Las palabras
Neoliberalismo K
Una cosa es decir: "Los extremos se juntan". Otra es imaginar esa unión, pero la sensación más poderosa es presenciarla. En el acto del miércoles en la Rosada,Cristina Kirchner anunció un plan social para los chicos de entre 18 y 24 años que ni estudian ni trabajan , es decir, para "los hijos del neoliberalismo, cuyos padres -dijo- no tenían trabajo o lo perdieron y no fueron educados en la cultura del esfuerzo".
Según su interpretación, durante los 90 -cuando gobernó "el mejor presidente después de Perón", según su finado esposo- no se hizo nada por esos jóvenes del futuro, pero ahora resulta que tampoco se hizo nada durante los 14 años "superadores" de aquella época, de los cuales diez llevan el sello de los Kirchner.
Siguiendo la lógica de las frases trilladas, podría decirse "mejor tarde que nunca", aunque lo mejor sería no compararse con los 90. El riesgo es grande y el papelón, colosal.
El hecho de que la Presidenta se reserve para sí los anuncios de planes, subsidios y buenas ondas, y que deje para el resto del gabinete tener que lidiar con los desestabilizadores cortes de luz y los fantasmas de la devaluación y la inseguridad, no la protege de contradicciones que son palpables hasta en el más flojo de los archivos periodísticos. Por ejemplo, ¿cómo se explica que haya reconocido que los chicos que no estudian ni trabajan, los "ni-ni", son más de un millón y medio cuando, el año pasado, sus funcionarios destrozaban las estimaciones privadas que contabilizaban 900.000 en todo el país? ¿Cómo deben interpretarse ahora las críticas presidenciales al neoliberalismo que dejó a "tantos jóvenes sin futuro" siendo que el ex senador Daniel Filmus decía hace poco que era un éxito el crecimiento de los ni-ni, especialmente "entre las mujeres que, gracias a la asignación universal por hijo, pueden quedarse cuidándolos en la casa"?
Referirse a la falta de educación de los padres en la cultura del trabajo y del esfuerzo no exime al kirchnerismo de sus pecados, pues no ha podido transformar la ayuda social en un puente hacia el empleo. Como ha dicho Daniel Arroyo, ex funcionario kirchnerista, reconocido por su conocimiento de la cuestión social: "Sólo la certidumbre de conseguir un empleo hará que quien tiene un subsidio se anime a dejarlo. La gente pobre se pregunta con racionalidad: ¿por qué voy a dejar el plan si no sé cuánto me puede durar un trabajo?" Una pregunta que deberá responder el neoliberalismo K.
"Estos chicos son los hijosdel neoliberalismo."
(De Cristina Kirchner, sobre los jóvenes que ni estudian ni trabajan.).
(De Cristina Kirchner, sobre los jóvenes que ni estudian ni trabajan.).