Reproductor solumedia

Tu radio en Internet Netyco Argentina

domingo, 26 de junio de 2011

“Un candidato a vice con inclinaciones confiscatorias”


Especial para lanacion.com
Roberto Cachanosky(*)

Finalmente la presidente eligió como compañero de fórmula al actual ministro de economía, Amado Boudou. Uno de los argumentos que utilizó Cristina Fernández para explicar porqué lo eligió como candidato a vicepresidente es que fue Boudou el que le propuso "recuperar" los fondos de los trabajadores. Más específicamente se estaba refiriendo a la confiscación de ahorros que los trabajadores teníamos depositados en las AFJP. Es importante marcar la diferencia entre recuperar y confiscar. Recuperar es volver a tomar o adquirir lo que antes se tenía por derecho propio. Confiscar es apropiarse de la propiedad de otros. Si alguien se apropia de algo que no le pertenece se llama robo. Si lo hace el Estado se llama confiscar. Y si lo hace el kirchnerismo se denomina recuperar.
En rigor lo que en su momento le propuso Boudou a la presidente fue confiscarle a la gente su stock de ahorros y sus flujos de ingresos para, por un lado financiar el bache fiscal que tiene el sector público con el flujo de ingresos que antes se depositaban en las AFJP y, por otro lado, apropiarse de un stock de recursos para cubrir el gasto y hacer un default disimulado de los bonos del Estado que antes estaban en poder de los ahorristas y el Estado, al decir del kirchnerismo, recuperó. Lo que le propuso Boudou a la presidente fue lo siguiente: la gente tiene bonos que les tenemos que pagar. Confisquemos esos bonos bajo el argumento de recuperarlos y como al confiscarlos pasa a nuestras manos no tenemos que pagarlos y de paso usamos el resto de los activos para cubrir los gastos del Estado. "Defaulteamos" la deuda confiscándola y presentamos el tema como una medida de inclusión social.
Cualquier economista medianamente preparado sabe que los sistemas jubilatorios de reparto son infinanciables. Al estirarse la esperanza de vida de la gente, crece el stock de jubilados a financiar y se hace imposible mantener una relación adecuada entre cantidad de trabajadores en actividad por jubilado. Si uno tuviera que medir la gestión actual por la peor medida que pudo tomar el gobierno es, justamente, la confiscación de los ahorros de la gente en las AFJP y la estatización del sistema junto con la inclusión de un par de millones de nuevos jubilados que nunca habían aportado. Tener más del 80% de los jubilados con el ingreso mínimo muestra un notable fracaso de gestión.
Pero hay un dato adicional a tener en cuenta. Justamente el ahorro que antes iba a las AFJP permitía tener un mercado de ahorros de largo plazo para que los bancos vendieran sus carteras de crédito y recuperar liquidez. Con la confiscación de los ahorros ese mercado desapareció y hoy la ANSES financia, junto con el BCRA, al gobierno. Es decir, los ahorros que antes financiaban consumo e inversión ahora financian gasto público. El resultado de largo plazo es que los futuros jubilados serán indigentes.
La presidente también argumentó que eligió a Boudou porque el Congreso tiene que tener a un hombre que sepa cómo funciona el modelo. En rigor el modelo se limita a incentivar artificialmente el consumo, despreciando la inversión, y para eso necesita cada vez más recursos que le financien ese consumo artificial. Esos recursos salen de diferentes fuentes. Un sistema tributario que asfixia al sector privado. El consumo de stock de capital (rutas, sistema energético, transporte público, etc.) y de flujos.
Considerando los gravísimos problemas económicos que tenemos por delante generados por este modelo, un eventual tercer mandato kirchnerista requerirá de mucha imaginación para buscar fuentes de financiamiento para sostener el populismo que se traduce en un gasto público desbordado. La inflación ya está en niveles altamente peligrosos, el famoso tipo de cambio competitivo vuelve, en términos reales, al 1 a 1, la soja en U$S 500 ya no alcanza para sostener las inconsistencias del modelo y el Banco Central tiene cada vez más papeles del tesoro en su activo que son un paga Dios.
Con claras restricciones al financiamiento del populismo imperante, es probable que, un eventual tercer mandato kirchnerista, requiera de leyes para seguir confiscando stocks y flujos. Tal vez la presidente estaba pensando justamente en esas leyes confiscatorias que necesitará para financiar el populismo cuando optó por alguien que impulse desde el Congreso nuevas e imaginativas violaciones a los derechos de propiedad, en caso de poder renovar su mandato.
(*)Nacido en Buenos Aires en 1955. Es licenciado en economía egresado de la Universidad Católica Argentina. Consultor económico. Ejerció la docencia en postgrados dictando las materias Economía Superior, La Economía y Las instituciones y Macroeconomía. Ha dictado cursos de economía para no economistas y economía para periodistas. Es editor del Informe Económico Semanal y dirige la página de internet www.economiaparatodos.com.ar. Ha publicado los libros Economía para Todos y El Síndrome Argentino. Además de escribir para La Nación también es columnista del diario El País de Montevideo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Buscar este blog