Qué le pasa a Cristina
¿Cristina no se da cuenta que el poder se le está diluyendo, que su gobierno desvaría, que está a un paso de que la echen a patadas una mayoría nacional y popular que tiene las pelotas llenas?
Mi hipótesis es que sí.
Desde hace muchos meses. Por eso se prepara para la represión.
No es solamente una psicópata tilinga capaz de bailar indiferente y frívola mientras su gobierno asesina. Sino que está dejando en claro que le chupa un huevo. Que es un psicópata peligrosa.
No es que desvaría cuando habla de su candidatura en medio de cortes y barricadas en cada barrio de la ciudad donde tiene el despacho que no visita hace ya casi medio año. Simplemente está dejando en claro que no le importa.
No es que se le pasó por alto que nombrar a un genocida al frente del ejército le hace mierda el capital simbólico, es que nos está amenazando: está convocando a los peores fantasmas de la historia, como hizo Menem, para desmovilizar.
No es que quiera mejorarle la imagen a Alejandro Granados, al Coronel Berni y a la incapaz barravbava que puso al frente del Ministerio de Seguridad, poniendo a uno infinitamente peor al frente del Ejército: es porque quiere amedrentarnos, sabe perfectamente que la amenaza de unEstado de Sitio estratégicamente dosificada sobre la militancia política -que hoy está decididamente en contra de su gobierno, como cualquiera puede comprobar caminando cualquier calle del país- se yuxtapone junto a los salvajes oscurantistas que la rodean por decisión propia, al pasado más trágico de la Argentina. Ese que en los dos últimos años evocaba para decirle a los jóvenes que debían agradecerle, porque ahora, ese ahora ya diluido, las cosas eran distintas. Una manera sutil de decir que si se salían de la vaina las cosas podían volver.
Quien quiera oír, estos silencios, borrradas y tomadas de pelo, que oiga.
Los que quieran seguir negando lo que sucede, tengan en cuenta que no por mucho tiempo las fuerzas represivas les van a seguir cuidando las espaldas.
Y que la Licenciada Vacacionante está organizando la retirada: solamente se ocupa de defender y esconder su botín y negociar el futuro suyo y de su carísima parentela.
¿Creen que es casualidad que su hijo no convoca a ayudar en los barrios como durante la inundación en La Plata y que su Cuñada Social está borrada en vez de estar repartiendo los alimentos, medicinas y agua potable que tiene encanutados en galpones? ¿Creen que son solamente incapaces, insensibles y vagos?
No. No es casualidad.
