Dilma como se debía gobernar Brasil.
Encima, con altísimas posibilidades de perder o peor aún: ganar por dos puntitos de morondanga. Una humillación. Sin duda, debería dejarla pasar y que los otros se maten entre ellos.
Sin embargo, la cosa es más complicada. Para tratar de entender el fondo del asunto, hay que saber que a fin de año terminan su mandato y se van a casa los diputados Cabandié, Diana Conti, Kunkel, Juliana Di Tullio, Heller, De Petri, Mazure y Recalde entre otros. O sea, el famoso núcleo duro kirchnerista. A estos hay que sumarles a Sabbatella, Mariotto, D’Elía, Aníbal, Boudou, Moreno, Esteche, Zannini y Parrilli que ya hace rato que están en sus casas resistiendo a la dictadura y mirando tele. También está en su casa Scioli, pero me da la sensación de que el Compañero Lancha últimamente debe tener el televisor apagado.
De toda la banda, sobreviven hasta 2019 Máximo, Kicillof y Larroque. También se queda De Vido, pero viendo lo que está pasando en Brasil, no se por cuánto tiempo más. Bastaría con que Lilita entre al Congreso cantando y bailando “Garota de Ipanema” para que el tipo se tire por la ventana.
En otras palabras, si Ex Ella no se presenta e impone sus listas, toda esta gente está en problemas.
Los gobernadores e intendentes peronistas, que son los peronistas con poder, no quieren saber nada con todos estos plomos. Quedó claro esta semana cuando Máximo los convocó para la “unidad” y al ver que estaban D’Elía, Sabbatella y Boudou, lo dejaron plantado.
Alguien debería recordarle a este muchacho la primera de las 20 verdades peronistas: cuando convocas a “la unidad” es porque sos Juan Domingo Perón o porque ya no sos nadie.
Por el otro lado viene Randazzo cuyo principal mérito no es el carisma, ni los DNI, ni los vagones sino la rebeldía del último minuto. No es poca cosa. Contra nadie, gana seguro. Pero para ganarle a CFK va a tener que reforzar el equipo con Jairzinho, Gerson, Tostao, Pelé y Rivelinho.
O lograr que el 70% del pais no kirchnerista lo vote en las PASO ya que en el Frente Renovador y en Cambiemos no va a haber internas. O sea, 30 millones de gorilas votando por Randazzo para terminar con los Kirchner. No es tan descabellado como suena.
El que la tiene más simple es el Compañero Massa. No entiendo que está esperando. El tipo pesca en un mar donde está el 40% de los votos. Hay mucho pique. Algo va a agarrar. Y además puede ligar todos los pescados y mariscos disconformes con el gobierno pero que ni locos se dejan cocinar en la paella kirchnerista.
Si yo fuera él, ya anunciaría mi candidatura con Margarita, picaría en punta, le sumaría a Lavagna, a Solá y algún otro y armaría una lista con diez o quince ñatos que aprueben la norma ISO Margarita 9000. Les va a revisar hasta los dedos del pie, como en los natatorios, pero te aseguras que están limpitos.
Ni siquiera necesita ganar. Con hacer una elección digna, sigue en carrera. A veces me agotan. No entiendo para que gastan en asesores si acá en la Página 2 tienen asistencia gratuita. Así están las cosas.
Mientras tanto, Balcarce, venga para acá ¡Sit Balcarce! Esta semana Pichetto, Sanz y Pinedo hablaron en el Senado sobre un posible Pacto de la Moncloa en Argentina, moderados por Julio Bárbaro. ¡¡Tu idea Balcarce!! La CONOBAL (Comisión de Notables Balcarce) ¿Te vas a dejar chorear por cuatro gatos, Balcarce? Hacete valer y defendé tu lugar, Balcarce. O empezá a buscarte uno nuevo.
¿Cómo te ves en Brasilia, Balcarce? ¿Você fala portugués? ¿Seu primo Garrincha ainda vivem lá?

domingo, 14 de mayo de 2017

Cuidado con las majestades del oportunismo Por: Jorge Fernández Díaz

Análisis político para el Diario La Nación

Cuidado con las majestades del oportunismo

Por: Jorge Fernández Díaz
Resultado de imagen para massa insaurralde y CFK

Persiste el escritor español Javier Cercas en aludirnos sin querer; describe puntillosamente en su última novela la fuerza política que destronaría al republicanismo: "Un partido que, con vocación antisistema, su prestigio jovial de novedad absoluta, su rechazo a la distinción tradicional entre derecha e izquierda, su propuesta de una síntesis superadora de ambas, su perfecto caos ideológico, su apuesta simultánea e imposible por el nacionalismo patriótico y la revolución igualitaria y su demagogia cautivadora, parecía fabricado a medida para abducir a un estudiante". ¿A quién se refiere Cercas? ¿A los indignados que vienen a instalar "la razón populista" en toda Europa, que leyeron a Laclau, idolatran a Chávez y reivindican a los Kirchner? No, a la Falange Española de 1933.

Leyendo El monarca de las sombras, que acaba de presentarse en la Feria del Libro, uno puede evocar también las palabras paradigmáticas que todavía recuerdan en la Madre Patria el sabor del falangismo: caudillo, movimiento, popular, nacionales e incluso liberación nacional. El nacionalismo social donde germinó Mussolini, el "nacionalsocialismo" de Hitler y la jovial Falange de Franco fueron la salida que encontraron aquellas sociedades para romper con la gris e insatisfactoria democracia republicana. Perón aprendió mucho en la Italia del Duce y eligió la España franquista para su largo exilio mientras coqueteaba al mismo tiempo con el guevarismo y con un centrismo desarrollista. El General y muchos de sus acólitos tuvieron, sin embargo, la buena estrella de no tentarse nunca con un totalitarismo militar y hasta de propender, en eras más modernas aunque sin abrazar nunca el régimen republicano, hacia parodias de ideologías mucho más dignas como el socialcristianismo y la socialdemocracia, antes de entregarse de pies y manos al neoliberalismo más salvaje y en seguida a un populismo de cáscara izquierdosa. Pero si uno se detiene en la antigua crisis europea, la que derivó en las terribles conflagraciones mundiales y en la guerra civil, se advierte que allí quedó certificado el célebre apotegma de Jauretche: muchos se subieron al caballo por la izquierda y se bajaron por la derecha.

Estas tristes peripecias volvieron esta semana a tener plena vigencia: entre Macron y Le Pen, los chavistas franceses no supieron a quién votar. Y esa duda, que equipara al liberalismo político con el neofascismo, es un síntoma siniestro de los nuevos tiempos. Casi en paralelo, la Pasionaria del Calafate se paseó por las ruinas griegas haciendo gala de su progresismo triunfal. Nadie le explicó a los seguidores de Tsipras lo que el kirchnerismo hizo con los pobres: los sometió a un clientelismo feroz, demolió su cultura del trabajo, intentó inocularles el orgullo de la postración, trabajó para su consumo cortoplacista y para que olvidaran toda esperanza de ahorro virtuoso, abandonó su infraestructura básica (cloacas y transporte), deterioró la escuela pública (y los obligó a migrar a sus hijos hacia la privada), replegó al Estado de su función de seguridad y los entregó al narcotráfico. No se me ocurre política más reaccionara.

Cada que vez que recorro el conurbano devastado pienso en el abuelo materno de Cristina, que era inicialmente lo que la arquitecta egipcia nunca dejó de ser: un conservador popular bonaerense. Los resultados de toda esa ideología de la resignación son estremecedores; los fingimientos posteriores son parte de la dramaturgia y del marketing de la mentira: si se pudiera regalar la luz, el gas, el agua, el tren y el colectivo de manera permanente, y si además el Estado pudiera dar trabajo masivo y perenne para evitar el desempleo, nos encontraríamos ante un milagro del bienestar. Pero como nada de todo eso era sustentable, resulta que ahora nos hallamos ante una obra maestra del timo y del terror. A su pesar, siguen los kirchneristas proclamando que el republicanismo es la "derecha" y que ellos son "la nueva izquierda". Y que Macri es un presidente ilegítimo, reencarnación única de Videla. El zafarrancho del "dos por uno" les dio, durante 48 horas, una mano en ese prejuicio obsesivo. El Gobierno pareció, en esos primeros momentos, el hombre que despierta con un cuchillo en la mano, manchado de sangre y con un cadáver en su alfombra: el sospechoso perfecto. Fue esa administración la que había propuesto a dos de los tres miembros de la Corte que abrieron la jaula de las fieras, y tiene entre sus filas a ciertos negacionistas de analfabetismo histórico evidente; también fue Macri quien denunció el curro de algunos organismos de derechos humanos. Ya está, marche preso. Frente a esa construcción (el despecho crea ficciones monstruosas), el Presidente tardó mucho en dar su palabra. Merkel la hubiera dado en el instante, si acaso algún beneficio a la causa nazi hubiera ensombrecido a la opinión pública alemana.

Resulta ya obvio que el gabinete nacional fue inocente de aquel fallo, pero también que carece de sensibilidad para estos temas delicados. Ha decidido, a su vez, que vivirá de sorpresa en sorpresa frente a las ocurrencias de los jueces y cortesanos: una cosa es la independencia de poderes; otra muy distinta es la indiferencia judicial. Algo falla, y es por eso que se le arman remolinos y paga costos innecesarios. Seguramente, debe andar Durán Barba susurrándoles al oído que estos problemas sólo importan a una parte ínfima del "círculo rojo" y que no mueven el amperímetro. Pero cuidado con los remolinos, a veces crecen y se tragan barcos.

El remolino más grande hace recordar a aquel embudo de 400 kilómetros de diámetro que azotó las costas de Guyana y Surinam. Ese pavoroso fenómeno marítimo es la metáfora perfecta del déficit fiscal, juguete rabioso que empuja la inflación y retarda el despegue. Se está formando un incierto consenso según el cual después de octubre se hará ineludible la generación de un amplio acuerdo para emprender la madre de todas las batallas. Si este punto no se aborda con seriedad y si los argentinos no somos competitivos para interrelacionarnos con el nuevo mundo, sólo nos queda esperar un accidente macroeconómico o hundirnos en la lúgubre decadencia. Dependerá, por supuesto, del resultado electoral, pero también del peronismo. Que por ahora compone dos actitudes: el modo sabotaje y la mediocridad ubicua. En el primer rubro se anotan los cristinistas que sueñan con el helicóptero; basta repasar el reciente episodio en La Matanza, cuando los militantes de Magario se disfrazaron de vecinos para insultar a Macri y la intendenta no logró mantener en buenos términos un mero acto protocolar que la beneficiaba. Estos episodios ocurren todos los días, y en ellos está cifrado el drama: dialogar con quien sólo quiere sabotearte parece hoy utópico, aunque la economía de este país dependa de esa negociación crucial. El otro plano peronista lo ocupan ex kirchneristas de diverso espesor, pero tal vez el prototipo sea Martín Insaurralde; concentra en un solo dirigente toda la tragedia peronista: fue candidato de Cristina, la traicionó, coqueteó con Vidal, se ilusionó con Massa, apuró a Randazzo y ahora regresa a la idólatra de Pericles. Insaurralde, como la mayoría del peronismo, no sabe dónde estuvieron los errores y dónde los aciertos, de dónde viene y hacia dónde va, y su frivolidad vacua hubiera abochornado a Perón. ¿Cómo hacerles entender a las majestades del oportunismo que hay responsabilidades políticas en el horizonte y que el destino de la Argentina está en juego?

Dos más dos es siempre cuatro, Por Alejandro Borensztein

Humor Político/Diario Clarín

Dos más dos es siempre cuatro

Por Alejandro Borensztein







La explosión de la posverdad es atribuida a Trump, pero no hay que olvidarse de Guillermo Moreno.

Cuando un tipo no sabe como explicar que las cosas no salieron como debían salir o como él dijo que iban a suceder, suele justificarse con la deplorable frase “lo que pasa es que, en este tema, no siempre dos más dos es cuatro”. Un clásico.

Por ejemplo: dígame señor encuestador, ¿cómo puede ser que ustedes decían que ganaba el candidato Pepe y terminó arrasando Cacho? “Bueno…” - dice el tipo nervioso, no sólo porque la pifió con Cacho sino porque todos nos avivamos de que Pepe le tiraba una anchoa- “lo que pasa es que en el tema de las estadísticas y la sociología no siempre dos más dos es cuatro”. Y te mira fijo como diciendo “por favor no me preguntes más”.

Es una muletilla que se adapta a todas la situaciones y con la que zafan economistas, analistas, profesionales, políticos, funcionarios, burócratas, etc. “Lo que pasa es que en materia energética no siempre dos más dos es cuatro” dice un ministro mientras vos prendés el aire acondicionado, vuela la cámara transformadora y se queda sin luz toda la manzana.

Hasta en el fútbol, “lo que pasa es que en el fútbol no siempre dos más dos es cuatro” dice el DT para explicar por qué todos sus defensores se quedaron atornillados al césped mientras un delantero de 1,60 les cabeceó sin marca en el área chica.

Lamento contradecirlos a todos: dos más dos es siempre cuatro, de acá a la China. Que después las cosas salgan como el orto no tiene nada que ver con las matemáticas.

Dicho esto, así como dos más dos es siempre cuatro, dos por uno siempre es dos.

Salvo cuando en 1994 se aprobó en el Congreso una ley presentada por el peronismo por la cual dos años en cana, sin condena, se computaban como cuatro.

Dicen los que saben que los agujeros legales de aquella ley, luego derogada en 2001 también por el peronismo, permitió el fallo de la Corte por el que esta semana casi nos ponemos el país de sombrero.

Como esa ley se votó a mano alzada, no quedaron registrados los nombres y apellidos de esos patriotas. Zaffaroni todos. Si no, no faltaría el legislador de aquella época que hoy diría “lo que pasa es que en los asuntos jurídicos no siempre dos más dos es cuatro”.

Así y todo, el episodio de la Corte volvió a demostrar lo difícil que es entender la situación en la Argentina y la manera en que la coyuntura da vuelta los hechos, trastoca la realidad y nos pone de frente a uno de los más entretenidos aspectos de la política moderna: lo que el mundo ahora denomina la “posverdad” o “post verdad”. O sea, dar por cierto cosas que no lo son, pero que las redes sociales viralizan y luego los políticos, el pueblo y los medios levantan sin retorno.

Su máximo exponente actual es el asombroso Donald Trump. A propósito, y viendo lo que está pasando con el FBI y los vínculos de Trump con los rusos, tengo la sensación de que en cualquier momento lo vamos a ver saliendo despedido por una ventana del Salón Oval. Es un presentimiento nomás.

Trump armó su campaña con posverdades tan insólitas como decir, por ejemplo, que Obama no había nacido en EEUU. O que él (Trump) venía a recuperar las fuentes de trabajo perdidas por el pueblo norteamericano, cuando en realidad Obama dejó la presidencia con el nivel de desempleo más bajo de la historia de EEUU: 4,7%.

En la ceremonia de asunción, Trump dijo que venía a “reconstruir el país” ante el asombro de Obama y Michelle que estaban paraditos a su lado y del resto de la humanidad que lo miraba por televisión. Es como si Messi dejara el fútbol y su reemplazante dijera “vengo a reconstruir el Barcelona”.

La explosión de la posverdad es atribuida a Trump, pero no hay que olvidarse de nuestro Guille Moreno, que mintió durante años con la inflación y la pobreza, a fuerza de amenazas. Que el tipo ahora esté procesado y pueda terminar preso, no le quita el mérito de haber sido un pionero en la materia. Quizá, eso explicaría su admiración explícita por Donald Trump.

Usted me dirá, amigo lector ¿que tiene que ver una cosa con la otra? Todo tiene que ver con todo suele decir Ex Ella (choreándole la frase a Pancho Ibáñez) que anda yirando por Europa y que, sobre el fallo de la Corte, dijo que en su gobierno estas cosas no hubieran pasado. ¿O sea que ella hubiera frenado a la Corte? Mirá vos a nuestra hotelera republicana. El pez por la boca muere.

Es obvio que el fallo de la Corte resulta repudiable e incomprensible para todas las personas de bien que no sabemos nada de derecho. Pero.

Hicimos una marcha para repudiar a la Corte y en lugar de ir a Tribunales, fuimos a Plaza de Mayo a repudiar a un gobierno que también había repudiado el fallo. Y la marcha la hicimos aún después de que el Congreso en pleno y por unanimidad, aprobara una ley que neutralizaba los efectos del fallo por el cual se hacia la marcha. O al menos corregía los errores de aquella ley de 1994 propuesta por muchos de los que organizaron la marcha.

Raro, no? Y no me digan que en política no siempre dos más dos es cuatro.

A raíz del tema, una conocida periodista de Página 12 pasó a la historia de la posverdad con un párrafo memorable. Hablando de los gobiernos de Néstor y CFK escribió textualmente: "fueron los primeros de la democracia en llevar adelante políticas de Estado para juzgar en el marco del Estado de Derecho a los responsable del genocidio”. Así como lo lee amigo lector. No digo el nombre de esta señora por piedad.

De un plumazo, literalmente, borró de la historia a Don Raúl Alfonsín, al juicio a las Juntas, a la condena a los comandantes, al fiscal Strassera, a Moreno Ocampo, a la Cámara Federal compuesta por Arslanian, Gil Lavedra, Torlasco, Valerga Aráoz, Ledesma y D’Alessio. Y a toda la CONADEP donde se recibieron las denuncias, base de toda la investigación, presidida por Ernesto Sábato e integrada por Magdalena Ruiz Guiñazú, Graciela Fernández Meijide, el rabino Marshall Meyer, el obispo Jaime De Nevares, René Favaloro, el científico Gregorio Klimovsky, entre tantos otros.

Aquel episodio, sintetizado en la frase “Nunca Más”, fue la piedra fundacional de la democracia argentina. Negar eso es tan negacionista como negar la dictadura, el terrorismo de estado, el holocausto o cualquiera de las peores atrocidades conocidas. Sin embargo, todo vale en la era de la posverdad.

Insistir con el relato de que las políticas de derechos humanos sólo le pertenecen a los tipos que nombraron a Milani al frente del Ejército supera la posverdad y entra de lleno en el ridículo.

Sin embargo, y aunque no lo parezca, le vino fenómeno al gobierno porque putearlos por el 2x1 del que no serían responsables evitó que los putearan por el 2,6% de inflación que ese mismo día informó el INDEC y del que si serían responsables. Y esa no es una posverdad.

Ahora usted Balcarce, venga para acá. ¡Sit Balcarce! Ayer Lanata publicó que el 2x1 fue inducido por dos tipos del entorno del presidente, sin su conocimiento. ¿Verdad o posverdad? Uno de ellos sería el que en su momento convenció al presidente de nombrar en la Corte a dos jueces por decreto. Lo definen como el más serio asesor jurídico y le dicen “Pepín”, lo que a priori no lo ayuda para nada. Da más para nombre de bodegón.

Vaya Balcarce. Búsquese un zolcillonca que se haya olvidado en la Rosada algún facho del kirchnerismo y rastréeme a ver si tenemos algún facho escondido en Cambiemos. Ojo, la posverdad anda suelta por todos lados. Preguntá, y si alguno te contesta que “sobre este tema no siempre dos más dos es cuatro”, no lo dudes. Ese es el inútil.

Es como ese defensor que cuando recibe la pelota, en lugar de salir por afuera, engancha para adentro y pone a todo el equipo en riesgo.

Después te me vas a lo de Gustavo Arribas y mañana me contás lo que encontraste. Hoy ni me llames. Juegan Boca-River en la Bombonera de Buenos Aires. Gracias a Dios.

sábado, 13 de mayo de 2017

Dos por uno = tres, por Jorge Lanata

La columna de Lanata, Diario Clarín

Dos por uno = tres

por Jorge Lanata
Dos por uno = tres

Dos operadores del Gobierno creyeron que era el momento de “consolidar el voto” en un sector conservador del electorado.

Como la mayoría de las crisis argentinas, también esta comenzó por una estupidez: dos operadores judiciales del gobierno creyeron que era el momento de “consolidar el voto” en un sector conservador del electorado que el devenir de la política les había hecho abandonar, no sin culpa.

Era momento –pensaron José Torello y Fabián “Pepín” Rodríguez Simón- de impulsar, en un silencio discreto, la aplicación del 2 x 1 en el caso de los militares detenidos.

Ya había sucedido antes, en dos ocasiones, durante el kirchnerismo y nadie lo había notado. Hasta Zaffaroni votó a favor –se convencieron.

“Pepín” y Torello se conocen “de toda la vida”. Toda la vida vendría a ser el Newman y una posterior sociedad en un estudio.

“Por suerte creen que somos tontos, nos subestiman”, le dijo Torello en enero de este año a INFOBAE, casi en paralelo a que “Pepín” apareciera en un video casero junto a Carrió haciéndole cuernitos a Lorenzetti.

Según todas las fuentes consultadas, el Presidente no estaba al tanto del proyecto del Dúo Dinámico, hecho que, de ser cierto, abre una hipótesis peor: ¿dos de sus operadores pueden intentar una maniobra en la Corte sin que el Presidente lo sepa?

Ambos debían saber, sin embargo, que en marzo Lorenzetti había organizado una cena con sus secretarios en el Círculo Italiano. Allí les dijo que estaba encantado con los nuevos miembros y que no había conflictos internos, que las mayorías se irían formando en cada caso y que, cuando se presentara un tema de gobernabilidad, no habría problema alguno. El único tema difícil –advirtió-sería el de los juicios de lesa humanidad.

“Cuando no te ven venir es más fácil” –le dijo Torello a INFOBAE en la nota citada y, en efecto, pocos lo vieron venir y quienes lo hicieron les advirtieron por favor que no lo hicieran.

De Lorenzetti puede decirse lo que sea, pero nunca que lo agarren distraído: presentó el tema del 2 x 1 por otra vocalía y puso al tanto al ministro Garavano. Maqueda hizo lo propio y luego el diablo metió la cola.

Lorenzetti y Maqueda gambetearon a tiempo y el dúo de los “listos” operadores conformó la mayoría de tres: Highton les firmó la factura de seguir aún en el puesto pasado su límite de edad (la factura, de todos modos, lleva un sello de “provisorio” bastante borroso) y Rosatti y Rosenkrantz votaron según su conciencia.

Se sabe que en el derecho conviven desde siempre dos bibliotecas irreconciliables: yo no escuchaba la palabra positivismo desde la facultad, y ésta semana apareció varias veces en los diarios, aunque sin fotografías de Hans Kelsen.

Y hubo un bonus track: la discusión se dio sobre un beneficio especial que encierra una grave contradicción: el Estado resigna la mitad del cumplimiento de la pena porque no puede garantizar las condiciones para llevarla a cabo.

El 2 x 1 se votó a instancias del peronismo en 1994,impulsado por Alasino en el Senado y Matzkin-Pichetto en Diputados y se derogó también un 9 de mayo pero de 2001 en medio del clima de mano dura reclamado por el peronismo, Ruckauf en este caso.

Lo curioso en este como en tantos casos es que el peronismo ha estado a favor y en contra una y otra vez.

Al paladín del derecho Dandy Raúl Eugenio Zaffaroni le tocó votar en un caso similar: el caso Rei del 12 de diciembre del 2013: un condenado que no había estado detenido durante la vigencia de la ley 24.390 sino que fue detenido recién en 2004 con posterioridad a su derogación. Para decirlo de otro modo Zaffaroni votó en el mismo sentido que Higthon de Nolasco, Rosenkrantz y Rosatti en el caso Muiña.

En el caso Rei la mayoría de la Corte desestimo el recurso del condenado y Zaffaroni votó en disidencia.

“Pude haberme equivocado” –admitió Raúl, mientras veía correr los dálmatas por el parque.

Estallado el escándalo, la atenuación del discurso oficial da la mejor pauta del ritmo de la crisis: primero Garavano apoya la decisión e independencia de la Corte, luego Marcos Peña encarga encuestas de urgencia y el GPS indica 80-20. Garavano modera el apoyo y cuatro días después el gobierno se opone frontalmente.

Con marchas, escándalos y denuncias, el tema terminó justo para que al día siguiente los diarios titularan con el índice de inflación a 2,6%.

No fue una buena semana.

domingo, 7 de mayo de 2017

Metrobus para la Victoria, por Alejandro Borensztein

Humor Político, Diario Clarín

Metrobus para la Victoria

por Alejandro Borensztein
Metrobus para la Victoria

Festejamos el metrobus como si fuera la obra del Eurotúnel que pasa por abajo del Mar del Norte uniendo Francia con Gran Bretaña.

Cuando yo era chico los goles de penal no se festejaban. El jugador tomaba carrera, le pegaba con alma y vida a una pelota de cuero que pesaba como un yunke (ni hablar cuando estaba mojada) y, si el arquero no se corría a tiempo, le arrancaba la cabeza. El goleador saludaba sobriamente a la tribuna levantando un brazo, a lo sumo recibía una palmadita de algún compañero y se volvía trotando hacia la mitad de la cancha con la satisfacción del deber cumplido. Acababa de fusilar a un arquero. Punto Hoy en día, los penales se festejan como golazos. Como si convertirlos fuera una proeza. En cuanto el tipo ve que la pelota entró, sale corriendo como un desaforado hacia el banderín del córner, barrena de rodillas sobre el césped mientras los compañeros se le tiran encima formando una montaña humana. Cuando logra incorporarse, vuelve emocionado hacia la mitad de la cancha, se besa los antebrazos donde tiene tatuado los nombres de sus hijos, se besa el anillo de casamiento para dedicárselo a su esposa, busca la cámara y hace el corazoncito con los dedos para que su amante no se ofenda, mira hacia la platea y señala al cuñado como diciendo “esto es para vos, Tito”, levanta la vista hacia el cielo para recordar a los abuelos y cuando ya no le quedan más parientes para homenajear, se persigna y se lo dedica a Jesucristo.

Con el metrobus pasa lo mismo.

Lo festejamos como si fuera la obra del Eurotúnel que pasa por abajo del Mar del Norte uniendo Francia con Gran Bretaña.

Por supuesto que hacer un metrobus de 16 kilómetros en La Matanza, después de 12 años de Julio De Vido y José “Convento” López, es un gran logro. Pero tampoco da para tanta alharaca. No son goles de triunfo. Es un gol de un país que viene hace años con un 5 a 0 abajo. Ahora 5 a 1. De acá al empate falta una eternidad.

Por más que el metrobús le mejora la calidad de vida a cientos de miles de personas, no da para que nos pasemos toda la semana pendientes del evento. Hace un año que se escucha “vas a ver cuando se inaugure el metrobus de La Matanza”.

Seamos sinceros. El metrobus está fenómeno, la gente puede esperar el bondi en un lugar iluminado, más seguro, bajo techo, agiliza, ordena, etc. etc. Pero no nos engañemos, un Metrobús es una doble cinta de asfalto, con una vereda de hormigón, un techito metálico, luces, señalización, asientos y un par de papeleros. No hicieron el Canal de Panamá. No festejemos los penales.

En el fondo, lo mejor del metrobus es que es una obra temporaria. Algún día, cuanto tengamos guita, inauguraremos trenes, subtes, soterramientos, túneles, viaductos, autopistas a nivel y bajo nivel y así resolveremos en serio el problema del transporte público. Y cuando ese día llegue, vamos a agarrar el metrobus y, así de rápido como lo hicieron, en un par de semanas lo desarmás y se lo vas a poder vender a cualquier otro país bananero.

De todos modos, nobleza obliga, algo es algo. Por suerte, dentro de todo el Compañero Mauri estuvo medido, arengó con una breves palabras y chau.

Imaginate si lo hubiera inaugurado Ex Ella. Hoy domingo, todavía estaríamos en Cadena Nacional, escrachando opositores, insultando medios, felicitando a De Vido y Lopecito, y por supuesto denunciando lo que el imperialismo le está haciendo a Maduro. En fin, todo aquello a lo que nos tenía acostumbrados la banda bullanguera y valijera. Al metrobus no llegaron. Una pena.

La que si llegó fue la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, que hizo lo imposible por tratar de que los matanceros crean que el metrobus fue obra de ella. Al final, se avivó, frenó a tiempo e hizo lo que correspondía: acompañar educadamente a Macri, a Vidal y violín en bolsa. No daba para más.

De paso aprovechó para ir poniendo la caripela ante las cámaras teniendo en cuenta que suena como candidata por el kirchnerismo. Como no pudo decir nada sobre el Metrobús, le reclamó al gobierno que termine dos hospitales de La Matanza: el Balestrini y el Favaloro.

En realidad, el kirchnerismo inauguró el Hospital Balestrini el 7 de octubre de 2011 con bombos y platillos. Cadena Nacional, gran palco con Ex Ella, el gobernador Scioli, el intendente Espinoza y todos los aplaudidores de siempre en el escenario. Besos, abrazos, cánticos, papelitos, pancartas, La Cámpora. Todo. Full event. Fue un acto tan lindo y les gustó tanto, que desde entonces lo volvieron a inaugurar 4 veces más.

Lamentablemente, el Balestrini quedó sin terminar porque en realidad el kirchnerismo estuvo muy ocupado inaugurando 2 veces el Favaloro, el otro hospital de La Matanza que Magario le reclamó a Vidal. Justamente, el mismo hospital que se volvió a inaugurar unos días antes del inolvidable “Ganó Scioli, Ganó Aníbal”, que inmortalizó el tipo de barba candado que actúa en C5N.

Volviendo al punto, si por un Metrobús hicimos semejante espamento y hubo tanta controversia, imaginemos lo que va a ser cuando se inaugure el soterramiento del Sarmiento. Desde los presidentes latinoamericanos hasta Odebrecht y toda la policía brasilera, no va a faltar nadie. Va a ser espectacular. Flashes, cámaras, música, brindis. Al término de la ceremonia, la mitad de los invitados se volverán a sus casas y la otra mitad a sus respectivos calabozos.

Ahora se viene el Metrobús de Paseo Colón. Prepárese amigo lector. Se lo van a vender como si fuera el gran puente Danyang-Kunshan que une Shangai con Nanjing en China, recorre 170 kilometros sobre el mar y lo hicieron en 4 años (allá tienen una CGT más blandita).

Salvo al Papa que no les da ni pelota, van a invitar a todo el mundo. El Compañero Pontífice, en su cuenta de mail, puso a los de Cambiemos como SPAM.

Sin embargo, hay que reconocer que con estas pequeñas cosas, pareciera que el gobierno de Macri se encamina hacia un octubre feliz.

Mensaje para el Presidente: ahora tranquilo. Sin perder el control de la pelota. Tocando. Tratando de inaugurar todo lo que haya para inaugurar, pero sin estridencias.

Del otro lado están muy preocupados. Pareciera que la dan por perdida, pero ojo: no la van a dar por perdida. Son un gato acorralado.

Es muy importante que en el tema del 2x1 para los genocidas haya quedado claro que el copyright de semejante mamarracho es todo de la Corte. La imagen de la independencia de la Justicia es fundamental para despegarse del pasado. Bien ahí Marcos Peña sacándola sobre la línea.

Ex Ella, a quien nadie le avisó de las declaraciones del Jefe de Gabinete, llegó tarde a la pelota, le entró con la plancha y escribió una carta publicada en su cuenta de twitter explicando que adelanta su regreso desde Europa por el fallo del 2x1. Textualmente: “la Argentina requiere de mi presencia”. Habría que mandarle un whatsapp avisándole que no se preocupe, que ya no hace falta, que muchas gracias.

Ahora que venimos mejor, no te podías comprar ese quilombo. Como dice el Diego, que no se te escape la tortuga, macho.

El fútbol, siempre el fútbol. Fuente inagotable de sabiduría.

sábado, 6 de mayo de 2017

¿Macri, Vidal o Peña?, por Jorge Lanata

La columna de Lanata en el diario Clarín

¿Macri, Vidal o Peña?

  por Jorge Lanata
¿Ocho años? Nunca antes Macri había hablado de ocho años, dándolo por descontado. ¿Macri 2019?¿Vidal 2019? O, como mucho juran en secreto, el candidato presidencial sera ¿Peña 2019?
Resultado de imagen para macri vidal peñaResultado de imagen para macri vidal peña

Hace unos seis meses, en medio de una bucólica conversación de fin de semana en Los Abrojos, Macri dijo: ---Porque nosotros, en estos ocho años…- y siguió la frase.

Ocho años. Nunca antes había hablado de los ocho años y ahora lo decía, así, casual, dándolo por descontado, obvio.

El primero de mayo, en el acto pop peronista de Macri, el Momo, las 62 y el Tula, un par de carteles de Macri 2019 asomaron a los costados.

Unos días antes en el Sur, en la diagonal de la escena, una reunión privada de los empresarios más ricos de la Argentina en el hotel Llao Llao de Bariloche había llevado los carteles a la discusion, agregando otro nombre: Vidal 2019. Fue la periodista Florencia Donovan quien dio detalles del meeting organizado por Eduardo Elsztain, del grupo IRSA, que reúne a los dueños de las empresas y a sus herederos (esto es, a quienes hicieron el dinero y a los que van a gastarlo).

“La dama de rojo obnubiló a todos con su presentación” –dijo uno de los empresarios a La Nación “Todos felices con Vidal, algunos ya la quieren de candidata en el 2019” coincidió otro, que no quiso ser identificado.

La discusión 2019 no sólo se arraiga en la costumbre bien argentina de repartir el oso antes de cazarlo, sino que el gobierno aún respira los efluvios de la marcha por la democracia, mucho más importante en su impacto en la opinión publica que en los números reales.

Una digresión sobre las reelecciones: la única manera de que la política sea, en verdad, un servicio público, es prohibirlas. El eterno argumento de los imprescindibles habla, en verdad, de errores del sistema. Si construimos sistemas con imprescindibles, es el sistema el que falló. Salir de casa, ir al gobierno, volver a la vida real. Tal vez sería esa la manera de que los políticos trabajaran en la vida real: la mayoría de ellos viven entre militancias rentadas y empleos estatales. ¿Es poco cuatro años? Volvamos a la Constitución de seis, pero sin reelección para ningún cargo. Luego de este párrafo que me habrá hecho aumentar notablemente mi cantidad de amigos, prosigo.

Tenemos un país que fracasa casi todo el tiempo en el corto plazo pero se la pasa pensando en el largo plazo: ¿habrá notado el lector que para que Macri 2019 o Vidal 2019 sucedan debería antes, el gobierno, imponerse en la elección de octubre?.

Si el gobierno gana en octubre por el 0,00001 por ciento, Macri se enfrentará a una asignatura pendiente: acelerar las condiciones del cambio cultural; esto es lo que resignó hacer después de sus primeros meses. Con el dólar bajo, los pequeños brotes aleatorios de la reactivación (son tan pequeños que parecen pertenecer más a la física cuántica que a la botánica) la inflación renuente y la expansión del gasto, ningún número cierra en la Argentina.

¿Podrá encarar finalmente el presidente estos cambios?

A los tres meses de iniciado su gobierno sugerimos desde esta columna que la única manera de hacerlo es consensuando las medidas, y no sólo con los partidos, sino también con los gremios, la Iglesia, etc. Es necesaria una mesa en la que todos acuerden perder un poco. La implementación de ese plan –y su eventual éxito o fracaso- terminará marcando la realidad de los carteles: ¿Macri 2019? ¿Vidal 2019? O, para los que juran en secreto que el candidato presidencial es otro: ¿Peña 2019?

domingo, 30 de abril de 2017

Operación Porota del Desierto, por Alejandro Borensztein

Operación Porota del Desierto

Por Alejandro Borensztein

En reunión ultra secreta, un grupo de agentes de inteligencia nos juntamos en el restaurante Happening de Costanera para evaluar distintas estrategias ante la hipótesis de tener que evacuar de emergencia a la ex presidenta.
Operación Porota del Desierto

Luego de conocida la noticia de que el gobierno nacional tenía previsto un plan de evacuación de emergencia para el caso de que la situación de Cristina Fernández de Kirchner en Santa Cruz se complicara, esta página accedió a las comunicaciones secretas entre el Ministerio de Seguridad y los agentes de inteligencia. A continuación, se publica parte de lo revelado sobre este y otros asuntos colaterales.



Memo Nº224/2017 Información Clasificada.

Asunto: Porota C/c: Agencia Federal de Inteligencia.

C/co: Presidencia de la Nación, Casa Rosada, Quinta de Olivos, Club Atlético Boca Juniors.



En reunión ultra secreta, un grupo de agentes de inteligencia nos juntamos en el restaurante Happening de Costanera para evaluar distintas estrategias ante la hipótesis de tener que evacuar de emergencia a la ex presidenta. Entre mollejas, definimos el nombre clave: Operación Porota del Desierto.

Es preocupante el video difundido por CFK en donde se ve como ella misma y su cuñada Alicia amontonaron sillones, mesas y otros muebles contra la puerta de entrada principal para evitar el posible ingreso de agresores. Como si los manifestantes no pudieran meterse cómodamente por cualquier ventana, puerta de servicio, cocina, etc.

La seguridad oficial es precaria y la situación alarmante, según informa nuestra agente X76 infiltrada como mucama de la gobernadora Alicia.

Se identifican a los agresores como personas sin filiación política, subversivos de alta peligrosidad y resentimiento: tienen trabajo y encima quieren cobrar. El agente X48 reporta a dos masculinos que gritaban. “¡¡Si la provincia no tiene más guita, ponela vos Porota!!! ... ¡¡¡Devuelvan la tarasca!!!”. Nivel de conflictividad alto. Esperamos instrucciones. Fin memo.



------- Memo Nº283/2017 Información Clasificada.

Asunto: Operativo Calamar.

C/c: Agencia Federal de Inteligencia, Gendarmería Nacional C/co: Producción de Showmacth



Nueva reunión secreta de agentes de inteligencia en la cantina Spadavecchia de La Boca para evaluar la propuesta oficial de evacuación de CFK. Nombre clave: Operativo Calamar.

Rescate de la ex mandataria del domicilio donde pudiera estar siendo acechada. Esperar a que se haga de noche e iniciar la fase denominada “Entebbe patagónico”. Para una mayor seguridad, durante el procedimiento de evacuación la ex mandataria debería salir disfrazada. El oficial de inteligencia X91 sugiere disfrazarla de estadista progresista y democrática así no la reconoce nadie. Solicitamos la baja del agente X91 por pasarse de pelotudo y superar el IP (Indice Parrilli) permitido.

Se proponen otras alternativas más serias como disfrazarla de bombero, de Mary Poppins o de astronauta.

Dada la posibilidad de que el objetivo CFK sea escrachado en el aeropuerto o en el avión comercial que pudiera abordar, se sugiere la opción de evacuación marítima.

En plena noche, se le dará traslado en un jeep militar con destino a la playa en Río Gallegos. Allí será embarcada en un gomón de Gendarmería Nacional, mar adentro, hasta alcanzar el límite de la plataforma marítima argentina a 200 millas de la costa, o sea unos 320 kilómetros (ojo llevar camperas abrigaditas y botas de goma).

Una vez alcanzado el punto de encuentro, mediante señales de luces, se identificará a un pesquero chino que la ex mandataria deberá abordar para luego ser trasladada a tierra firme y segura en el puerto de Shangai, en la República Popular China.

El inconveniente mayor que tiene este plan propuesto por el gobierno es que, dado el tiempo que demora el viaje hasta el sudeste asiático, la señora de Kirchner llegaría con una baranda a merluza inaguantable. Por más que esté procesada por asociación ilícita y otros delitos, consideramos que sería muy negativo para la imagen del país tener a una ex presidenta dando vueltas por el mundo con olor a merluza.

Se recomienda al Ejecutivo un Plan B. Fin Memo.



---- Memo 321/2017 Información Clasificada.

Asunto: Zócalos tuneados C/c: AFI, Mariana Fabbiani, Del Moro, Leuco, Fantino y Malnatti C/co: Johnny Allon



El grupo de agentes de inteligencia reunido secretamente en la Confitería Las Violetas de Medrano y Rivadavia, entre masas finas y sandwichitos, evaluó el reporte enviado por la mucama de la casa de la gobernadora (agente X76).

Allí se indica que los famosos zócalos truchos twiteados por la ex presidenta prueban que esta gente ya no cuenta con los favores de producción televisiva rentados durante años a los señores Gvirtz y Spolsky, ambos con paraderos desconocidos.

Los zócalos falsos fueron editados por la gobernadora y la ex presidenta con una Bangho en la cocina de la casa de Alicia.

La agente X76 pregunta si no deberíamos aportarles fondos reservados para que puedan volver a contratar un par de fascistas profesionales para que las asistan en la técnica del escrache, victimización, posverdad y demás recursos del relato, y así evitar estos papelones.

Además, la mucama de Alicia pregunta si la evacuación de CFK también incluiría a la gobernadora y todo su personal, y agrega: “herencia, lo que se dice herencia es esta mierda que recibió Alicia, después de 25 de años de kirchnersimo, no los doce añitos de morondanga por los que ustedes lloran todo el día. Evalúen evacuación masiva. Vámosnon de acá, por favor”. Fin memo.



---- Memo 366/2017 Información Clasificada.

Asunto: K in Oxford C/c: Agencia Federal de Inteligencia C/co: Gerardo Romano

Informa el agente X88D (en dólares) con base en Londres que la anunciada charla de la ex presidenta en Oxford no será en la famosa Universidad de Oxford como se pretendió hacer creer, sino en la Oxford Union Society, durante el homenaje de uno de sus miembros fundadores: el modisto John Charles Pants, creador de los famosos pantalones Oxford. Está previsto que la ex presidenta diserte sobre “los pantalones Oxford y su influencia en la lucha armada de los ´70.” Al término de la charla se proyectará la película “Quiero llenarme de ti”, con Soledad Silveyra, Marcela López Rey, Sandro y los pantalones Oxford de Sandro.

Todavía no se ha podido confirmar la presencia de la ex mandataria en The Roastbeef College in Oxford, donde disertaría sobre el tema “el sándwich de roastbeef y la penetración del imperialismo en Latinoamérica”. Fin memo.



---- Memo 385/2017 Información Clasificada.

Asunto: CK to UK C/c: Agencia Federal de Inteligencia C/co: Despegar.com

Los agentes de inteligencia a cargo del Operativo Porota del Desierto se reúnen secretamente y de dorapa en la pizzería Guerrín para evaluar el traslado de CFK a UK (London, United Kindom).

Para evitar escraches en vuelos comerciales y ante la imposibilidad de desenterrar dinero para pagar un avión privado, se sugiere que el objetivo CFK viaje en Buquebús a Montevideo (permaneciendo en el auto durante el trayecto), luego ómnibus COT hasta San Pablo y finalmente avión de Federal Express o DHL a Londres, sentada entre las encomiendas.

Es una solución incómoda, pero segura. Atención: prever que son aviones sin catering. Llevar un tupper con unas patitas de pollo, buñuelitos de acelga y frutas. Ojo, no llevar mandarinas porque se impregna en los paquetes.

Al arribar a Londres, la esperará un remisero paquistaní con un cartelito que diga “Sra Kirchner”. Fin memo.



---- Memo 411/2017 Información Clasificada.

Asunto: Asi es la vida C/c: Agencia Federal de Inteligencia C/co: Clarín

Grupo de agentes de inteligencia reunidos en el bar La Biela escuchan, via Skype desde Santa Cruz, el testimonio desgarrador de la agente X76 (mucama de Alicia): “Tener poder provoca aislamiento, angustia y puede sumirte en la más oscura soledad. Perderlo es mucho peor.” Fin memo.

sábado, 29 de abril de 2017

Verdades y mentiras de Trump y Macri, por Carlos M. Reymundo Roberts

Verdades y mentiras de Trump y Macri

por Carlos M. Reymundo Roberts
Resultado de imagen para trump y macri

Carlos M. Reymundo RobertsNunca estaré lo suficientemente agradecido con Macri por haberme invitado a compartir su encuentro con Trump. No fui en condición de periodista. Por los años en que asesoré a Cristina Kirchner, me llevó como experto en mercados cerrados, personalidades vidriosas y presidentes populistas. Mi primer consejo fue que no se tomara a Trump en serio. "Habla hasta por los codos, desconoce los temas, sanatea y tiene un ego casi más grande que su fortuna", le dije. Nervioso y distraído, Mauricio me preguntó si le estaba hablando de Trump o de Cristina. El segundo consejo fue que usara una corbata rojo shocking, que son la debilidad de Trump. Finalmente acordamos que la que iba a ir de ese color era Juliana, sin dudas un polo de atracción más poderoso para el dueño de casa. Y por último le dije que cuando llegara al Salón Oval no pusiera cara de turista deslumbrado. Tenía que mostrar una total naturalidad. Por las dudas, para evitar un eventual sobresalto, le hice ver fotos del descomunal despacho de 300 metros cuadrados que se hizo construir Mariano Recalde cuando era presidente nacional y popular de Aerolíneas Argentinas. Obviamente, al Salón Oval lo salva que es el Salón Oval. Si no, todo el mundo preferiría ir a conocer el despacho de Recalde.

Más allá de mis diferencias con los dos mandatarios, creo que fue un diálogo positivo para Macri, Aquí reproduzco los párrafos salientes. Sí, esto es lo más saliente. No se enojen conmigo.

-Mauricio, viejo amigo, qué gusto recibirte en la Casa Blanca, mi última inversión inmobiliaria.

-Ja ja ja. Pasan los años y seguís siendo un gran bromista, Donald. Para mí también es un gusto este reencuentro. ¡Pero cuántas cosas han cambiado en nuestras vidas!

-Claro que sí. Ya no somos los mismos, ni tenemos las mismas mujeres... Por cierto, felicitaciones por Juliana, gran elección. En cambio, ¡cómo te equivocaste con Hillary! ¿Acaso no confiabas en tu viejo amigo?

-Mirá, soy de los que piensan que en Estados Unidos son más importantes los empresarios que los presidentes. Y creía que este país no podía privarse de un empresario de tus quilates. ¡Sos un hacedor de riqueza!

-¡Y ahora conseguiré que Estados Unidos sea una gran potencia! Hablando de hacedores de riqueza, ¿y la señora de Kirchner?

-No digas nada, pero no está bien. Su gente le inventa graphs de televisión -allá los llamamos zócalos- y ella, pobre, los comenta como si fueran reales. Se ha volcado a las redes, y siempre termina enredada.

-Ahora gobierna la provincia de Santa Cruz, ¿no?

-No, ésa es Alicia, su cuñada. Bueno, en realidad la que decide ahí es Cristina. Y así están, con la provincia quebrada y en llamas. ¡Estos populistas son unos...! Quiero decir, esta gente que se llena la boca hablando del pueblo, lo único que hace es esquilmarlo. Mirá lo de Venezuela.

-Estamos preocupados con Venezuela.

-Claro, por la hambruna, la falta de remedios, la persecución y asesinato de opositores, la censura...

-No, estamos preocupados porque les compramos mucho petróleo. ¿En qué va a terminar eso? Además, no entiendo el papel del Papa. Todo lo que hace es funcional al régimen de Maduro. ¿Me lo podés explicar?

-La verdad, no sé qué decirte. Al Papa lo quiero mucho, pero lo entiendo poco.

-Contame cómo te está yendo y en qué te puedo ayudar.

-Creo que estamos haciendo las cosas bien y las comunicamos mal. Para ser sincero, no tengo tu carisma, tu presencia, tu labia. Ni tu jopo. Ayudame en eso. Cuánto tiempo le dedicás a la estética.

-Mi fórmula es tintura, jopo, humor y decir lo que nadie se anima. Escandalizar. No hablar como un político. ¡La gente se hartó de los discursos vacíos y lo políticamente correcto! Yo gané con mi espontaneidad, mi frescura, y diciendo las cosas que todos quieren escuchar.

-El relato. La famosa posverdad.

-Claro, aunque, en realidad, yo hace rato que estoy en la fase de la posmentira... je.

-Donald, tengo que disculparme porque se nos escapó el embajador que teníamos acá. Pero pronto vamos a poner otro. ¿Alguna preferencia?

-Algún experto en lucha contra el narcotráfico. Oí hablar de un tal Fernández, je.

-¡No perdés el buen humor!

-Ahora vamos a tener una pequeña conferencia de prensa: ¿Qué te gustaría que dijera?

-Bueno, que vamos a profundizar la relación y el intercambio comercial, que van a invertir en la Argentina, que soy un gran presidente, el líder de la región y un referente a nivel mundial, que...

-... OK, Ok, ya entendí. Mucha posverdad. Pero la mentira, Mauricio, es como la sal: lo justo y necesario; no debe faltar ni sobrar.

-¿Y de los limones? ¿Podrías hablar de eso? Hay millones de argentinos que están pendientes de que nos vuelvan a comprar limones.

-Amigo, soy nuevo en esto, pero terminar una cumbre hablando de limones no tiene nada de glamour. Si querés puedo anunciar que pienso visitar la Argentina.

-Donald, esteee..., faltaba más. Con el laburo que tenés acá, sería lo último que te pediría.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Buscar este blog