Erase una vez un cuervo muy flaco y con mucha hambre que volaba en busca de comida. Miraba desde el cielo pero no veía ningún lugar donde pudiera encontrar algún tipo de alimento.
A lo lejos, cerca del horizonte, vislumbró una higuera y rápidamente se dirigió hacia allí.
Al llegar, exhausto por el esfuerzo de tan largo viaje, se posó en la higuera.
Casi sin mirar, tomó uno de los higos pero al probarlo, se dio cuenta de que aún estaban verdes. Entonces, decidío quedarse en ese mismo lugar a esperar que maduraran.
Una zorra que paseaba cerca de la higuera vio al cuervo posado allí.
Curiosa, le pregunto:
-¿Qué es lo que esperas? ¿Estás herido?¿ No puedes volar?¿Por qué te detuviste sobre esta higuera?
-Tengo mucha hambre.Estoy esperando los higos meduren para poder comerlos.-respondió el cuervo.
Notando el error que cometía el cuervo, la zorra le aconsejó:
-Deberías buscar otro lugar para alimentarte en vez de perder el tiempo esperando que los higos maduren. No es bueno sentarse a esperar que las cosas sucedan, debes hacer algo para que sucedan.
Gracias al sabio consego de la zorra, el cuervo partió nuevamente en busca de comida y a los pocos metros, la encontró.
MORALEJA:
si quieres solucionar un problema, ten en cuenta los consejos de aquellos que quieren ayudarte.
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