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domingo, 3 de noviembre de 2013

CRISTINA Y CLARIN Adecuación mutua Por Alfredo Leuco

CRISTINA Y CLARIN  

Adecuación mutua

¿Quién se adaptará primero, el kirchnerismo derrotado en las urnas o el grupo mediático castigado en la Corte?


En bajadora Nilda Garré
En bajadora Nilda Garré | Foto: DIBUJO: PABLO TEMES
ELa reacción falsamente escandalizada de Nilda Garré ofendió a la prestigiosa Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En su carta abierta aseguró que la OEA es capaz de recibir a un grupo de periodistas mentirosos que se victimizan, y que son operadores de los monopolios y las corporaciones. ¿Cómo se puede subestimar así a la CIDH? ¿Creerá la doctora Garré que los integrantes de la comisión son tontos que reciben a cualquiera? ¿Ignora que es la primera vez en democracia que aceptan abrir una audiencia ante la seriedad y gravedad de los hechos que los periodistas denunciamos? Es penoso que quien alguna vez padeció persecuciones, ahora por defender su quintita de poder se niegue a ver y se convierta en cómplice de ataques tan evidentes: los escraches y la violencia callejera y mussoliniana, los juicios en plaza pública y los afiches para ser escupidos por los niños, la ofensiva para fundir a los medios con la utilización como premio y látigo de la pauta publicitaria de los dineros públicos y extorsionando a empresarios privados para que repitan su actitud punitiva o la estigmatización cotidiana del aparato estatal de propaganda contra todo periodista que no se arrodille ante el altar de Cristina Eterna. Tal vez la doctora Garré, lugarteniente todo terreno de Horacio Verbitsky, tenga asegurado su porvenir con una jubilación de privilegio que denunció Gustavo Béliz en su momento y que nunca terminó de esclarecerse.
Pero si la discusión es política y no de corrupción, hay que recordar que Garré estuvo siempre en los peores lugares. Recibió la primavera democrática en 1973, poco democráticamente, “con el fusil en la mano y Evita en el corazón”. Tuvo estómago suficiente para beneficiarse económicamente durante el menemismo con el otorgamiento del Registro Automotor 57 y después de la renuncia de Chacho Alvarez por el escándalo de las coimas y la Banelco en el Senado fue viceministra del Interior (la cartera política) de Fernando de la Rúa. Con Néstor Kirchner pareció ser la embajadora de Hugo Chávez en la Argentina, aunque formalmente era lo contrario. Y lo más grave todavía para una pretendida progre: fue la impulsora de la Ley Antiterrorista, el Proyecto X y el ascenso meteórico del general César Milani, todos asuntos denunciados por su peligrosa derechización por los organismos de derechos humanos no cooptados por el oficialismo.
No se trata de la era del bronce de las religiones agrarias de la milenaria China. Pero en pocas horas asistimos asombrados al ying y el yang de Cristina. A esa dualidad que siempre existe en el universo de la política, a esas fuerzas opuestas que simultáneamente se complementan entre si.
De elecciones que fueron una paliza electoral para el cristinismo y de una Ley de Medios que de inmediato les dio una nueva plataforma de relanzamiento del proyecto. La oscuridad de las urnas que castigaron a la Presidenta, que dilapidó 4 millones y medio de votos en dos años, y la luz de un fallo sobre constitucionalidad que resucitó las viejas consignas para quebrar al íntimo enemigo inventado: el Grupo Clarín.
Nadie puede dar nada por hecho en la Argentina. Nadie se muere políticamente en las vísperas. Para el taoísmo “nada existe en estado puro ni es absoluto”. Y vale esa dialéctica psicoanalítica del amo y del esclavo, donde ambos se necesitan para explicarse: la derrota electoral y el triunfo judicial. Ambas verdades conviven por ahora y el fiel de la balanza está congelado hasta nuevo aviso. Todo depende, como siempre, de los aciertos o errores de Cristina de aquí en más. De su regreso triunfal enarbolando la cabeza de Clarín en una pica o de la multiplicación de sus torpezas y caprichos. Adecuar es el nuevo verbo. ¿Se adecuará Clarín y venderá alguno de sus medios más emblemáticos o Cristina se adecuará al nuevo tiempo de un futuro sin reelección y con fuertes rebeliones en su propia granja y en la que muchos ya emigraron hacia Sergio Massa?
La noticia más terrible y demoledora vino de las urnas. La soberanía popular, hace apenas 120 horas, había castigado duramente a la presidenta Cristina y sus listas del Frente para la Victoria. De aquellos 12 millones de votos (54%) del 2011 habían caído a los 7 millones y medio, muchos perdidos en el otrora inexpugnable Conurbano. Y como si esto fuera poco se quedó sin posibilidad alguna de intentar la reelección eterna, puso en duda su capacidad para bendecir con su dedo a su heredero.
Encima, los problemas de salud la obligaron a recluirse en la quinta de Olivos y a dejar por un rato el bastón de mando. Pero esto no es Suiza. Lo que parecía inevitable y definitivo, resurgió de sus cenizas. Ya habían empezado a pasarse viejas facturas entre Insaurralde y Mariotto y entre varios ministros. Empezaba a crujir el cristinismo en su atomización de por lo menos tres gobernadores aspirantes a la corona: Daniel Scioli, Sergio Uribarri y Jorge Capitanich.
Pero en lo que dura el aleteo de una mariposa, un volantazo de la Corte Suprema de Justicia encendió las luces nuevamente y le dio a quienes estaban abatidos en pleno repliegue táctico una bandera para que pudieran refundarse. Volvieron las sonrisas, los dedos en vé y hasta la épica del “vamos por todo” cuando horas antes habían caído en la etapa del “salvemos lo que podamos”.
La declaración de constitucionalidad de la Ley de Medios, además de un instrumento legal, es un capital simbólico alrededor del cual el cristinismo volvió a agruparse. Habían pasado pocas horas de la estampida y por lo tanto nadie se había ido demasiado lejos. Regresaron enseguida al eje de su vida, a su razón de ser: mantener el poder y quebrar a Clarín como dos aspectos de la misma utopía.
Resurgieron las viejas consignas a las que se les había mojado la pólvora, “Clarín miente” o “Qué te pasa, estás nervioso”. Criaturas que había parido Kirchner. La gran incógnita es cómo seguirá esta película. ¿Qué pesará más en el ánimo de los ciudadanos? ¿Una fuerza que dilapidó el 35% de su caudal electoral en dos años y se quedó sin posibilidad de presentar en elecciones a su única carta ganadora y líder carismática? ¿O la posibilidad de avanzar a paso redoblado sobre la caja para intentar quebrar al mayor fantasma que inventaron?
Hoy el bien y el mal conviven por igual. Al Gobierno le pasó lo mejor y lo peor que le podía pasar. Son dos caras de una misma moneda que volvió a saltar por el aire.

domingo, 16 de junio de 2013

Doble rebelión Por Alfredo Leuco

ESCENARIO ELECTORAL  

Doble rebelión

CFK frente al límite que le imponen la Justicia y los intendentes bonaerenses. Contraataque.


A punto de levantar vuelo, Sergio Massa. Dibujo: Pablo Temes.
A punto de levantar vuelo, Sergio Massa. Dibujo: Pablo Temes.
Nunca antes la presidenta de la Nación tuvo que enfrentar simultáneamente dos rebeliones de tanta magnitud. Son los desafíos de la Corte Suprema, que va a guillotinar toda posibilidad de “cristinizar” la Justicia, y de los intendentes de Buenos Aires, que con Sergio Massa a la cabeza están redactando el certificado de defunción de la reelección indefinida.
Son batallas titánicas que todavía no terminaron. El estilo de Cristina es atacar de sorpresa, aunque ya trascendió el tipo de munición gruesa que está dispuesta a descargar sobre los supremos conducidos por Ricardo Lorenzetti y los barones bonaerenses que lidera el intendente de Tigre.
Lo más peligroso institucionalmente es el choque brutal de poderes que se viene y el intento de instalar, una vez más, que quienes se oponen a los deseos de Cristina impulsan un golpe de Estado. Utilizan con tanta frecuencia y frivolidad semejante acusación que han banalizado las palabras que remiten al infierno del terrorismo de Estado. Vacían de contenido el genocidio que padecimos. Cualquier disidente es descalificado como parte de una conspiración destituyente.
Sienten que son la encarnación de la patria y el pueblo, y que toda mirada crítica debe confinarse a la Siberia. Alejandra Gils Carbó, como una cruzada, apeló a lo inapelable de Víctor Hugo: “No se puede detener una idea cuando su tiempo ha llegado”. Autoritario serial, Luis D’Elía llegó a decir que si los gorilas fueron capaces de bombardear la Plaza de Mayo, tanto Pino Solanas como el Pollo Sobrero pueden haber ordenado a los maquinistas del Sarmiento que chocaran a propósito los trenes para erosionar la precandidatura de Florencio Randazzo. Los fundamentalistas creen que todos son de su condición. Varios voceros K hablaron de “dictadura de los jueces”. Julio Alak caracterizó a la Justicia como “corporativa, aristocrática y predemocrática”. El senador Marcelo Fuentes también comparó la actualidad con el odio del ’55, que antes se expresaba con el golpe de Estado y ahora con las sentencias.
La Presidenta ordenó aumentar el fuego cruzado sobre la Corte, intensificar las operaciones de desprestigio que ella misma inició discriminando al “centenario” Carlos Fayt y enviar al Congreso una ley para aumentar la cantidad de miembros del máximo tribunal. Pretenden una mayoría kirchnerista, que quiebre la resistencia del cuerpo. Y si es necesario, utilizarán jueces subrogantes. Escrúpulos, cero. Menemismo básico. O kirchnerismo fundacional.
El objetivo siempre es el mismo: que Cristina sea la conductora de la próxima década por ganar. Igual que en la Formosa de Insfrán o la Venezuela chavista. La jueza Servini de Cubría no casualmente citó en su fallo a Zaffaroni. Con perdón por la autorreferencia, copio y pego un fragmento de mi columna del 23 de octubre de 2011: “Los Kirchner ya lo hicieron en Santa Cruz en 1998. Carlos Zannini fue el ideólogo que forzó un argumento para utilizar el mecanismo de la consulta popular. Hubo apelaciones de varios opositores, pero ya tenían casi colonizada a la Justicia provincial. En aquel momento, dos legisladores nacionales del Frepaso viajaron a repudiar la reforma y rechazar la posibilidad de la reelección indefinida del gobernador Néstor Kirchner: Nilda Garré y Eugenio Raúl Zaffaroni. Néstor nunca olvidó aquellas acusaciones de cuasinazismo que hizo Zaffaroni, y el día que le ofreció integrar la Corte Suprema de Justicia sacó de un cajón la tapa del diario La Opinión Austral donde Zaffaroni fustigaba a Néstor y hablaba de la República de Weimar y el advenimiento de Hitler”.
A estas horas, Cristina enfrenta el paro de un campo unido, el costo político de haber completado el “ferrocidio” de Carlos Menem y de proteger en el Senado al ex presidente condenado a siete años por contrabando de armas, y la posibilidad de perder la elección en Santa Cruz por primera vez. Se nota la ausencia del pragmatismo de Néstor. Las reacciones espasmódicas llevan a Cristina del día a la noche. Pelea a muerte por expulsar a Cristóbal Colón para reemplazarlo por Juana Azurduy sin siquiera estudiar la posibilidad de la convivencia pacífica y, al mismo tiempo, ningunea a los pueblos originarios que le están pidiendo audiencia. Horas de cadenas nacionales para hablar de la soberanía gloriosa de la pesificación y el traje a rayas para los evasores y, de pronto, da una vuelta de campana en el aire con un blanqueo derechista e inmoral y con la insólita aventura de un sueño que puede ser pesadilla: la emisión de cuasidólares.
Estos comicios son clave para lograr la “eternización” de Cristina. El obstáculo más novedoso es la silenciosa insurgencia de un grupo de intendentes bonaerenses que son muchos más de los que parecen. Más que el amor, los une el espanto de perder el poder en sus distritos. Entendieron que si los concejos deliberantes se les llenan de camporistas serán destituidos de inmediato. Hay hartazgo frente al verticalismo implacable que decide si les manda obras públicas con coimas incorporadas o tormentas perfectas, de acuerdo con el nivel de sumisión de cada uno. Creen haber encontrado en Sergio Massa la figura taquillera que los defienda de las patoteadas del poder central. Todavía falta comprobar la real envergadura del fenómeno político, porque depende casi exclusivamente del protagonismo de Massa, pero algo inédito se está gestando en el subsuelo sublevado de la patria bonaerense que explica el 40% del padrón nacional.
Massa duda respecto de ser un opositor rabioso. Ya se encargará Cristina de convencerlo con sus ataques. Por ahora, Randazzo sirvió el aperitivo al decir que nadie sabe lo que piensa. Massa aspira a nuclear alcaldes con votos y gestión de matriz peronista, vecinalista, radical y macrista. No es sectario ni excluyente. Ni Darío Giustozzi (el intendente más votado) ni Jesús Cariglino (está invicto ante el kirchnerismo) son nenes de pecho ni suicidas. Son peronistas de libro, de estilos y generaciones distintos que acaban de sumarse al mayor proyecto presidencial del post kirchnerismo que existe hasta ahora: Massa 2015.

domingo, 9 de junio de 2013

DETRAS DE MASSA Imagen y semejanzas Por Alfredo Leuco

DETRAS DE MASSA  

Imagen y semejanzas

El potencial candidato que genera más expectativa busca ser la tercera posición. Mano a mano con CFK.

  Por Alfredo Leuco | 09/06/2013


TENTADOR BOCADO Sergio Massa DIBUJO: PABLO TEMES.
TENTADOR BOCADO Sergio Massa DIBUJO: PABLO TEMES.
Sergio Massa, feliz y abrazado a su esposa Malena, levantará la copa y brindará por el futuro. Hoy, al mediodía, al final del asado festivo, todos cantarán y le desearán felicidades al gran protagonista. Tomás, su hijo, recibirá los regalos por su cumpleaños que fue el jueves y el intendente de Tigre podrá distenderse un poco de todas las presiones y tensiones que concentra la decisión más importante de su vida política: ser o no ser candidato a diputado nacional por el Frente Renovador que inscribirá esta semana en la Justicia.
Muchos aseguran que por la noche habrá otra comida pero con los intendentes que lo apoyan. El dirigente político que más íntimamente lo conoce dijo a PERFIL: “Sergio ya no tiene marcha atrás. Es impresionante el cariño que despierta en cada una de las recorridas que hacemos por la Provincia”. Entre la decena de fuentes consultadas y que se entrevistaron con Massa en los últimos días, hay algunos que todavía tienen alguna duda. Los jefes comunales de San Miguel y San Martín se atrevieron a decirlo públicamente. Pero la inmensa mayoría cree que su postulación va a cambiar todo el tablero político de la Provincia y de la Argentina. Por ahora, en este truco que está jugando Massa con la presidenta de la Nación, nadie mostró las cartas. Jorge Fernández Díaz inmortalizó en un libro que el truco es nuestro juego nacional y popular. El que nos entrena para la mentira, la simulación y el engaño. Carlos Reutemann, comparó a Massa con “el as de espadas”. Casi un lema de campaña. Justo el senador con el que Massa será comparado si decide guardarse para 2015. Todos recuerdan el freno que puso Lole cuando dijo que “vio algo” y abandonó su carrera presidencial.
En este mano a mano, Massa demora su anuncio y Cristina también. Nadie sabe quiénes serán los dos candidatos que polarizarán la pelea electoral bonaerense. Hasta ahora es Francisco de Narváez quien encabeza las encuestas en el espacio opositor y el fantasma de Alicia Kirchner la que se ubica en segundo lugar. Por algún motivo Massa y Cristina decidieron no cantar falta envido hasta el último momento. Eso significa que alguna sorpresa están preparando. Veremos.
Políticamente, Massa tiene todo a su favor. Con sólo 41 años aparece como un político joven pero experimentado que tiene en la capacidad de gestión y en la no confrontación sus mejores argumentos. Si ganara con comodidad en octubre, como dicen casi todas las encuestas, habría que barajar y dar de nuevo. Sacaría de la cancha presidencial a Daniel Scioli que no tiene reelección como gobernador y se convertiría en el jefe de la oposición y del peronismo que quiere reemplazar a Cristina en el 2015.
¿Cuál es el talón de Aquiles de Massa? Las tres encuestas más serias (una de ellas es la de Mariel Fornoni, publicada por este diario) muestran una alta imagen positiva e intención de voto. Alguna supera el 50%. Todas coinciden en que es muy baja su imagen negativa, entre 9 y 12% pero también en que cualitativamente, sus potenciales votantes simpatizan y critican a Cristina casi por mitades. Por eso la moderación y la prudencia de Massa. Cuando se defina, seguramente va a perder un porcentaje de ambos lados. Ese es su gran riesgo. El que define, suma y resta. El que calla sigue igual. Por eso, Massa no apunta a los sectores más definidos que son los de mayor nivel informativo sino al ciudadano común que vota o castiga a la Presidenta por motivos más de vida cotidiana y realidad económica que ideológicos. Hacia allí tendió sus redes. No quiere gastar energía en tratar de convencer a camporistas o antikirchneristas que ya tienen su decisión tomada de hace tiempo.
Pretende construir una suerte de tercera posición entre los sectores más duramente enfrentados y fanatizados de la sociedad. No quiere ser un opositor rabioso porque valora varios logros del kirchnerismo y cree que la mayoría de los argentinos no entienden o directamente rechazan las peleas altisonantes. Pero no puede asociarse a Cristina por varios motivos. Primero por pragmatismo: ella está en la última parte de su gobierno, no puede ser reelecta y carece de heredero. Segundo por el odio que recibió de parte del kirchnerismo después que abandonó el Gobierno donde no alcanzó ni a cumplir un año como jefe de Gabinete. La relación con Cristina estuvo sembrada de misiles: Massa no maltrata pero tampoco se deja maltratar. La puñalada final en la relación fue cuando, según los documentos secretos revelados por WikiLeaks, en la embajada norteamericana, Sergio Massa (que luego lo desmintió) caracterizó a Néstor Kirchner como un “monstruo, psicópata, perverso y cobarde.” De eso no se vuelve en ningún lado y menos en el kirchnerismo que tiene como lema tácito: ni olvido ni perdón.
La pregunta que se responde sola es: ¿Massa quiere colaborar con la continuidad en el poder de Cristina o aspira a sucederla? Por su despacho circularon dirigentes que podrían acompañarlo tanto en la lista de diputados como en un futuro gabinete. José Ignacio de Mendiguren fue, como siempre preocupado por alentar su agenda “productiva” y evitar que el mundo financiero llene todos los posibles casilleros. El hasta hace poco titular de la UIA junto a Ginés González García, Roberto Lavagna, Jorge Sarghini, Felipe Solá y Martín Redrado entre otros, vienen del riñón de aquel gobierno de Eduardo Duhalde que sacó al país del infierno antes de que llegara Néstor Kirchner. El propio Sergio Massa pasó a jugar en las ligas mayores en ese momento.
Construyó gran parte de sus relaciones e imagen desde el Anses en donde estuvo cinco años haciendo una buena gestión con una gran mancha: de su mano ingresó Amado Boudou, otro liberal que con el tiempo llegaría a ser vicepresidente y a ocupar un lugar en las antípodas de Massa: de las personas más conocidas, Amado es el de peor imagen. Y Massa, el de mejor. Formado en la Ucedé de San Martín, amigo de Luis Barrionuevo y Graciela Camaño, conoció a Horacio Rodríguez Larreta en el gabinete de asesores de Palito Ortega.
Pocas veces una candidatura levantó tanta expectativa y misterio. Ningún integrante de su entorno se atreve a jugarse y decir que finalmente se concretará. Todos están convencidos de que el tren de la historia pasa una sola vez, pero nadie quiere que lo agarren con las manos en la masa.

 

domingo, 2 de junio de 2013

Destituyenta Por Alfredo Leuco

CFK VS. SCIOLI  

Destituyenta

Ni los opositores lo castigan tanto como la Presidenta. Las jugadas electorales.


TRANSFORMACIÓN BONAERENSE, Daniel Scioli. Dibujo: Pablo Temes.
TRANSFORMACIÓN BONAERENSE, Daniel Scioli. Dibujo: Pablo Temes.
Nadie castiga más duramente a Daniel Scioli que Cristina Fernández. A esta altura del año, todavía no le giró un centavo. Intenta asfixiarlo económicamente pese a que todos los años aportaron más del 17% del dinero para pagarles a los docentes. Le grita en la cara para humillarlo y esmerilarlo institucionalmente. ¿Qué pretende? ¿Su objetivo es destituirlo, obligarlo a que pegue un portazo y renuncie? Ni los opositores como Francisco de Narváez, Margarita Stolbizer o Ricardo Alfonsín han sido tan feroces. Ni sus competidores internos como Julián Domínguez, Florencio Randazzo o la mismísima Alicia Kirchner se atrevieron a tanto. Todos ellos son tan prudentes como el propio gobernador. Por estilo y porque leen las encuestas en donde la principal demanda es la de liderazgos integradores, que dejen de escupir odio y de dinamitar la convivencia nacional.
Sin embargo, Cristina va a fondo. ¿Cómo se explica que le dispare misiles al gobernador de la provincia en la que está urgida de ganar en octubre? ¿Cuál es el rédito político que piensa obtener? Scioli es el gobernador más votado de la historia de la provincia, junto a Sergio Massa está entre los de mayor imagen positiva y mantuvo una lealtad cristinista y cristiana: puso la otra mejilla frente a cada cachetazo. Ayer mismo, en Tandil, dijo “soy consecuente y no obsecuente”. Cuando Daniel Peralta, el gobernador de la cuna del kirchnerismo, le aconsejó que rompiera dijo que sólo “va a romper con la injusticia, las cocinas de paco y la inseguridad”. Néstor Kirchner eligió a Scioli como candidato en puestos claves en cinco ocasiones: desde vicepresidente hasta gobernador pasando por diputado testimonial. Entonces, la pregunta del millón regresa con mayor inquietud: ¿Por qué motivo Cristina se ensaña tanto? ¿Cuál es su ganancia? ¿Qué estrategia tiene en su cabeza? Se sabe que la Presidenta nunca lo quiso. Lo desprecia porque lo califica como un menemista gerente de las corporaciones. Está convencida de que los medios lo protegen por eso. No entiende lo básico de las relaciones humanas: difícilmente alguien ataque si no es atacado. Es que su rencor y su ira no le permiten ver lo evidente: si no tiene candidato taquillero en el distrito es sólo por culpa de ella. Si no han florecido mil flores, como quería Néstor, es porque Cristina pisotea todos los brotes. Reclama que la defiendan pero congela a cada ministro que se atreve a hacer alguna declaración que no sea una copia exacta de su pensamiento. Los tiene encadenados y cortitos. No hay cuadro político que crezca diciendo todo el tiempo “sí señora” y mucho menos si lo hace en la intimidad. Eso da suma cero. La prueba es que lo candidatos que mejor miden en todos los distritos tienen un solo denominador común y obvio: nivel de conocimiento. Nadie vota al que no conoce.
¿Cuál será el próximo paso de Scioli? Más de lo mismo. Agua y ajo. A aguantarse y a joderse. Diferenciarse en el estilo, hablar con todo el periodismo como hizo ayer, no pegarle latigazos a nadie y seguir apostando a la columna vertebral de la política argentina: el peronismo. ¿Qué pieza moverá Cristina? La dama y el apellido. Desde que los pingüinos desembarcaron en el poder, además de instalar una mina de  megacorrupción a cielo abierto, pusieron siempre el apellido Kirchner en las elecciones de la provincia donde se cocina el estofado. Cristina senadora en 2005, presidenta en 2007, Néstor testimonial en 2009, y otra vez Cristina como jefa de Estado en 2011. ¿Dejará sin ese apellido las boletas esta vez? Muchos creen que Ella bendecirá a la hermana Alicia y que se la cargará al hombro, tal como Lula hizo con Dilma. Otros, los más audaces, los que dicen que Cristina no tiene límites y siempre juega al borde del precipicio, insisten en que ella misma será la candidata. Que como buena altanera y omnipotente dirá: “Nadie me puede defender mejor que yo”. Que propondrá una suerte de plebiscito sobre su gestión: si quieren que siga, necesito que aumenten mi poder. Y de paso, abriría las puertas para el operativo clamor por la re-re y la eternización. Es una jugada de alto riesgo, casi suicida, al todo o nada. Pero es redoblar la apuesta como le gusta. ¿Se imaginan lo que pasaría institucionalmente si Cristina fuera derrotada en las urnas por De Narváez como ya ocurrió con Néstor y como no descarta ninguna encuesta seria? Sería el parto de un pato rengo precoz e inquietante. ¿Y si gana? Se queda a vivir en la Casa Rosada.
La Presidenta le exigió a Scioli que no la tratara de estúpida ni de idiota. Y le dijo que fue a poner la cara en las inundaciones de La Plata aunque ella no tenía nada que ver. Es lo mismo que decirle al gobernador que es un inútil y que ella le va a enseñar cómo se gobierna. Encima, Julio De Vido reparte humo, promesas, dinero y obras para el plan quinquenal a los gobernadores y a Scioli ni lo llaman. Sin que se le caiga la cara de vergüenza, el responsable del agujero negro energético y del colapso del transporte aseguró que la inversión será de 600 mil millones de pesos. Ampliación de infraestructura y de bóvedas.
Faltan apenas diez días para la hora de la primera verdad. El 12 de junio vence el plazo para inscribir las alianzas electorales. Las negociaciones se recalientan y el aire se llena de operaciones. Aumenta la densidad de mentiras por metro cuadrado pero es el momento de las definiciones. Es casi imposible que socialistas y radicales vayan juntos en Capital, Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. Fracasarían si no pueden replicar el modelo Santa Fe. Si Roberto Lavagna no cierra con Macri en la ciudad, es probable que Graciela Ocaña le acerque su prestigio. Nadie garantiza que haya acuerdos, pero aflorarán ofertas generosas de último momento del peronismo a los macristas que acusan peso en la balanza: Baldassi, De Angeli, Del Sel.
¿Para que lado patearán los intendentes que lidera Sergio Massa? ¿Se sumará De Mendiguren a alguna lista? Duhalde lo vio primero y Cristina lo desperdició como a la década. Las encuestas muestran que inflación, inseguridad y corrupción están en el podio de las preocupaciones ciudadanas. Justo las tres demandas que Cristina pretende atender recién ahora y con remedios mucho peores que la enfermedad.

domingo, 26 de mayo de 2013

Cámpora al poder Por Alfredo Leuco

LA APUESTA DE CFK Y MAXIMO  

Cámpora al poder

El Gobierno concentrará cargos y decisiones en la agrupación juvenil de aquí a 2015. El reparto.



EL DUEÑO DEL COPYRIGHT. Héctor J. Cámpora. DIBUJO: PABLO TEMES.
EL DUEÑO DEL COPYRIGHT. Héctor J. Cámpora. DIBUJO: PABLO TEMES.
Cristina y Máximo ya dieron la orden para transitar sus dos últimos años en el Gobierno: todo el poder a La Cámpora.
Lenin, en 1917, apenas bajó del tren que lo sacó del exilio, proclamó aquello de “todo el poder a los soviets de obreros y soldados”. Es parte de la eterna polémica sobre la conveniencia de gobernar sólo con la vanguardia de los puros, con los incondicionales. El gran peligro es que esos dirigentes suelen ser pocos o transformarse en fanáticos ciegos a los errores que terminan como patrullas perdidas.
Colgarse del travesaño, replegarse hacia La Cámpora, garantiza lealtad pero achica la base de sustentación de Cristina, multiplica su aislamiento sectario y la condena a vivir en un frasco lleno de adulones.
Hay información para confirmar que Cristina decidió jugar todas sus fichas a la “gloriosa juventud camporista”, elegida para controlar los precios en los supermercados.
El líder, desde el exilio patagónico, avisó que todos los candidatos para las elecciones de octubre deben ser tropa propia. Máximo lo transmitió en una reunión con su Estado Mayor realizada en Río Gallegos.
Diez intendentes con alta intención de votos encabezarán las listas en Buenos Aires con carácter testimonial. Luego renunciarán para que entren los diez que siguen, todos muchachos alineados con Andrés Larroque. El Cuervo llamó a organizarse frente a los movimientos destituyentes que el sismógrafo K está detectando. Ya se está probando el saco azul que utilizará cuando jure como ministro en lugar de Alicia Kirchner.
El Movimiento Evita y otras agrupaciones que trabajan en territorios complicados, como los de Milagro Sala o Luis D’Elía, ya chocaron con los integrantes de La Cámpora, que ocupan todos los espacios con el cheque en blanco que les dio Cristina y con otros cheques. En un par de distritos ya se agarraron a trompadas, pero en Buenos Aires hubo tiros.
Habrá mas ministros del palo. Axel Kicillof en lugar de Hernán Lorenzino, quien no deja de asombrar por su fragilidad intelectual y sus motos de alta gama. Y Julián Alvarez asumirá el cargo de Julio Alak, que ya ejerce, pese a un par de fracasos notorios. El más grave es la reforma judicial. Y el más político es que, pese a la utilización de toda la maquinaria estatal de prebendas, recibió una paliza de votos con la reelección de Mónica Pinto como decana en la Facultad de Derecho.
Eduardo “Wado” de Pedro fue el que resolvió la paritaria de la Asociación Bancaria. Estaba empantanada pese a los esfuerzos del ministro de Trabajo y Jorge Brito. El joven diputado (¿sucesor de Carlos Tomada?) solucionó todo en dos minutos con el aval de la Presidenta. Llegaron a él por Héctor Recalde, abogado del gremio desde hace años y padre de Mariano, par de De Pedro en la mesa chica de la agrupación.
Julio De Vido y Agustín Rossi, pese a la lealtad a toda prueba que demostraron, son permanentemente esmerilados por los que Alberto Fernández definió como “gendarmes ideológicos”.
El ex jefe de Gabinete del matrimonio Kirchner caracterizó el final de ciclo como “la etapa jacobina” del kirchnerismo. “Se sentían el espíritu de la Revolución Francesa pero terminaron con la revolución. Ellos acusan, juzgan y sentencian, tienen más poder que los ministros, pero ojo que los jacobinos mataron a 22 mil franceses, y entre ellos a muchos jacobinos”. ¿Hay posibilidades de que la violencia simbólica del insulto permanente se convierta en crímenes? Nadie lo promueve explícitamente. Pero el nivel de agresividad es tan grande que nadie puede descartar un exceso trágico. El linchamiento al que someten a Jorge Lanata hizo que el paraperiodismo de Gvirtz fogoneara una operación para comparar al periodista con Jorge Videla. Un cronista crítico (o muy crítico, si prefieren) para ellos es igual a un genocida. No hay peor descalificación que ésa. ¿Cuál es el próximo paso? Marcos Novaro, sociólogo, doctor en Filosofía e investigador del Conicet, recordó que la KGB siempre etiquetaba como fascistas a los disidentes que enviaban a la Siberia. Y planteó que “el comunicado Nº 13 de Carta Abierta” es como “un llamado a combatir la subversión”.
Es que las coimas, el dinero que se pesa, las bóvedas repletas de euros ajenos y el ocultamiento de Estado nunca pueden ser un tema menor o frívolo. No se puede ser más “lazarista que Lázaro”, dijo Lanata. “Cleptocracia”, se animó Hermes Binner. Si el ladriprogresismo baja esas banderas, permite que el Momo Venegas diga que cuando el peronismo de Perón llegue al gobierno, “va a meter presos a todos los ladrones y convertir a la casa de los Kirchner en un museo contra la corrupción”.
Faltan 720 días para que se vaya Cristina. Es la única persona que tiene prohibido por la Constitución Nacional presentarse como candidata en 2015. La continuidad o el fin del kirchnerismo depende de la magnitud del voto castigo que sufra Cristina en las elecciones parlamentarias de octubre y de la capacidad que demuestre para evitar que la economía se le vaya de las manos. Hay datos que dinamitan la caracterización de “década ganada” o de gobierno progresista. Uno solo: las 500 grandes empresas se llevan el 23% del PBI, mucho más que en los satanizados años 90.
La concentración aumentó la inequidad. Ese conglomerado recibió subsidios de los Kirchner por más de 17 mil millones de pesos, el 15% de sus utilidades. Y son cifras del Indec. Como tituló la revista Barcelona: “Ya hicimos la redistribución de la riqueza. Pero no nos alcanzó para los pobres”.
Hoy todos los indicadores son peores que el día que asumió como presidenta en lugar de Néstor. Hay más estancamiento, desocupación, pobreza, indigencia, caída de la inversión, inflación, agujero energético, cepo al dólar, fractura social e inoculación del odio, y no aparece un heredero indiscutido.
Administrar la opulencia es fácil. Lo complicado es cuando la fiesta empieza a pasar todas las facturas, la cuesta abajo del modelo. Hace una década que gobiernan con superpoderes y emergencia económica.
Pero ésta es la madre de todas las batallas.

domingo, 19 de mayo de 2013

Noticias del mal Por Alfredo Leuco

DE BONAFINI A SUSANA TRIMARCO  

Noticias del mal

El kirchnerismo contraataca las denuncias de Lanata y enturbia causas nobles con “la caja”.

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'El buchón opositor.' Jorge Lanata. Dibujo: Pablo Temes.
Malas noticias para Cristina: Lanata tiene razón. La Fundación María de los Angeles, que preside Susana Trimarco, está transitando el mismo pantano que la Fundación Sueños Compartidos, de Hebe Bonafini. La militancia rentada o amateur se desespera desde el aparato de propaganda para proteger a la madre de Marita Verón. Se indignan porque Jorge Lanata “ensució” con sus críticas a quien tanto luchó contra la trata y por la aparición con vida de su hija. Lo mismo pasó cuando estalló el escándalo que involucró a los hermanos Schoklender. “No manchen los pañuelos blancos”, amenazaban los paraperiodistas sin comprender que la mugre, envasada en billetes, había sido proporcionada por el Gobierno nacional. Son los Kirchner los responsables de haber alimentado con fortunas a Hebe y a Sergio para que hicieran viviendas, una responsabilidad del Estado y no de una ONG. Podrían haber intentado cooptar a una figura vinculada a los derechos humanos desde el campo de las ideas o aprobando leyes que facilitaran su tarea. ¿Qué necesidad había de profanar un símbolo universal de la lucha contra la dictadura como las Madres? ¿Por qué meter millones en esa relación? ¿Los Kirchner no conocen otra forma de relacionarse que no sean los subsidios y la chequera? Utilizan a los luchadores y a los artistas populares como escudos para proteger su enriquecimiento ilícito, voraz y veloz. ¿O la broma que hace Néstor abrazando con amor una caja fuerte en la Intendencia de Las Heras tiene que ver, Freud mediante, con el chiste y su relación con el inconsciente?
Quien se meta a fondo a investigar la cuenta del Banco Nación, casa central, de la fundación de Susana Trimarco se encontrará con sorpresas dolorosas. No sólo por los montos de dinero que le giraron desde el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, hasta el gobernador tucumano, José Alperovich, pasando por su colega riojano, Luis Beder Herrera, pero como vehículo del Tesoro Nacional. Esas cifras figuran en su mayoría en los boletines oficiales correspondientes. Lo más grave aparecerá si se sigue la ruta de ese dinero. ¿A dónde fue a parar? ¿A qué profesionales se contrató? ¿Qué locales se alquilaron? ¿Están las facturas de esos gastos o se esfumaron como los fondos de Santa Cruz? ¿Cierran los números? ¿Qué rol juega su abogado, Carlos Garmendia?
Nada de esto borra la lucha heroica que tanto Hebe como Susana libraron. Una enfrentó a la dictadura y la otra, a la mafia de la prostitución cuando ni Néstor ni Cristina lo habían hecho. A propósito, la muerte del genocida Videla reactualiza un desafío: encontrar una sola declaración en radio o en televisión del matrimonio Kirchner durante la dictadura o en los primeros cinco años de la democracia calificando a Videla como “terrorista de Estado o criminal de lesa humanidad”. O una sola invitación a dar una charla, aunque sea, a las Madres o Abuelas de Plaza de Mayo. Es difícil ubicar lo que no existe.
Susana Trimarco, a través de Télam y 6, 7, 8, acusó a Lanata de “golpista al servicio de Clarín”, pero no puede explicar por qué fue tan crítica de Alperovich y ahora, mágicamente, manifiesta apoyo al señor feudal, candidato testimonial en las elecciones parlamentarias. Susana Trimarco está cuarta en intención de voto, por encima de la kirchnerista de la primera hora Stella Maris Córdoba, quien duda en presentarse si la lista la encabeza José Alperovich.
Pero Lanata no tiene razón sólo en este caso. También en la mayoría de las denuncias sobre la empresa “Néstor Kirchner & Lázaro Báez” y su CEO, Daniel Pérez Gadín. Se confirmó que este monotributista compró la estancia uruguaya en 14 millones de dólares. Andrés Vivanco, el ex fiscal de Santa Cruz, dijo que “lo de Lázaro es de Néstor” y aseguró que en la intimidad el ex presidente muerto confesó que “sin corrupción no podemos gobernar”.
Las desmesuras y obsesiones han crecido en forma proporcional al aumento de las dificultades económicas. Hay cuestiones irracionales, misiles para matar mosquitos. Cristina desmintió por Twitter una información publicada por el diario La Prensa, (“no tengo ni tuve secretaria”) y sólo logró comunicar la existencia de ese matutino. Que River o Boca jueguen los domingos a las 21.30 por la tele sólo para evitar la goleada de Lanata habla de lo mismo. Se condena a los hinchas a que en invierno lleguen a sus casas después de la medianoche, en pleno auge de la inseguridad, sin advertir que si Canal 13 quiere, puede cambiar el horario de su programa más exitoso a las 20 y, seguramente, aumentará su rating.
El manual de instrucciones del soldado de Cristina indica que todo lo que no se puede dominar debe ser apropiado por las buenas o por las malas o, en su defecto, fundido, quebrado o fracturado. Eso explica muchas siglas como CGT, YPF, AMIA, UIA, Agea SA y hasta Ciccone, o las amenazas a Julio Blanck, la ministra Nora de Lucía o el fiscal Guillermo Marijuán. Es lo que pasa con LAN y la persecución de los camporistas de Aerolíneas Argentinas, que descubrieron que es más fácil destruir a la competencia (pese a dos fallos judiciales) que construir una buena gestión. O la orden a los supermercados para que no avisen en los diarios enemigos, cosa a la que Carrefour acaba de rebelarse. O el apriete autoritario de Guillermo Moreno para que la Asociación de Cooperativas Argentinas abandone Coninagro, la Mesa de Enlace, y destituya a Carlos Garetto, en un solo acto.
Ahora que Alfredo Palacios ya tiene monumento, vale la pena recordar su luz. Era abogado, como Néstor y Cristina, pero diferente. Murió en la pobreza y en la placa en la puerta de su estudio decía: “Atiende gratis a los pobres”. Su tesis primera doctoral, que fue rechazada “por atentar contra las instituciones”, se tituló: “La miseria de la República”, y en un párrafo dice así: “Encastillados (por vivir en castillos) en su asqueroso egoísmo, ellos son los responsables de la ruina del país; ellos, que han hecho levantar palacios con los dineros del pueblo para habitarlos después de la catástrofe y que tienen las arcas repletas y desparraman a manos llenas en el Viejo Continente el oro que malversaron”. Malas noticias para Cristina. Y eso que el primer diputado socialista de América jamás vio a Lanata.

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