Anarcocapitalismo
Bandera aurinegra, símbolo del anarcocapitalismo, el amarillo representa la moneda fuerte (o la propiedad privada) y el negro representa el anarquismo.[1]
Para los anarcocapitalistas el derecho de propiedad es el único que puede viabilizar materialmente el derecho individual en un sistema de anarquía, y que el Estado es el principal enemigo de ambos derechos. Los principios éticos y filosóficos anarcocapitalistas surgen, por lo general, de la idea de propiedad de uno mismo y el principio de no agresión, que significan respectivamente el derecho a la propiedad privada sobre uno mismo y sus bienes y la prohibición de la coacción o el fraude en contra de personas y sus propiedades.[6] [12] La finalidad de los anarquistas capitalistas es maximizar la libertad individual y la prosperidad, aunque reconocen la solidaridad y los acuerdos comunales como parte de la misma ética voluntaria.[13] Para ellos lo importante es cómo la propiedad es adquirida y transferida; piensan que la única forma justa de adquirir una propiedad es a través del intercambio voluntario (ej. comercio), el regalo o donación o la apropiación original basada en el trabajo.
A partir de estas premisas, los anarcocapitalistas derivan como consecuencia lógica el rechazo al Estado (como institución que ejerce el monopolio del poder legitimado) y la adopción de la libre empresa, donde agencias privadas ofrecerían un mercado de servicios (ley y seguridad incluidos) para los individuos. Esta corriente libertaria anti-Estado, es entendida como una forma de anarquismo individualista renovado, desechando del anarcoindividualismo clásico norteamericano la teoría del valor-trabajo y sustituyéndola por la teoría del valor subjetivo de la revolución marginalista en economía, en sus versiones austriaca o neoclásica.[14] [15] En algunos casos también basa sus argumentos económicos y jurídicos en teorías como el análisis económico del derecho o la teoría de la elección pública.[16] En el plano filosófico el fundamento puede ser una defensa iusnaturalista o consecuencialista de la libertad individual y la libertad negativa, o puede recurrir a otras premisas como por ejemplo la ética de la argumentación[17] o el contractualismo.[18]
Principios
El principio de no agresión
El término anarcocapitalismo fue acuñado a mediados de la década de 1950 por el economista Murray Rothbard.[19] Otros términos usados por esta filosofía son:
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Yo defino la sociedad anarquista como una donde no hay posibilidad legal para la agresión coercitiva contra la persona o los bienes de cualquier persona. Los anarquistas se oponen al Estado, ya que tiene su propio ser en tal agresión, es decir, la expropiación de la propiedad privada a través de los impuestos, la exclusión coercitiva de otros proveedores del servicio de defensa de su territorio, y todas las otras depredaciones y coacciones que se basan en estos dos focos de invasión de los derechos individuales. -Murray Rothbard en Sociedad y Estado
El anarcocapitalismo, tal como lo definen Rothbard y otros se basa fuertemente en el "principio de no agresión":
El axioma básico de la teoría política libertaria postula que cada hombre es dueño de sí mismo, en posesión de soberanía absoluta sobre su propio cuerpo. En efecto, esto significa que nadie puede invadir o agredir justamente el cuerpo de otra persona. Se sigue entonces que cada persona posee justamente cualquier recurso, previamente sin dueño, de la que esta se apropie o que "mezcle con su trabajo". A partir de estos axiomas gemelos --Propiedad sobre sí mismo y la apropiación originaria-- se construye la justificación para el sistema entero de títulos de propiedad en una sociedad de libre mercado. Este sistema establece el derecho de cada persona a su propia persona, el derecho a donar, dar en herencia (y consecuentemente el derecho a heredar) y el derecho al intercambio contractual de títulos de propiedad
Rothbard, uno de los principales teóricos del anarcocapitalismo durante el siglo XX, defiende la tesis de la "propiedad de uno mismo" mediante la eliminación lógica de las únicas dos alternativas: que un grupo de personas pueda ser dueña de otro grupo de personas, o que ninguna persona es dueña absoluta de sí misma. Ambas alternativas fallan en producir una ética universal (que es aplicable por igual a todos los seres humanos), es decir, una ley natural justa, capaz de gobernar a todos independientemente de lugar y época. La única alternativa válida entonces, según Rothbard, es el principio de autopropiedad, que según él es a la vez axiomático y universal.[24]
Murray Newton Rothbard, decano de la escuela austriaca de economía y fundador del anarcocapitalismo, "Law, Property Rights, and Air Pollution" Cato Journal 2, No. 1 (primavera de 1982): pp. 55-99.
En general, se puede decir que el axioma de no-agresión es una prohibición contra la iniciación de la violencia, o la amenaza del uso de la violencia, contra personas (es decir, violencia directa, asalto, asesinato) o contra la propiedad legítimamente adquirida de estas (es decir, robo, fraude, impuestos)[25] A la iniciación de la violencia usualmente se le refiere como agresión o coacción. La diferencia entre anarcocapitalistas y otros liberales-libertarios básicamente se debe al grado de compromiso con este axioma. Los liberales minarquistas, o liberales clásicos, por ejemplo, conservarían al estado (con su agresión inherente) en una forma limitada y con esferas de acción mínimas, cuyas funciones consistirían solamente en las labores de defensa nacional, seguridad y orden interno y legislación y justicia. En contraste, los anarcocapitalistas rechazan inclusive estos niveles de intervención estatal en las instituciones sociales y definen al estado como un monopolio coercitivo de la legislación y el uso legítimo de la violencia, que es el único ente en la sociedad que obtiene sus ingresos por medio de la agresión legal, un ente cuya existencia viola el axioma central del anarcocapitalismo.[24]
Algunos anarcocapitalistas como Rothbard aceptan el axioma de no-agresión por una moral o justicia natural intrínseca. Es en términos del axioma de no-agresión que Rothbard define el anarquismo, como un sistema «que provee sanción no legal para tales agresiones [contra personas o propiedad]» y «lo que el anarquismo propone entonces es la abolición del estado, es decir, la abolición de la institución regularizada de la coacción agresiva».[26] En una entrevista con New Banner Rothbard afirma que «El capitalismo es la expresión más completa del anarquismo y el anarquismo la expresión más completa del capitalismo. No sólo son compatibles, sino que no se puede tener uno sin el otro. El verdadero anarquismo será el capitalismo, el verdadero capitalismo será el anarquismo.»[27] Alternativamente, otros como Friedman usan una perspectiva consecuencialista, en vez de afirmar que la agresión es intrínsecamente inmoral, estos sostienen que una ley en contra de la agresión sólo puede surgir a partir de un contrato entre partes mutuamente interesadas, quienes acuerdan de esta forma abstenerse de iniciar la violencia entre sí.
Libre empresa vs. Estado
Para el anarquismo capitalista el axioma de no agresión encuentra aplicación en la libre empresa y su negación en el Estado. Sostienen que el poder estatista es fuente de corrupción, privilegio y agresión, y tiene como eje el monopolio sobre la seguridad y la defensa, y que estos no conforman una categoría de bienes y servicios distintos a los demás y que, por lo tanto y al igual que estos, pueden ser producidos más eficientemente por empresas privadas.El anarquismo capitalista sostiene que las empresas como el resultado de contratos individuales y por tanto una forma legítima y eficiente de organizar a las personas, con la libertad de escoger un competidor o de entrar en la competencia como una forma universal de preservar y promover la calidad de los servicios. Los anarcocapitalistas visualizan la libre empresa como la base de una sociedad libre. Definen el capitalismo de libre mercado como "el intercambio voluntario pacífico" por contraste con el capitalismo de Estado el cual dice que es "expropiación violenta".[28] "Capitalismo", en el sentido en que los anarcocapitalistas usan este término, es una interpretación neolockeana o anarcolockeana de la propiedad, no debe confundirse con el capitalismo monopólico estatal, el mercantilismo oligárquico (economías cartelizadas), el capitalismo compinche o con las economías mixtas contemporáneas, en las cuales, según los anarcocapitalistas, los incentivos y desincentivos naturales del mercado son distorsionadas por la intervención del Estado.[29]
Por lo tanto rechazan al Estado basados en la postulado de que los Estados son entidades agresivas que roban la propiedad (a través de los impuestos y las expropiaciones), inician el uso de la fuerza, son monopolios compulsivos del uso de las fuerzas defensivas o de represión, usan su poder de coacción para beneficiar negocios e individuos a expensas de otros, crean monopolios y restringen el comercio. El capitalismo libertario que proponen los anarcocapitalistas se plantea a sí mismo como una ideología individualista y una economía de mercado contraria a lo que denominan el "capitalismo realmente existente", "capitalismo autoritario" o capitalismo de Estado.[30]
Se teoriza que sin intervención de Estado las grandes corporaciones empresariales se reducirían o al menos serían suplantables en cualquier momento debido a la libre competencia. Es decir, si existe una empresa líder para determinado bien o servicio se supone que deberá ser porque los consumidores así lo hayan decidido o porque el proveedor tiene bajo su propiedad privada el control de los recursos y nunca porque esta situación se haya alcanzado coactivamente, ya sea mediante imposiciones legales o por medio de amenazas o violencia física.
Propiedad privada
Propiedad de uno mismo y apropiación original
El anarcocapitalismo utiliza usualmente los siguientes términos.
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Cada quien es el legítimo dueño de su propio cuerpo físico, así como de todos los lugares y bienes naturales que ocupe y que ponga en uso por medio de su cuerpo, con la única condición que nadie más haya ocupado los mismos lugares o usado los mismo bienes previamente. Esta propiedad sobre los lugares y bienes "apropiados originalmente" por una persona implica su derecho a usar y transformar estos lugares y bienes en cualquier forma que este considere conveniente, con la única condición que como consecuencia no cambie la integridad física de lugares o bienes originalmente apropiados por otra persona. En particular, una vez que un bien ha sido apropiado por primera vez, —para usar la frase de Locke— "mezclando con el bien el trabajo de uno" la propiedad sobre dichos lugares o bienes sólo puede ser adquirida por medio de una transferencia voluntaria —contractual— del título de propiedad de un previo a un futuro propietario
La apropiación original le permite a un individuo reivindicar como suya cualquier propiedad "virgen", incluso la tierra, y poseerla con el mismo "derecho absoluto" con el que posee su propio cuerpo, al mejorarla o usarla. De acuerdo a Rothbard, la propiedad sólo puede surgir legítimamente a través del trabajo, por lo que la apropiación original de la tierra no es legítima simplemente por proclamarlo o por construir una cerca alrededor que la delimite, sino sólo trabajándola (mezclando el trabajo con la tierra) es que se puede legitimizar la propiedad sobre la tierra.
Los los anarcocapitalistas de tradición rothbardiana son propietaristas, es decir, que consideran el derecho de propiedad un derecho natural derivado de la propiedad de uno mismo (véase: teoría de la propiedad-trabajo). De acuerdo con la filosofía lockeana, los anarquistas de libre mercado rothbardianos creen que la propiedad sólo puede originarse por ser el producto del trabajo, y sólo puede legítimamente cambiar de manos por el comercio o el regalo.[31] [32] De todas formas, Locke tenía una "condición" que dice que el apropiador de recursos debe dejar "suficiente y tan bueno en común... a los otros". Los anarquistas de mercado rothbardianos no están de acuerdo con esta condición, sosteniendo que el individuo puede apropiar originalmente tanto como desee a través de mezclar su trabajo, y continúa siendo su propiedad hasta que él decida lo contrario.[31] [32] Ellos denominan esto como "neo-lockeano".[32] [33] Los anarquistas libertarios ven esto coherente con su oposición al inicio de la coerción, ya que sólo la tierra no apropiada se puede tomar. Si algo es no apropiado, no hay un apropiador original contra el que se esté iniciando la coacción. Y ellos no piensan que la mera reclamación genere propiedad. Los anarcocapitalistas aceptan formas voluntarias de propiedad colectiva, que significa propiedad abierta al acceso de todos los individuos.[34]
Propiedad común
Aunque los anarcocapitalistas son conocidos por defender el derecho a la propiedad privada (ya sea individual o no pública), las propiedades colectivas no estatales también pueden existir en una sociedad anarcocapitalista.[35] Así tal como una persona viene a poseer algo sin propietario por la mezcla de su trabajo con ella o de usarla regularmente, muchas personas pueden llegar a ser propietarios de una cosa en común mediante la mezcla de su trabajo en conjunto con ella, en el sentido de que ninguna persona puede apropiarse de ella como propia. Esto puede aplicarse a las carreteras, parques, ríos, y partes de los océanos. El teórico anarcocapitalista Roderick Long da el siguiente ejemplo:
Considere la posibilidad de una aldea cercana a un lago. Es común para los habitantes del pueblo a caminar hacia el lago para ir a pescar. En los primeros días de la comunidad es difícil llegar al lago a causa de todos los arbustos y ramas caídas en el camino. Pero con el tiempo el camino está despejado y toma forma - no por esfuerzos coordinados, sino simplemente como resultado de todas las personas caminando por esa vía día tras día. El camino despejado es el producto del trabajo - no el trabajo de cualquier persona, sino de todos ellos juntos. Si un aldeano decidido a aprovechar los beneficios del camino recién creado levanta una puerta de carga y peajes, se estaría violando el derecho de propiedad colectiva que los aldeanos se han ganado juntos.
Sin embargo, desde que la propiedad que es de propiedad colectiva tiende a perder el nivel de rendición de cuentas que se encuentra en la propiedad individual en la medida de que hay mayor número de propietarios -o por hacer esa rendición de cuentas proporcionalmente más compleja- los anarcocapitalistas tienen a veces a la desconfianza y tratar de evitar los arreglos comunales intencionales, aunque estos, como se demuestra no entran de ninguna manera en conflicto con su ideología y son más bien una cuestión de criterios particulares.
Roderick Long[36]
La privatización, la descentralización y la individualización de la responsabilidad son objetivos anarcocapitalistas. Pero en algunos casos, no sólo proporcionan un reto, sino que ellos mismos lo consideran imposible, establecer rutas oceánicas es un ejemplo común de los bienes considerados como de difícil apropiación privada. Lo negativo y que sí entra en contradicción con su ideología es la colectivización estatal o forzada (supuestamente en nombre de la "mayoría") que fortalece el poder y la legitimidad del gobierno, en que las cuentas se rinden a terceros y no entre las partes y no existe responsabilidad particularizada.
Medio ambiente
Los gobiernos centrales generalmente tienden a abogar por acciones o censura de los contaminadores con el fin de beneficiar al "pueblo" o a la "mayoría". Sin embargo la economía cartelizada y contaminante de la corporaciones recibe subvenciones gubernamentales (capitalismo de Estado corporativo), tal es el caso de la altamente contaminante industria pesada que obtiene subvenciones jurídicas y económicas de parte de los políticos bajo el argumento de la creación de empleo o de los estímulos a la inversión privada.La contaminación del aire, el agua y la tierra, por ejemplo, son vistas como el resultado de la colectivización estatal de la propiedad, los bienes naturales cuando son públicos no son mantenidos o renovados por nadie y nadie se responsabiliza por ellos (tragedia de los comunes). Los anarcocapitalistas tienden a coincidir con los ecologistas de mercado en relacionar las tendencias destructivas del medio ambiente con el Estado y sus disposiciones colectivizantes.
Armas
El anarcocapitalismo se opone a toda coacción, por lo cual, defiende la libre posesión de armas.[37] Aunque la propiedad privada permite que sus legítimos propietarios decidan si se puede entrar con armas o no en su territorio.Ley y orden
En la teoría anarquista libertaria la ley y el orden de una sociedad voluntaria pueden ser proveídas por un mercado competitivo de instituciones privadas que ofrecen seguridad, justicia, y otros servicios de defensa[38] – "la asignación privada de la fuerza, sin un control central".[39] Un mercado donde existen proveedores de la seguridad y la ley que compiten por clientes de pago voluntario que desean recibir los servicios en vez de individuos gravados sin su consentimiento a los que se les asigna un proveedor monopólico de la fuerza.[40] La creencia, entre los anarquistas de mercado libre, es que esta competencia, tiende a producir servicios legales y policiales más baratos y de mejor calidad, incluyendo "una alta calidad de buena imparcial, eficiente arbitraje de reclamaciones de derechos en conflicto".[41]El anarquismo de mercado desarrollado por Murray N. Rothbard teoriza una sociedad donde los proveedores de justicia compiten por clientes (ley policéntrica, agencia privada de defensa) y donde la ley está basada en el derecho natural o el derecho negativo. David D. Friedman propone un anarquismo de mercado donde en adición a la seguridad proveída por el mercado, la ley en sí misma es producida por el mercado.[42]
Variedades de anarcocapitalismo
La adopción del "capitalismo de libre mercado" (entendiéndolo como propiedad privada, mercado libre en ausencia del derecho estatal) en esta filosofía fue desarrollado por el economista e historiador estadounidense Murray Rothbard, quien fue el primero en teorizar el anarcocapitalismo.[43] En el anarcocapitalismo rothbardiano en primer lugar estaría la implementación de un "código legal [libertario mutuamente acordado] que sería de aceptación general y al cual las cortes de plegarían".[44] Este código reconocería la soberanía individual y la no agresión como derechos inalienables, esta concepción del anarcocapitalismo se basa en argumentos iusnaturalistas.Otros pensadores, como David Friedman, proponen el anarcocapitalismo por medio de argumentos utilitaristas, es decir, la noción que la adopción del anarcocapitalismo produciría mejores resultados que cualquier otra alternativa de orden social y económico. En el anarcocapitalsimo propuesto por David D. Friedman, "los sistemas de leyes se crearán por [buscando] ganancia en el libre mercado",[45] lo cual conduciría a una sociedad libertaria generalizada si no es que absoluta. Rothbard basa su filosofía sobre las bases de la ley natural absoluta pero también aporta explicaciones económicas de por qué piensa que el anarcocapitalismo es preferible desde un punto de vista pragmático. Friedman afirma que no es un teórico de los derechos absolutos pero que también "no es un utilitarista", aunque piensa que "los argumentos utilitaristas frecuentemente son la mejor forma de defender los puntos libertarios".[46] Por su parte, Hans-Hermann Hoppe utiliza la argumentación ética para fundamentar el "anarquismo de propiedad privada",[47] y es más cercano a la visión de ley natural de Rothbard. No todos aquellos partidarios de un anarquismo capitalista se llaman a sí mismos anarcocapitalistas, por ejemplo Wendy McElroy prefiere usar el término anarcoindividualismo.[48]
Los anarcocapitalistas tienen variadas visiones de cómo hacer para eliminar al Estado. Rothbard abogaba por uso de cualquier táctica no inmoral disponible para conseguir libertad.[49] Los agoristas, seguidores de la filosofía de Samuel Konkin[50] proponen eliminar al Estado practicando la resistencia fiscal y el uso de estrategias de mercado negro ilegal denominadas contraeconomía hasta que las funciones de seguridad del Estado puedan ser reemplazadas por competidores de mercado libre.
Historia y orígenes
Liberalismo clásico
Gustave de Molinari fue uno de los primeros en exponer sobre la competencia en la producción de seguridad. Considerado predecesor del anarcocapitalismo.
Uno de los los primeros individuos en proponer el concepto de privatización de la protección de la libertad y propiedad individuales, prefigurando lo que será luego el anarcocapitalismo, fue el francés Jakob Mauvillon en el siglo XVIII. Más tarde, en los años 1840, Julius Faucher y Gustave de Molinari propugnaron lo mismo. Molinari, discípulo predilecto de Frédéric Bastiat, en su ensayo "La producción de seguridad", argumentó, "Ningún gobierno debería tener el derecho de impedir que otro gobierno entre en competencia con aquél, o exigir a los consumidores de seguridad que acudan exclusivamente a aquel para su mercancía."[51]
Molinari sostuvo que el monopolio sobre la seguridad causa precios altos y baja calidad. Dijo en Les Soirées: "El monopolio del gobierno no es mejor que ningún otro. Un gobierno administra bien y, no lo hace especialmente a bajo precio, cuando no se tiene competencia que temer, cuando los gobernados son privados del derecho de escoger libremente sus reglas... La producción de seguridad inevitablemente se vuelve costosa y mala cuando es organizada como como un monopolio."[52] El peso de la argumentación de Molinari para el anarquismo de libre mercado se basa en la economía y no en la oposición moral al Estado.[53]
La tradición liberal antiestado en Europa y los Estados Unidos continuó luego de Molinari en los escritos tempranos de Herbert Spencer, así como en pensadores como Paul Émile de Puydt y Auberon Herbert.
Anarcoindividualismo norteamericano del siglo XIX
Lysander Spooner (1808–87) teórico legal anarcoindividualista, considerado predecesor del anarcocapitalismo, expuso sobre la ley natural como la aproximación máxima del concepto de justicia.
Su abolicionismo le llevó a criticar los motivos de la Guerra de Secesión (1861-1865): entendía que se luchaba por el falso tema de la unión, cuando debía haberse luchado por el tema de la esclavitud. Spooner pensaba que los esclavistas no se habrían atrevido a rebelarse frente a un gobierno que diera libertad a todo el mundo, mientras que, defendiendo su propia libertad, los sureños ganaron una ventaja moral y psicológica que los sostuvo durante la guerra. Así, en 1864 publicó una Carta a Charles Sumner en la que acusaba a los políticos del norte de tener «sobre vuestras cabezas, más incluso, si es posible, que sobre la de los mismos esclavistas, (quienes han actuado de acuerdo a sus asociaciones, intereses, y declarados principios como esclavistas) descansa la sangre de esta horrible, innecesaria, y por tanto culpable, guerra».[57] En contraste con las coincidencias legales, las ideas de Spooner a favor de la propiedad intelectual están enfrentadas a las ideas anarcocapitalistas las cuales rechazan que las ideas sean propiedad privada.
Benjamin Tucker (1854-1939) desarrolló el anarquismo individualista en una serie de artículos recopilados posteriormente en Instead of a Book (1893). Su principio básico era que cada individuo debía disfrutar del máximo de libertad compatible con una libertad igual para los otros, implicando en particular derechos ilimitados para adquirir y disponer de bienes en el mercado.[58] En el antiguo anarquismo de tradición americana, en especial entre aquellos conocidos como «anarquistas bostonianos», hay una aserción del valor de la propiedad privada;[59] comprometido con la idea de un mercado libre, que para ellos no había sido posible desarrollar en su plenitud por la distorsión producida por los monopolios, de los que responsabilizaba primordialmente al gobierno.[60] Tucker, influenciado por Josiah Warren y la teoría del valor-trabajo, consideró por largo tiempo que la propiedad de la tierra era justificable sólo cuando el poseedor la esté utilizando.[61] Esto último a diferencia de su predecesor Lysander Spooner quien fue tradicionalmente lockeano con respecto a la propiedad privada de la tierra (apropiación original).[62] Posteriormente Tucker abandonó su idea sobre la propiedad de la tierra y diría que ella está legítimamente transferida a través de la fuerza a menos que esté especificado por medio de un contrato.[63] Las teorías de Tucker sobre el valor mercantil y sobre la propiedad del suelo siempre han sido rechazadas por la doctrina económica y legal anarcocapitalista.
Como Spooner, Tucker atacó los monopolios creados por el estado; sin Estado, cada persona podría ejercitar su derecho a proteger su propia libertad, utilizando los servicios de una asociación privada de protección si fuera necesario.[58] Benjamin Tucker anticipó la idea que luego profundizará el anarcocapitalismo: que la defensa es un servicio como cualquier otro, un trabajo y una mercancía sujeta a la ley de la oferta y la demanda, que prevaleciendo la competencia el patrocinio irá a quien ofrezca el mejor producto al precio más razonable, y que la producción y venta de ésta mercancía está ahora monopolizada por el Estado que como monopolista carga precios exhorbitantes por un mal servicio.[64] Él notó que el anarquismo que él proponía incluía prisiones y fuerza armada.[65] Tucker también lanzó la idea de la posibilidad de agencias de gobierno financiadas por medio de "impuestos voluntarios".[66]
Escuela austriaca

Murray Rothbard (1926–95), quien afirmó que "el capitalismo es la más completa expresión del anarquismo, y el anarquismo es la más completa expresión del capitalismo."[67]
- los seres humanos actúan intencionalmente;
- los seres humanos prefieren más de un bien que menos;
- los seres humanos prefieren recibir un bien más pronto que tarde, y
- cada parte de un acto comercial se beneficia ex ante.
Murray Rothbard, también discípulo de Mises, es el hombre que intentó fusionar la economía austriaca con el liberalismo clásico y el anarquismo individualista. Escribió su primer artículo abogando por "anarquismo de propiedad privada" en 1949, y más tarde se le ocurrió el nombre alternativo "anarcocapitalismo". Era un economista de formación, pero también con conocimientos en historia y filosofía política. Cuando joven, se consideraba parte de la Vieja Derecha, una rama antiestatista y anti-intervencionista del Partido Republicano. En la década de 1950, participó brevemente con Ayn Rand, pero después tuvo una pelea con ella. Cuando los guerreros fríos intervencionistas de National Review, como William F. Buckley, Jr., ganaron influencia en el Partido Republicano en la década de 1950, Rothbard deja ese grupo y formó una alianza con los grupos de izquierda contra la guerra, teniendo en cuenta la tradición contra la guerra entre una serie de autoproclamados izquierdistas y en un grado más cerca de la Vieja Derecha de los conservadores. Él creía que la Guerra Fría estaba más en deuda en teoría, con la izquierda y progresistas imperialistas, especialmente en lo que respecta a la teoría trotskista.[68] Más tarde, Rothbard se opuso inicialmente a la fundación del Partido Libertario, pero se le unió en 1973 y se convirtió en uno de sus principales activistas. Libros de Rothbard, como Hombre, economía y Estado, Poder y mercado, La ética de la libertad y Hacia una nueva libertad, son considerados como clásicos del pensamiento libertario de ley natural.
Referentes actuales
En inglés
Son importantes referentes en el idioma inglés los estudios de reconocidos miembros del Mises Institute, del Cato Institute y del Independent Institute. Otras fuentes más explícitamente anarquistas son el Center for Libertarian Studies, el Journal of Libertarian Studies, los sitios Anti-State.com, StrikeTheRoot.com, Anarchism.net, LewRockwell.com, el Seasteading Institute o el Molinari Institute, en los EE. UU.. También destacan el podcast canadiense Freedomain Radio y la organización Libertarian Alliance del Reino Unido, entre otras fuentes.En español
En idioma español existe un importante referente del anarcocapitalismo, adjunto del Ludwig von Mises Institute y exponente de la escuela austríaca, el catedrático Jesús Huerta de Soto, junto con exponentes contemporáneos como Miguel Anxo Bastos, Albert Esplugas y algunos miembros y analistas del Instituto Juan de Mariana.[69] Editoriales que incluyen en su catálogo textos del anarquismo liberal son Unión Editorial de España, y Grito Sagrado de Argentina.Otros idiomas
En portugués se puede encontrar al Instituto Ludwig von Mises Brasil, en flamenco al Rothbard Instituut y en italiano importantes miembros del Istituto Bruno Leoni, que adhieren y promueven el anarcocapitalismo desde estos institutos.Ejemplos históricos
Interpretación del siglo XIX del Althing en la Mancomunidad Islandesa, en la cual autores como David Friedman y Roderick Long consideran que existieron elementos de una sociedad anarcocapitalista. Las jefaturas del clan podían ser compradas y vendidas, y no existían monopolios geográficos, los individuos podían elegir voluntariamente la pertenencia a cualquier clan.
La Irlanda celta
Un ejemplo frecuente de una sociedad con características anarcocapitalistas es la Irlanda celta en la Edad Media, por su sistema legal y de cortes basada en clanes a los que uno podía afiliarse y desafiliarse con libertad.[70]La Islandia medieval
Según David Friedman, "las instituciones islandesas medievales tuvieron varias características peculiares e interesantes; podrían haber sido creadas por un economista chiflado para probar los alcances en los cuales los sistemas de mercado podrían suplantar al gobierno en la mayoría de sus funciones fundamentales".[71] Aunque no la califica directamente como anarcocapitalista, Friedman arguye que la Mancomunidad Islandesa entre los años 930 y 1262 presentó "algunas características" de la sociedad anarcocapitalista (debido a la existencia de un sistema legal sencillo, la seguridad era enteramente privada y capitalista), aportando algunas evidencias de cómo una sociedad de ese tipo funcionaría. "Aún cuando el sistema legal islandés reconocía una ofensa esencialmente "pública", la manejó otorgándole a algunos individuos (elegidos a veces de entre los afectados) el derecho a llevar el caso y recolectar las multas, encajando de esta manera en un sistema esencialmente privado".[71]La Pensilvania temprana
El estudio sobre la historia de América Colonial de Murray Rothbard, Conceived in Liberty, discute el periodo cuando Pensilvania (del tiempo del Santo Experimento) cayó en una situación de anarquismo y cómo William Penn luchó cerca de una década para reinstalar su gobierno sobre un pueblo que no quería.[72]El Viejo oeste estadounidense
Según la investigación de Terry L. Anderson y P. J. Hill, el Viejo oeste de Estados Unidos, durante el período que va de 1830 a 1900, tuvo similitudes con el anarcocapitalismo ya que «las agencias privadas proveían la base necesaria para una sociedad ordenada donde la propiedad era protegida y los conflictos resueltos», y que la percepción popular común de que el Viejo oeste era caótico y con poco respeto hacia los derechos de propiedad es incorrecta.[73]Internet
Para muchos anarcocapitalistas, por ejemplo los vinculados al criptoanarquismo, el Internet sería el ejemplo de una red de jurisdicciones (con algún parecido a la ley policéntrica) y los conflictos se resolverían en base a la ley común (véase la nueva Lex Mercatoria[74] ). Son tomados por ellos como metáfora del funcionamiento de la interacción voluntaria (mercado), ya que el conocimiento que manejan las infinitas interacciones entre individuos que se dan cada día en el mundo es muy superior a lo que jamás podrá manejar ninguna institución centralizada (véase: conocimiento disperso).Críticas
Las críticas al anarcocapitalismo comprenden varias categorías: aquellas que afirman que el anarcocapitalismo no puede funcionar en la práctica; otras que afirman que el capitalismo necesita un Estado coercitivo para existir (según el minarquismo) y que una sociedad puede ser anarquista o capitalista pero no ambas (según el anarcocomunismo); críticas generales sobre moralidad en el capitalismo y el liberalismo que pueden aplicarse al anarcocapitalismo; y las críticas utilitaristas que afirman que el anarcocapitalismo no maximiza la utilidad.Desde el minarquismo
Algunos liberales minarquistas consideran que un sistema capitalista no podría sobrevivir o no sería eficiente sin un Estado público e imparcial, y que todo el sistema jurídico que protege al capitalismo se vería amenazado al existir varios Estados privados compitiendo entre sí. Afirman así que el capitalismo siempre ha necesitado de un Estado de derecho para ser estable.[75]El anarcocapitalismo fue criticado por Ayn Rand que era minarquista y Milton Friedman escribió "Aunque necesario para la libertad, el capitalismo solo no es suficiente para garantizarla. Tiene que estar acompañado por un conjunto de valores y de instituciones políticas favorables a la libertad". Los objetivistas afirman que, en ausencia del Estado, una sociedad anarcocapitalista degeneraría en una "guerra de todos contra todos". Otros críticos arguyen que el problema de las externalidades hace que sea impráctico el suministro de servicios de protección en una sociedad anarcocapitalista.
Una muy conocida crítica al anarquismo de mercado libre es aquella de Robert Nozick quien argumentó que un sistema legal competitivo evolucionaría hacia un gobierno monopólico - incluso sin violar los derechos individuales en el proceso.[76] Varios anarquistas de mercado incluyendo a Roy A. Childs y Murray Rothbard rechazaron la conclusión de Nozick (aunque Childs subsecuentemente rechazó el anarquismo).[77]
Desde el anarquismo clásico
La adopción de un capitalismo irrestricto genera una considerable tensión entre anarquistas capitalistas y anarquistas socialistas. La diferencia más importante es el escepticismo de los anarquistas socialistas, la rama histórica más conocida del anarquismo clásico, a las propuestas anarcocapitalistas con respecto al tema de la propiedad privada. Aunque por otro lado las similitudes con el anarquismo individualista clásico son más fuertes y es normal considerar al anarcocapitalismo como el resurgimiento del anarcoindividualismo (antiestatistas y antiautoritarios voluntaristas ambos).[78]A pesar del reconocimiento general del anarcocapitalismo como una forma de anarquismo individualista (véase bibliografía), incluso por autores que cuestionan esta filosofía,[79] muchos anarquistas pertenecientes específicamente al anarcocomunismo además llegan a rechazar vehementemente la naturaleza anarquista del anarcocapitalismo, sosteniendo que el "capitalismo" es una forma de coacción, algo incompatible con una sociedad anarquista.[80]
Muchos anarcocapitalistas, por otro lado, sostienen que el anarcocapitalismo es la única forma verdadera de anarquismo.[81] [82] [83] Algunos de ellos afirman que las formas socialistas de anarquismo son irreales porque requieren el consentimiento y la benevolencia de todos los integrantes de una sociedad anarquista, mientras que el anarcocapitalismo surge naturalmente dondequiera que no exista Estado y exista libertad individual.[84] De todas maneras, existen anarcocapitalistas que sostienen que, de ser voluntarios y respetar la propiedad privada, todos los sistemas pueden convivir en anarquía.[85]
Estabilidad de sus instituciones legales
Dos de los más prominentes académicos que han dedicado una reflexión seria a las instituciones legales esencialmente anarcocapitalistas son Richard Posner, que es Juez Federal de Apelaciones y prolífico erudito legal, y el economista William Landes. En su ensayo de 1975 "The Private Enforcement of Law",[86] discuten un previo gedankenexperiment emprendido Becker y Stigler en el cual se propuso que la ejecución de la ley sería privatizada y explican porque consideran que tal sistema no sería económicamente eficiente. Según una respuesta posterior de David Friedman, "Efficient Institutions for the Private Enforcement of Law",[87]
[Landes and Posner argumentaban] que el sistema privado tenía fallas básicas que lo hacía inferior a un sistema público ideal excepto por las ofensas que pueden detectarse y castigarse a un costo casi nulo. Admiten que el sistema privado podría ser preferible al poco menos que ideal sistema público que tenemos. Sin embargo argumentan que el predominio de la aplicación privada (de la ley) contra las ofensas que son fácilmente detectadas (principalmente ofensas civiles) y su rareza contra las ofensas que son difíciles de detectar (principalmente las ofensas criminales) sugieren que nuestro sistema legal es, por lo menos a grandes rasgos, eficiente, utilizando en cada caso el más eficiente sistema.
Friedman, sin embargo, procede a argumentar que "la ineficiencia que Landes y Posner demostraron en las instituciones privadas de aplicación de la ley que describen puede eliminarse con cambios menores en las instituciones".Literatura
No ficción
La siguiente es una lista parcial de obras esenciales que tratan sobre anarcocapitalismo.[22]- Aproximación austrolibertaria
- Murray N. Rothbard, fundador del anarcocapitalismo:
- Man, Economy, and State Micro y macroeconomía austriaca,
- Power and Market Clasificación de las intervenciones económicas estatistas,
- The Ethics of Liberty Justificación moral de una sociedad libre,
- For a New Liberty Esquema de cómo funcionaría una sociedad anarcocapitalista
- Hans-Hermann Hoppe
- Aproximaciones alternativas
- David D. Friedman, The Machinery of Freedom Defensa consecuencialista clásica del anarcocapitalismo
- Bruce L. Benson:
- Randy E. Barnett, The Structure of Liberty Las fuerzas del mercado crean orden legal
- Anthony de Jasay, The State El Estado actúa por sus propios interes en contra de los intereses individuales
- Jan Narveson, You and The State Defensa contractualista del anarcocapitalismo
- Morris y Linda Tannahill, The Market for Liberty Un clásico sobre las agencias privadas de defensa
- Visión general
- Edward P. Stringham, Anarchy and the Law Recopilación de los principales argumentos y estudios históricos sobre anarcocapitalismo
Ficción
Algunos defensores del anarcocapitalismo piensan que este ha sido tratado en algunas obras literarias especialmente de ciencia ficción. Uno de los primeros ejemplos que exponen es la novela de Robert A. Heinlein The Moon Is a Harsh Mistress (1966), donde el autor describe lo que él llama "anarquismo racional", aunque no habla sobre el anarcocapitalismo.Autores cyberpunk y post-cyberpunk fueron fascinados por la idea de la caída de la nación-estado. Muchas historias de Vernor Vinge, tales como Marooned in Realtime, describen sociedades anarcocapitalistas frecuentemente de una manera favorable. En las obras Snow Crash y The Diamond Age de Neal Stephenson, Jennifer Government de Max Barry, Down and Out in the Magic Kingdom de Cory Doctorow y The Probability Broach de L. Neil Smith, también se exploran las ideas anarcocapitalistas. La representación cyberpunk de estas sociedades puede variar desde lo más sombrío hasta el optimismo más gozoso y no necesariamente implica algo específico sobre los puntos de vista políticos del autor. En particular, Neal Stephenson evita las declaraciones políticas claras cuando es confrontado.[88] [89]
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