La bronca de Kicillof contra la cotización del dólar paralelo en medio del anuncio
El ministro de Economía, Axel Kicillof, al finalizar la conferencia de prensa. (DyN) |
Se mantuvo callado durante el breve anuncio de Jorge Capitanich, pero en un momento estalló, no pudo con su genio y descargó su bronca. Cuando se retiraban del atril, el ministro de Economía, Axel Kicillof, volvió sobre sus pasos, agarró el micrófono y desacreditó la cotización que alcanzó el dólar paralelo, que ayer trepó a un pico de 13,20 pesos.
"Los mismos que nos dijeron durante 10 años que el dólar valía 1 peso, son los que hoy nos quieren convencer que vale 13. Así que saquen sus propias conclusiones", sostuvo Kicillof, mientras los periodistas le pedían que responda preguntas.
El titular del Palacio de Hacienda hizo estas breves declaraciones en la Casa Rosada, luego de que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, anunciara que se vuelve a autorizar la compra de dólares para tenencia.
La mala noche que pasó Kicillof
La casa del ministro de Economía Axel Kicillof con un piquete de vecinos por falta de luz. (Filippo Fionrini/Pangea News)
A las 8 de la mañana estaba parado a la izquierda del jefe de Gabinete Jorge Capitanich. Firme, serio, con saco oscuro y camisa clara. Sus gestos decían más que las palabras de su ladero. No aceptaron preguntas, no dieron precisiones y se limitaron a anunciar la sorpresiva decisión tomada.
Kicillof se mantuvo callado hasta que en un momento estalló:"Los mismos que nos dijeron durante 10 años que el dólar valía 1 peso, son los que hoy nos quieren convencer que vale 13. Así que saquen sus propias conclusiones", se descargó.
No fueron horas agradables ni sencillas para el titular del Palacio de Hacienda. Anoche, cuando seguramente intentaba descansar para estar bien despierto a la hora de anunciar que el Gobierno liberará la compra de dólares, un grupo de vecinos que se manifestó frente a su casa alteró su descanso.
Frente a un nuevo corte de luz, decenas de vecinos de Parque Chas y Agronomía se juntaron anoche, alrededor de las 22, a protestar frente a la casa del ministro. Bajo la luvia, hicieron un cacerolazo y quemaron cubiertas en reclamo por la falta de suministro.
Lo curioso es que mientras la mayor parte del barrio tenía problemas con la luz la casa de Kicillof era una de las pocas que no sufría inconvenientes.
Alertados por el escrache, efectivos de la Policía Federal llegaron rápidamente a la zona para neutralizar a los vecinos y garantizar la seguridad de la vivienda del ministro de Economía.
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