Politica
Frente a la eventual re-re de Cristina, la oposición volvió a mostrar su incapacidad
COMO VIENE EL NUEVO ESCENARIO POLÍTICO
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| Mariano Spezzapria |
Si
algo dejó la expropiación de la ex Ciccone, aparte de la comprobación
de que las mayorías no están obligadas a dar explicaciones para imponer
su postura, es la imagen de una oposición dispersa, que no acierta a
contrarrestar las iniciativas de un oficialismo dominante en la política
argentina.
Ya
había sucedido algo parecido con las expropiaciones de Aerolíneas, las
AFJP y la pretrolera YFP, aunque en esta oportunidad el proyecto
kirchnerista no estaba afincado en razones de interés nacional sino en
la necesidad de terminar con un escándalo de proporciones en torno a la
impresión de billetes.
Esa
dispersión que volvió a padecer la oposición en el Congreso se
contrapone, sin embargo, con incipientes conversaciones entre referentes
de distintas fuerzas políticas ante el avance de sectores oficialistas
sobre la idea de impulsar una reforma constitucional que incluya la
re-reelección de la Presidenta.
Esta
semana, uno de los líderes más activos en este sentido fue Mauricio
Macri, el alcalde porteño, quien viajó a Jujuy y a Córdoba —donde se
reunió con el gobernador justicialista José Manuel de la Sota— y mantuvo
a su regreso a Buenos Aires encuentros con dirigentes del peronismo
disidente.
Embarcado en la construcción de un proyecto de alcance nacional, Macri cometió sin embargo un grueso error político: se
postuló para liderar un frente anti-reeleccionista, anteponiendo su
pretensión personal a la amalgama horizontal que requeriría la
confluencia de partidos y dirigentes unidos por un objetivo común.
El
radicalismo tuvo una postura más abarcativa: lanzó un llamado a todas
las fuerzas políticas de oposición a articular esfuerzos contra la
reforma constitucional y una eventual re-reelección. En el centenario
partido saben que la empresa fracasaría sin la anuencia de socialistas y
peronistas disidentes.
Juego de pinzas
Los
opositores proyectan un juego de pinzas sobre la provincia de Buenos
Aires, el bastión electoral del oficialismo. En ese escenario adquieren
más importancia distritos como la Capital, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
Porque hacia arriba y abajo de la zona central del país, el dominio
kirchnerista es abrumador.
Por
eso hubo más de un opositor, en las últimas semanas, que le sugirió a
Daniel Scioli un alejamiento paulatino del kirchnerismo. Pero el
gobernador de Buenos Aires entiende que en este cuadro de situación, la
Presidenta lo va a necesitar cada vez más. Y lo dejó en claro desde
Chile con un consecuente apoyo a la jefa de Estado.
El
territorio bonaerense es el talón de Aquiles de cualquier proyecto
opositor. Porque allí el oficialismo no cuenta solamente con Scioli,
sino también con Sergio Massa. El intendente de Tigre viene dando
señales de una renovada sintonía con la Casa Rosada, aunque mantiene un
perfil político diferenciado del kirchnerismo.
La oposición, en cambio, no tiene en el distrito más importante del país "candidatos puestos". Por eso hay tantas dudas: "Pensá si la Provincia te puede generar un fuego sagrado como para que busques esa candidatura", le recomendó pocos días atrás Macri a Gabriela Michetti, quien preferiría ser senadora por la Capital.
Por
eso el año que viene la oposición necesitaría, como el aire para
respirar, de una secuencia de victorias electorales del delasotismo en
Córdoba, el macrismo en la Capital y el socialismo en Santa Fe. Y
también de una buena performance del radicalismo en Mendoza, donde el
candidato central podría ser Julio Cobos.
Cuentas proyectadas
El
kirchnerismo viene de obtener el 54 por ciento de los votos con la
reelección de la Presidenta el año pasado. Y se estima que si en las
legislativas de 2013 sacara veinte puntos menos, no quedaría en
condiciones cualitativas ni cuantitativas de impulsar una reforma
constitucional. A no ser que desista de la re-re.
Entonces,
el debate político sería más proporcionado. Como el que por estos días
tiene lugar en el Congreso sobre la reforma y unificación de los códigos
Civil y Comercial, que se desarrolla por carriles racionales pese a
tropiezos como el del diputado Agustín Rossi con un insólito proyecto
para abrir los countries.
En
el plano económico, mientras tanto, sesionará el próximo martes el
Consejo del Salario, que se encamina a ubicar el haber mínimo en
cercanías de los 2.800 pesos mensuales. Y una vez dado ese paso, el
Gobierno anunciará una suba del mínimo no imponible del Impuesto a las
Ganancias para revitalizar el mercado interno.
Los
tiempos, como siempre, los manejará la Presidenta, aunque hace rato que
le hicieron llegar una carpeta con las precisiones e implicancias de la
medida a la quinta de Olivos. Allí,
Cristina pasó esta semana dos días de reposo tras una lipotimia que
puso en alerta a los profesionales de la Unidad Médica Presidencial.
Allí
también, con certeza, meditará sobre su futuro político. Al fin y al
cabo, debe ser la única dirigente de fuste dentro del oficialismo que
todavía no se pronunció a favor de la re-reelección.
Mariano Spezzapria
NA
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