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domingo, 28 de julio de 2013

Choque de trenes (o, los huevos llenos) Por Ernesto Tenembaum


En general, cualquier persona que tenga cierta experiencia sabe que no hay que darle demasiada bola a un tweet y menos a uno firmado por un anónimo. ¿Y si son diez y todos dicen lo mismo? ¿Y si son cien? ¿Y si son veinte y se repiten a los largo del día? Bueno, resulta que este es un breve texto de alguien con las bolas llenas. Y en lugar de aclararle las cosas de a uno, lo vamos a hacer a todos juntos, para que quede clarito como el agua. Hay una sarta de --cómo llamarlos, no mejor no llamarlos de ninguna manera para que no se se agarren de ese elemento lateral...--decía, hay un conjunto de personas que, ultimamente, se agarran de cualquier argumento para sostener que el Gobierno no tuvo ninguna responsabilidad en la tragedia de Once. El tono siempre es irónico y un tanto patotero, de chicana berreta. Al estilo: "¿Y?¿Ahora de qué te vas a disfrazar?". Ocurrió hace diez días, cuando se produjo un accidente en Francia. Ocurrió hace quince cuando el Gobierno difundió como si fuera neutral una pericia de una comisión armada por el propio Gobierno que adjudicaba al maquinista la responsabilidad en el choque de Castelar. Y ocurre ahora, tras el descarrilamiento del tren en Santiago de Compostela. "¿Ya pediste perdón al Gobierno por acusarlo por un accidente?¿Y ahora, vas a pedir perdón o no?". Vamos a responder corto, largo y más largo aún.
Corto. A mi me parece que se puede ser oficialista sin perder la dignidad. Y las personas que envían estos mensajes la están perdiendo. Hay mucha muerte y mucho dolor alrededor de lo que ocurrió en Once para que su primer reflejo sea el encubrimiento y la chicana. No se si algunos de los que difunden estas miserias creen que así están construyendo una sociedad mejor. A mi lo que me parece es que, en función de defender no sé que credo o religión se van transformando, más lento o más rápido, según el caso en personas muy miserables, bajas y pequeñas.
Largo. Para quien tenga ganas de pensar un poco más allá, para los que crean que quizá hay algo de razón en el argumento según el cual si hay choques en otras partes eso aliviana la responsabilidad del gobierno local, van aquí algunos datos que se deben tener en cuenta. La tragedia de Once tiene algunos componentes que apuntan directamente a la responsabilidad oficial. A saber:
1. En los años previos al choque hubo por lo menos cinco revueltas populares de usuarios hartos de ser maltratados y de arriesgar la vida en el Sarmiento. En todas ellas, el Gobierno en lugar de reconocer lo que estaba pasando acusó y detuvo a inocentes. Anibal Fernández salía por televisión y acusaba con su dedazo a militantes del Partido Obrero, o de Quebracho, o a Pino Solanas, o al Pollo Sobrero. En cada caso hubo detenidos que luego debieron ser liberados.
2. En los tres años previos a la tragedia hubo múltiples avisos de los organismos de control --La AGN, la CNRT-- que advertía sobre incumplimientos, desvíos millonarios de fondos, condiciones deplorables de prestación del servicio y aplicaba multas, que luego el Ejecutivo perdonaba. En todos esos informes se advertía que la situación era terminal y que se estaba por producir una tragedia.
3. El periodismo hizo lo suyo. Reiteradas veces, por televisión, se mostraba lo que estaba pasando. El Gobierno no hacía nada para reparar la situación. Eran mentiras de la corpo.
4. Mientras todo esto pasaba, la presidenta de la Nación anunciaba en campaña, junto con los empresarios que hoy están procesados, la puesta en marcha de vagones con doble piso y televisión. Parece irónico, pero era así.
5. En el auto de procesamiento, el juez describe con lujo de señales la cadena de empresas fantasmas del mismo grupo económico que se armó para derivar hacia la nada cientos de millones de pesos. Esa cadena se construyó en el 2004, apenas asumido el kirchnerismo, y cuando recién empezaba el festival de subsidios.
6. Por si faltaba algo, escuchen las declaraciones de Florencio Randazzo cuando dice: "En un año no podemos hacer lo que no se hizo en cincuenta", "Este Gobierno hizo muchas cosas importantes pero en Transporte está en falta".
Era una tragedia anunciada. La corrupción fue un elemento clave en esa tragedia. Si las mismas condiciones se dieran en España o en Francia, sería lo mismo.  
Ahora, relean de nuevo lo anterior. Se chorearon todo. Hubo 51 muertos y cientos de heridos, ¿Se entiende por qué es miserable salir a chicanear con estas pavadas? ¿Se mira al espejo esta gente? ¿Se dará cuenta detrás de su fanatismo el deterioro personal que los afecta?
Más largo. He escrito largo muchas veces sobre el tema acá, también acá, y por si fuera poco acá. Quien tenga ganas, encontrará más argumentos.
Ya está. Una de las cosas buenas de un blog es que uno hace catarsis y se lo saca de encima rápido. O, para decirlo claramente: no defiendan lo indefendible; no encubran criminales; no rompan más las pelotas. 
¿Está claro?

PD: La ilustraciones son dos chistes (?) que publicaron, luego de los accidentes de de trenes en Francia y España, Rudy y Daniel Paz, dos artistas a los que respeto mucho pero con los que, es obvio, disiento en el punto de vista.

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