
“Juntos pero no atados” (la pareja emocionalmente ecológica), de Jaume Soler y M. Mercé Conangla, es un un libro para los que ya es tarde y para los que están a tiempo.
Vivir en pareja no es fácil ni es la garantía de nada: es una aventura con muchos caminos posibles y una oportunidad de crecer que apela a la libertad y a la responsabilidad del ser humano.
Juntos pero no atados, propone construir un espacio de relación donde cada persona pueda continuar siendo ella misma a la vez que trabaja para conseguir un espacio de pareja conjunto.
En el libro se presentan los siete principios de convivencia de pareja según la ecología emocional:
1. Autonomía Personal
Cada uno debe ser él mismo y trabajar para conocerse y ser autónomo. Cada uno debe luchar y poner los medios para convertir en realidad su proyecto vital y los sueños que contiene.
2. Prevención de Dependencias
No hagas de “mamá” o “papá” con él o ella. No sobreprotegas a tu pareja ni pienses, hables y hagas cosas en su lugar. No le digas constantamente lo que tiene que hacer. Crea un espacio de libertad donde cada uno asuma sus responsabilidades de autocuidado.
3. Sembrar lo Positivo – efecto Boomerang
Todo lo positivo que sembramos a nuestro alrededor nos es devuelto con creces. Si sembramos en nuestra relación de pareja alegría, agradecimiento, ternura, empatía, comunicación, amor, generosidad … creamos un entorno emocional que da fruto. En cambio el egoísmo, malhumor, enfado, pésimismo, queja, crítica, celos, desconfianza … contanimarán la relación.
4. La Individualidad y la Diferencia
Somos diferentes y esa es precisamente una riqueza para una relación. Hay que respetar los diferentes gustos y nunca imponer nuestros propios gustos. Escuchá tu pareja para ir decubriendo sus gustos y preferencias.
5. Moralidad Natural
No hagas a tu pareja aquello que no quieres que te hagan. Suena lógico, pero se suele olvidarse de ello. No le controles, no te quejes constantamente, no le infravalores, no le grites, no le juzgues …
6. Autoaplicación Previa
No intentas salvar a los demás antes de haberte salvado a ti mismo. No puedes dar amor si no te amas. No puedes dar tiempo de calidad, si no se da a si mismo calidad de tiempo. No puedes sonreirle, si no tiene en su propia vida nada por qué sonreir. No podrá coloborar en la felicidad de nadie, si no se responsabiliza de construir su propia felicidad.
7. Limpieza Relacional
Nuestro reto es resposabilizarse de nuestra propia vida y para conseguirlo debemos proporcionarnos los espacios de relación adecuados para evolucionar y mejorar como personas. Somos responsables de nuestra elección de pareja y de la decisión de continuar o no con ella. Si nuestra relación nos provoca mucho sufrimiento y disminuye nuestra autoestima; si reduce nuestro mundo y nuestras posibilidades de ser y de relacionarnos … tenemos el deber de “hacer limpieza” y finalizar la relación.
La distancia de los corazones (Extraído de “Juntos pero no atados”)
Un día, Meher Baba preguntó a sus mandalíes:
- ¿Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?
Los hombres pensaron durante unos momentos.
- Porque pierden la calma- dijo uno-, por eso se gritan.
- Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? –preguntó Baba-. ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas, pero ninguna de ellas satisfacía al maestro Meher Baba. Finalmente, él explicó:
- Cuando dos personas están enojadas y discuten, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esta distancia, deben gritar para poder escucharse. Mientras más enojadas estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse la una a la otra a través de esa gran distancia.
Luego, Baba preguntó:
- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Pues que no se gritan, sino que se hablan suavemente, ¿por qué?... Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellas es muy pequeña.
Los discípulos lo escuchaban absortos y Meher Baba continuó:- Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? Los enamorados no hablan, sólo susurran y se acercan más en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es, observad lo cerca que están dos personas que se aman. Así pues, cuando discutáis, no dejéis que vuestros corazones se alejen, no digáis palabras que los distancien más. Llegará un día en que la distancia será tanta que ya no encontrareis el camino de regreso.
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