radio y portal de internet
por las escuchas del caso "Suris"
En un ataque flagrante a la libertad de prensa se allanó al
medio de Bahía Blanca, para evitar que se emita otra tanda
de escuchas, que comprometerían a sectores de la justicia
y afectaría también a personajes del riñon sciolista.
De la redacción de LA BRÚJULA 24
En un flagrante ataque a la libertad de prensa, personal de la policía federal allanó esta mañana los estudios de radio y la redacción de LA BRÚJULA 24 en busca de material relacionado con las escuchas del caso Suris.
El procedimiento fue ordenado por el Juez Federal Bahiense Santiago Ulpiano Martínez, quien intenta impedir que salgan a la luz nuevos y comprometedores audios que surgen de la causa.
Curiosamente, en estas conversaciones que iban a ser difundidas en los próximos días por LA BRÚJULA 24, Suris, detenido desde enero de 2014 por liderar una banda narco, deja entrever los supuestos vínculos que mantenía con el poder judicial.
Con esta vergonzosa demostración de poder, la justicia federal de Bahía Blanca no sólo quiere secuestrar esas escuchas, sino que además intenta obligar a LA BRÚJULA 24 a divulgar los nombres de sus fuentes informativas de que le permitieron acceder a esa prueba fundamental y que a través de su difusión pública dejaron en evidencia todos los vínculos existentes entre Suris, el empresario Leonardo Fariña y altos funcionarios de la policía, violentando los derechos constitucionales que le asisten a los medios de comunicación mantener en secreto la identidad de esas fuentes.
La Trama de esta historia según el periodista:
Jorge Boimvaser
La Justicia Federal de Bahía Blanca tiene procesado a Juan Suris (novio de la vedette Mónica Farro y socio/amigo de Leonardo Fariña) por delitos varios. Narcotráfico, proveedor de facturas truchas y tráfico de personas. Chinitos sometidos a trabajo esclavo que llegaban clandestinos en barcos al puerto de Bahía Blanca y eran entregados en el más miserable de los negocios que pueda existir.
La justicia bahiense no quiere aún revelar la cabeza de esa conexión, en la cual Suris es apenas un eslabón medio de la cadena. Tiene evidencias el juez Santiago Martínez que la cabeza de ese cártel que movía millones en negocios ilegales es el ex Intendente de Bahía, Cristian Breitenstein.

¿Quién es éste personaje de tan bajo perfil? Es el Ministro de la Producción del gobierno de Daniel Scioli, a quien el gobernador le encomendó tejer negocios con China… porque justamente el hombre tiene fuertes contactos con los poderosos de Oriente. Casualidad o no, ¿los chinitos ingresados por Bahía Blanca para ser ofrecidos en trabajo esclavo cuando el mandamás de ese lugar era Breitenstein venían por obra y gracias de este personaje y Scioli aprovecha esos vínculos para supuestos negocios en la Provincia de Buenos Aires?
Las facturas truchas que emitía Juan Suris aparecieron en gran parte en la contabilidad del Puerto de Bahía Blanca. Por decenas de millones de pesos, no por chauchas.
Tramas contables muy engorrosas pero una de ellas era también siniestra.
Los barcos deben ser fumigados al entrar y salir de puerto. Es un protocolo internacional. En algunos de ellos, ingresaban los fumigadores portando mochilas de 30 kilos cada uno (imaginemos, no menos de 20 o 30 por barco), supuestamente en esas mochilas cabía los productos para fumigar. Nadie en el puerto los revisa, ¿Quién puede pensar que en esas mochilas en vez de productos tóxicos cargan 30 kilos de cocaína que dejan dentro del barco?
Otros de los contingentes son verdaderos fumigadores. Todos cobran su parte en el trabajo, los que lo hacían por izquierda para dejar la droga facturaban con las hojitas truchas de Juan Suris.
Breitenstein hizo muchas otras trapisondas contando con los servicios de su empleado jerárquico Juan Suris.
Finalizó su mandato y Daniel Scioli lo nombró Ministro de la Producción en su gabinete. Y conoce perfectamente a quien puso en ese lugar especial.
Le llegó la información del vínculo Juan Suris-Cristian Breitenstein y por algo que sólo él debe saber pero es de imaginar (intereses económicos muy fuertes del vínculo con los chinos), lo mantiene a toda costa en su gabinete.
Si la justicia federal de Bahía Blanca llega con el bisturí al hueso, se acaba de un plumazo la farsa del discurso mentiroso de Daniel Scioli paladín antidroga.
La justicia bahiense no quiere aún revelar la cabeza de esa conexión, en la cual Suris es apenas un eslabón medio de la cadena. Tiene evidencias el juez Santiago Martínez que la cabeza de ese cártel que movía millones en negocios ilegales es el ex Intendente de Bahía, Cristian Breitenstein.
¿Quién es éste personaje de tan bajo perfil? Es el Ministro de la Producción del gobierno de Daniel Scioli, a quien el gobernador le encomendó tejer negocios con China… porque justamente el hombre tiene fuertes contactos con los poderosos de Oriente. Casualidad o no, ¿los chinitos ingresados por Bahía Blanca para ser ofrecidos en trabajo esclavo cuando el mandamás de ese lugar era Breitenstein venían por obra y gracias de este personaje y Scioli aprovecha esos vínculos para supuestos negocios en la Provincia de Buenos Aires?
Las facturas truchas que emitía Juan Suris aparecieron en gran parte en la contabilidad del Puerto de Bahía Blanca. Por decenas de millones de pesos, no por chauchas.
Tramas contables muy engorrosas pero una de ellas era también siniestra.
Los barcos deben ser fumigados al entrar y salir de puerto. Es un protocolo internacional. En algunos de ellos, ingresaban los fumigadores portando mochilas de 30 kilos cada uno (imaginemos, no menos de 20 o 30 por barco), supuestamente en esas mochilas cabía los productos para fumigar. Nadie en el puerto los revisa, ¿Quién puede pensar que en esas mochilas en vez de productos tóxicos cargan 30 kilos de cocaína que dejan dentro del barco?
Otros de los contingentes son verdaderos fumigadores. Todos cobran su parte en el trabajo, los que lo hacían por izquierda para dejar la droga facturaban con las hojitas truchas de Juan Suris.
Breitenstein hizo muchas otras trapisondas contando con los servicios de su empleado jerárquico Juan Suris.
Finalizó su mandato y Daniel Scioli lo nombró Ministro de la Producción en su gabinete. Y conoce perfectamente a quien puso en ese lugar especial.
Le llegó la información del vínculo Juan Suris-Cristian Breitenstein y por algo que sólo él debe saber pero es de imaginar (intereses económicos muy fuertes del vínculo con los chinos), lo mantiene a toda costa en su gabinete.
Si la justicia federal de Bahía Blanca llega con el bisturí al hueso, se acaba de un plumazo la farsa del discurso mentiroso de Daniel Scioli paladín antidroga.
Fuentes: La Brújula 24 y Tribuna de Periodistas