Las palabras
El auto equivocado
"El Gordo" Valor había salido de la cárcel beneficiado con la libertad asistida, cuando le faltaban seis meses para cumplir una condena a siete años de prisión. Pero le duró poco. La policía lo detuvo cuando escapaba de un control en una camioneta robada, manejada por otra persona. Llevaban un revólver, tres pistolas y un handy apto para captar la frecuencia policial. Valor, delincuente pesado y reincidente meritorio, se defendió con una frase desopilante: "Cometí el error de subir al auto equivocado". Y acusó a su amigo por el "engaño".
Poniendo entre paréntesis el costado delictual -por lo menos por ahora que no hay sentencia-, otro que se siente traicionado es Boudou. Desde que estalló el caso Ciccone, lo bajan de los autos y aviones oficiales, lo esconden los senadores, La Cámpora se lo sacude y los ministros le hacen asquito en público. Sólo Cristina insiste en dejarlo a cargo del Gobierno cuando viaja, una decisión sabia en el fondo, pues, como se recordará, el Poder Ejecutivo es unipersonal. Es decir, lo deja solo, en absoluta soledad.
Aunque traición, lo que se dice traición, es la que olfatea Darío Giustozzi, ex intendente kirchnerista devenido en massista, que anda atragantado por el eventual pase de Martín Insaurralde a su actual sector. "Los que quieren traerlo [al massismo] le están abriendo las puertas a Boudou", dijo Giustozzi revelando la intensidad de los nuevos zarpazos dentro de la bolsa de gatos en que se reproduce el peronismo, tan gráficamente descripta por "el general".
Tal vez Boudou y Giustozzi sienten, como Valor, que se subieron al auto equivocado. Nada grave, cuando hay tantos que ya aprovecharon el rojo del semáforo para bajarse del bondi kirchnerista. Alberto Fernández, Martín Lousteau, Felipe Solá, Miguel Bonasso, Victoria Donda, Graciela Ocaña, Hugo Moyano, Jorge Yoma, Roberto Lavagna, el propio Massa y hasta la tigresa Acuña pueden dar fe de ello, entre otras innumerables abejas que libaron en las mismas mieles.
Lo inquietante es saber qué se llevan consigo cuando abandonan el "colectivo" de poder en el que paseaban y tanto los subyugaba. De Boudou temen en el Gobierno que haga público secretos explosivos. Giustozzi, por su parte, ya adelantó: "No voy a hacer política en contra de mis principios. Antes, me voy con mis verdades a cuestas". El que avisa no traiciona.ß
"No hice nada: cometí el error de subirme al coche equivocado."
(Del famoso ladrón de blindados "el Gordo" Valor, detenido con armas en una camioneta robada.).