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viernes, 21 de octubre de 2011

Hablando del Sexo Virtual

Hablando del Sexo Virtual


Descripción
La escena es bien común en nuestros días... un computador, una Web Cam, micrófono, audífono y al otro lado la persona que nos gusta, que nos mueve los impulsos más básicos, que habla buscando subir la temperatura de la conversación. La comunidad virtual sexo ha crecido a pasos agigantados en los últimos años y la práctica del sexo por algún medio de comunicación es una buena opción para quien no quiere compromisos o simplemente busca un encuentro casual sin tener la preocupación del contagio de alguna enfermedad.

Existen dos tipos de sexo virtual, que dependen obviamente del medio de comunicación que se utilice; el cibersexo o sexo por internet que no sólo incluye los sitios de sexo virtual sino también la mensajería instantánea, los correos electrónicos y los juegos.

También está el sexo telefónico, incluyendo mensajes de texto y multimedias con imágenes que llegan al teléfono móvil.

Son muy comunes hoy en día los chats de sexo virtual donde los usuarios acceden con un nick name a diferentes "salas de sexo virtual" donde pueden conocer a alguien, hablar y, de comúnn acuerdo, sostener una relación sexual virtual, que termina por lo general en otras citas posteriores.

Las implicaciones psicológicas que esta práctica acarrea no han sido muy estudiadas hasta el momento, pero se sabe que quienes la practican apuntan hacia una personalidad solitaria y en algunos casos obsesiva.

Las estadísticas del sexo virtual interactivo crecen día a día; el 25% de los españoles utilizan el internet con fines sexuales y el 30% de los norteamericanos han mantenido en alguna etapa de su vida aunque sea una relación sexual virtual. También se habla de la iconofilia, patología de los que sólo encuentran placer mediante imágenes y que acceden a estos chat, páginas XXX y peliculas sexo virtual y real, y de la tendencia de las personas tímidas y retraídas a sentirse deseados y visualmente atractivos, permitiéndose una desinhibición a sus pudores cuando están frente a una cámara web.

El debate está puesto sobre la mesa, la iglesia católica desaprueba este tipo de prácticas y psicólogos y estudiosos no se han puesto de acuerdo en las consecuencias. Lo más importante es tener una posición clara frente a lo que se quiere lograr accediendo al sexo virtual, si se hace por diversión o si se ha convertido en un vicio, lo que se vuelve peligroso porque todas las obsesiones conllevan a un desgaste emocional.

LO COMÚN:
"¡Hola! ¿Qué llevas puesto?"
Es lo primero que te preguntan cuando entras en un chat de contactos en Internet. Por no hablar de los teléfonos móviles, que ya están en la órbita de estas relaciones virtuales.
En el mundo ciber las mujeres son sexys, simpáticas, guapas, atrevidas y unas máquinas de follar; los hombres son dulces, comunicativos, incomprendidos, los primeros en sus trabajos...
Quizás sea por eso que los encuentros físicos entre ellos raramente se producen. Las caricias soñadas son las mejores, decían Lole y Manuel, y el imaginario de la otra persona no podrá competir con la realidad pura y dura.
Es fácil abrirse a una persona que no se conoce. En la vida real no se plantearía nunca determinado tipo de pregunta:
"¿De qué color son las bragas que llevas puestas?"

La liberación que hallan estas personas cuando describen sus fantasias sexuales y el anonimato que lleva implícito el hecho de que a veces estén separados por miles de kilómetros, hacen que vuelvan un día y otro a sentarse delante del ordenador y recurrir a una masturbación frenética y por consiguiente, a una adicción difícil de quitarse de encima.
Estas personas en sus relaciones con personas en vivo y en directo no tienen ningún éxito, no saben de qué hablar y son un verdadero muermo.
Acabarán por no salir de sus casas o salir con la máquina de chatear pegada al pecho como el acordeón de María Jesús.
Incluso he leído que hay quien se ha divorciado porque le han puesto los cuernos en la red.

WIKIPEDIA DICE:
El sexo virtual es una forma de sexo sin penetración ni contacto físico alguno, donde dos o más personas se transmiten mensajes explícitamente sexuales, mediante alguna forma de equipo comunicacional.
  • Cibersexo es sexo virtual por Internet, lo cual incluye los correos electrónicos, mensajería instantánea, salas de chat, juegos, etc.
  • Sexo por teléfono es también una forma de sexo virtual, que incluye los mensajes de texto escritos o multimedias con imágenes.

Los servicios de estimulación sexual telefónica de pago se conocen como teléfono erótico, e implican el abono de una tarifa preestablecida por minuto de conexión.

Esta forma de sexo se ha expandido gracias al crecimiento masivo de formas de comunicación en todo el mundo. Existen muchas salas de chat exclusivas con el objetivo de reunir personas que desean tener sexo virtual desde cualquier parte del mundo.

Hasta el momento no hay consenso sobre las implicaciones psicológicas que conlleva este tipo de relaciones.

SEXO VIRTUAL COMO UN TRABAJO PARA CHICAS ESTUDIANTES. Por Mariana Iglesias:
Generalmente lo hacen para pagarse la carrera universitaria. Dicen que los horarios son flexibles, que juntan hasta $ 4.500 por mes y que es "muy seguro" porque no hay contacto físico con el cliente. Para los sexólogos es una forma de prostitución.

Ellas dicen que se animan porque no hay contacto físico. Y los clientes recurren al servicio por la misma razón. Así, desde ambos extremos se resaltan las bondades de la seguridad y el bajo riesgo al momento de la relación. En el medio, dos computadoras, una cámara, la autorización de una tarjeta de crédito, y un enorme despliegue de fantasías hechas realidad... virtual.

Menos el cruce de cuerpos, todo el resto es real. La excitación del cliente lo es. Y el sueldo que se llevan las chicas a fin de mes, también. Ellas pueden estar en su casa o en una oficina. Ellos igual. Tal vez a miles de kilómetros de distancia o incluso con un océano de por medio. Ese detalle, que no es para nada menor, llevó a que muchas chicas vieran en este trabajo un posible puente para estudiar. ¿Por qué? Porque se gana muy bien: hasta 4500 pesos al mes por trabajar seis horas al día.

"Buscaba un trabajo con horarios flexibles, para seguir con mis estudios de odontología y poder independizarme de mi familia. Y en esto se gana muy bien", dice Gia, de 21 años. Todas estas mujeres (también hay gays y transexuales) que trabajan para ir a la universidad o mantener a sus hijos juran que jamás harían algo así si no fuera virtual. Ninguna piensa que esté enredada en el negocio de la prostitución. Hablan de "un trabajo como cualquier otro", y algunas deslizan que es como "un juego".Los sexólogos no opinan lo mismo: "Cobrar dinero por ofrecer un servicio sexual es una forma de prostitución", alegan. Como sea, las chicas tienen la conciencia tranquila, y eso es lo que vale. ¿Tendrías sexo con clientes virtuales? "¡Para nada! -se escandaliza Gia- en este trabajo juego que estoy con ellos. Justamente lo bueno es que no hay contacto físico".

Imposible saber dónde funcionan estas oficinas, pero quienes están en el rubro calculan que en Buenos Aires hay 150. Clarín estuvo en una. El edificio no es muy diferente al resto de las construcciones que se amontonan en el microcentro. Adentro, el silencio disimula lo que ocurre en uno de los departamentos. El pasillo lleva a un cuarto dividido en ocho compartimentos. Cada chica trabaja en un box cubierto de tules de colores o simil leopardo. Ese fondo es el que ve el cliente mientras Sil, Daniela, Agustina, Tami, o quien esté de turno, realiza sus fantasías. Cada box tiene una computadora con camarita, que es el equipo básico para concretar el servicio. Quien está al frente es Eduardo Dieguez. Acá la empresa se llama Red Rabbit Studio Films, pero es una sucursal de la española YolaTranx Producciones. "La empresa va a cumplir diez años, y en Argentina estamos desde 2001, porque nos dimos cuenta de que los costos eran inferiores en Buenos Aires. Hoy en día tenemos diez estudios acá, desde donde se emite el videochat.

Contamos con unas cien personas entre chicas, chicos y transexuales, además de la gente que trabaja en las oficinas", explica Eduardo. Dice que muchos pagan sus estudios universitarios con este trabajo, porque el promedio de los sueldos va de 2000 a 3000 pesos. También cuenta que trabajan con clientes europeos (90% españoles) que pagan 1,40 euro por minuto de conexión (unos $6,50).

En Córdoba también hay varias de estas empresas. "Nuestros clientes son de Europa y también de los Estados Unidos. Pueden ver a las chicas por la computadora o por celular. Las tarifas son 3 dólares o 2 euros el minuto. Es un muy buen negocio, nos va muy bien", dice a Clarin Cristian Sassi, quien empezó haciendo películas porno: "Pero esto es lo que está de moda ahora, es el negocio de hoy. Y yo le digo a los chicos que es un buen trabajo, no es cansador, se gana bien y es muy seguro". Como los clientes son extranjeros, las chicas tampoco temen ser reconocidas.
Por eso, salvo raras excepciones, ninguna blanquea la realidad ante sus familias. La fachada casi siempre es la misma: "Trabajo en un call center". Sin aclarar. Bueno, al menos las oficinas se parecen.

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