-Que hiciste ? -Preguntaron a duo Thiago y Joel--No se dan cuenta que es ??
-siIIIII , !UNA CANCHA DE BOLITA !!!!!
-Y por qué hiciste esta cancha abuelo ?
-Por que vamos a aprender a jugar a las bolitas , con reglas claras , para que vayan aprendiendo a cumplir reglas y no se hagan trampis..
Saben que cuando era chico era un buen jugador de bolita , es mas era el juego de niños que mas me gustaba , hasta armaba estrategias y planes, ademas de practicar cuando estaba solo , ahora vamos a fundar una "escuela de bolitas" !!!
-Les gusta la idea ??
- Si -dice Joel- pero a quien le vamos a enseñar ?? a las bolitas ??
-No te hagas el vivo , primero vamos a aprender las leyes y las normas nosotros , bien aprendidas para que no se arme lío despues , estamos ??
-! Siii , y llamamos a los primos del frente !! y les enseñamos a ellos !!!
-Eso eso eso !!! ahora voy a buscar en internet , después lo publicamos en el blog , y después imprimimos las leyes y las pegamos en la pared de la casita de ustedes, que está al lado de la canchita ..

Acá va lo que encontramos : Historia de bolitas , es verdad que la bolita está en decadencia ? y primeras clases de : Hoyo y Quema
La decadencia de la bolita
Resulta difícil hablar sobre la desaparición del juego de la
bolita sin entrar en espinosas controversias.
Los Refutadores de Leyendas niegan que haya existido jamas un
juego semejante y se oponen con argumentos inexpugnables al mito de la vieja
niñez romántica.
Por el contrario, los Hombres Sensibles aseguran que la
desaparición del juego de las bolitas es el resultado de una conjura universal.
"... Este juego parece haber empezado a languidecer en 1960. Pero
puede afirmarse que en ese momento ya hacia por lo menos cincuenta años que se
jugaba. Entonces había veinte millones de habitantes en el país, y no era
demasiado audaz afirmar que, en el medio siglo de su auge, el juego de la bolita
había sido practicado por diez millones de individuos en uno y otro momento de
sus vidas. Ahora bien: ¿ cuántas bolitas poseía cada ni~no aficionado, como
promedio? Digamos cincuenta. Multipliquemos: cincuenta por diez millones. Son
quinientos millones de bolitas. Bien, volvamos al presente: alguno de ustedes ha
visto una bolita en el ultimo año? Seguramente no. Yo pregunto: ¿ dónde están
los quinientos millones de bolitas? ¿ Quién las tiene?
"Y no me digan que el tiempo las destruyo porque el viento y la
lluvia no son suficientes para destrozar una bolita...
"...Las canchas han sido arrasadas y hasta pavimentadas, los
hoyos fueron rellenados, los jugadores se han visto tentados por otras
disciplinas. Alguien esta borrando todo vestigio del paso de las bolitas por
esta tierra..."
Pero acá estamos nosotros !!!!! Yayo y sus nietos !! y vamos a poner a las bolitas en el lugar que se merecen, vamos a fundar un club y una esciuela destinada a la difusión de tan importante juego, y el que no tiene cancha de tierra , que use la alfombra !!! total un agujerito mas o menos...
I - LAS BOLITAS
Se trata de pequeñas esferas, casi siempre de vidrio. Su diámetro
es variable: las mas chicas se llaman piojos o pininas, las medianas son las mas
frecuentes y están también las grandes o bolones, que suelen utilizarse en el
juego del Triángulo.
Años atras podían reconocerse diferentes pelajes de bolitas. Las
mas hermosas eran las lecheras. En ellas predominaba el blanco, siempre mezclado
con algún otro color. Eran semiopacas, no se podía ver a través de ellas y la
variedad de diseños y combinaciones era enorme.
Estaban también las semitransparentes, de colores fríos, casi
siempre verdes o azules. Eran como cachos de sifón. En el interior a veces se
adivinaba un filamento gelatinoso y mas bien repugnante. Salvo excepciones, eran
unas bolitas de porquería.
Sin embargo, la ultima generación de niños jugadores solo conoció
esas bolitas.
Las lecheras desaparecieron misteriosamente. Miles de personas
jamas han visto una. Las mas recientes son las llamadas bolitas japonesas mas
livianas que las convencionales, y totalmente inútiles para jugar. Su aspecto es
el de una esfera transparente con un papelito de color en su interior.
Todo niño poseía una bolita preferida, que era la que utilizaba
para jugar. Se la llamaba puntera. El resto de las bolitas servia para pagar las
deudas provenientes del juego. Si acaso una racha adversa obligaba al niño a
entregar la puntera, se le otorgaba a esta noble bolita el valor de cuatro o
cinco.
También pueden citarse - como curiosidad - las bolitas de barro,
los aceritos y hasta las de plástico (indefectiblemente ovaladas).
La identidad de los fabricantes de bolitas es un enigma. Nunca
hubo marcas, ni envases ni publicidad. Algo muy raro debe haber en todo
esto.
II - EL JUEGO DEL HOYO Y LA QUEMA
Pueden participar dos o mas jugadores, El juego tiene lugar en
una cancha de unos 5 metros de largo por 2 de ancho. La superficie de este
terreno debe ser de tierra, pareja y árida, tal como la de las canchas de bochas
aunque no tan blanda.
Es de buen gusto que un pequeño árbol se sitúe en uno de los
costados. En realidad, los mejores lugares para instalar canchas de bolitas son
los rectángulos de tierra que existen en las veredas del Gran Buenos Aires. En
la Capital, como se sabe, las veredas llegan hasta el cordón y los espacios sin baldosas que rodean a los arboles son
insuficientes. Por eso los chicos de la Provincia han sido siempre mas diestros
en este juego.
Hay cuatro líneas que limitan la cancha y una que la divide en
dos, llamada mita. En el centro exacto de una de esas dos mitades, se encuentra
el hoyo.
Y aquí nos topamos con otro punto de discusión. Algunos prefieren
excavar el hoyo con una chapita de naranjin. Otros entierran una bolita y,
después de extraerla ensanchan el cráter resultante. Los mas desaprensivos
clavan el taco en la tierra, y lo hacen girar, obteniendo de este modo enormes
cacerolas que desvirtúan el carácter del juego.
Los jugadores se sitúan detrás de la línea de salida, que es la línea mas corta mas lejana del hoyo. Uno a
uno van lanzando sus bolitas, tratando de colocarlas en el lugar mas cercano al
citado agujero. Esto es de capital importancia, pues después del tiro de salida,
el primero en jugar será quien se encuentre mas próximo al hoyo. De este modo,
si uno observa que el jugador anterior ha conseguido arrimar demasiado bien,
mejor será que no trate de superar esa marca y busque los lugares mas seguros de
la cancha.
El objeto del juego, aclaremos, es embocar en el hoyo y hacer
impacto en las bolitas de los contrarios (quema). Los jugadores quemados van
egresando del juego y pagando a quien los quemo. Cuando queda solamente uno,
termina la ronda y comienza otra.
Cada participante va evolucionando con su bolita conforme a una
cierta estrategia. Algunos persiguen a su presa y se van acercando cada vez mas,
aun a riesgo de quedar ofreciendo un blanco fácil. Otros buscan siempre los
lugares lejanos y hacen tiros largos (es decir rugen). Si una bolita sale fuera
de la cancha debe permanecer en el lugar donde ha quedado para que los otros
jugadores le tiren, si así lo desean. Al corresponderle nuevamente el turno, el
jugador podrá efectuar su tiro desde cualquier punto de la línea atravesada por
su bolita al salir.
III - LA BOLITA Y EL CANTO
Para obtener prioridades y anunciar decisiones o reclamar la
vigencia de ciertas reglas es necesario - en la bolita - pronunciar a voz en
cuello algunos conjuros predeterminados. Veamos una pequeña colección de ellos.
Bolita cola: es en realidad la invitación o desafío a jugar y
también la reserva del privilegio de tirar ultimo. También puede decirse Bolita
cola, no puntie, esclarecedora frase que indica que uno no tiene intenciones de
someterse a ningún punteo o arrimada previa, para establecer el orden de salida.
Mita al medio, buena al tiro: canto que solo puede realizar el
que tira ultimo en la salida. Si el tipo considera que alguno de sus rivales
esta demasiado cerca del hoyo, le suelta el canto y le da el hoyo por embocado.
Pero - eso si - lo obliga a poner su bolita en la mita, expuesta a su disparo
inicial.
Buen repe: ante la proximidad de la pared, se grita este conjuro
para indicar que si el impacto se produce de rebote, también será valido. El
canto contrario es malrepe.
Pica paso: declaración de voluntad que asegura la posibilidad de
colocar nuestra bolita a un paso de distancia, si un pique traicionero la pone a
merced del rival. Algunos niños tahúres suelen retrucar de hormiguita, para
reclamar que el paso sea pequeño. Voladora, agrega, entonces el primer ni~no. Y
se manda un paso de cuatro metros. También puede aullarse pica no paso.
Cuantas quiera: Como el jugador que emboca en el hoyo o realiza
una quema vuelve a tirar, muchos niños proceden a sacudir tres o cuatro quemas
seguidas a la misma bolita, con el fin de irse acercando a otros objetivos. Para
poder hacerlo debe pronunciar las palabras que encabezan este fragmento.
Corta, retira no garpa: salvedad con que el pequeño que va
ganando anuncia su derecho a abandonar el juego en cualquier momento, sin que
este raje le resulte oneroso.
Bien sonati: exigencia mas bien ranfañosa, según la cual se
pretende que los impactos hechos en nuestra bolita hagan ruido o no se paguen.
Mueve pajita, garpa bolita: pareado pentasílabo que es de lo
ultimo y se profiere cuando la bolita contraria esta en medio del pastito.
Existen infinidad de fórmulas buena línea recorrida, hoyo antes
de quema, buena mengua, etc. Cuando se quieren evitar los reces que provocan
estos cantos, se juega a todas buenas, es decir, sin cantar.
IV - COMO EMPUÑAR LA BOLITA
Para efectuar el disparo, debe colocarse la mano izquierda
alzándose sobre sus dedos en el punto exacto donde estaba la bolita. La mano
derecha descansara sobre la izquierda y empuñara la bolita. Los zurdos harán
exactamente lo contrario.
Hay dos formas clásicas de tomar la bolita: la antigua,
despreciada muchas veces, y la moderna. En la primera la bolita se aloja detrás
del índice. En la segunda, detrás del mayor, sirviendo el índice como guía o
mira.
Hay algo mas. Algunos pibes muleros suelen extender la mano hacia
adelante acercándose a la bolita del adversario. Esta demasía se conoce con el
nombre de ganfia o gañote y es el origen de innumerables reyertas.
En este punto conviene aclarar la existencia de otros juegos de
bolita: el triángulo, el gayito, la troya, la cuarta. Pasaremos por alto la
complicada explicación de sus reglas.
El pasto ya ha crecido sobre las canchas. Los chicos ya no tienen
las rodillas sucias. Los pantalones de medidas infantiles no tienen bolsillos.
El pavimento y las baldosas lo cubren casi todo. Mandeb quizá tenia razón.
Existe una conjura universal para impedir el juego de la bolita.
Alguien tiene que ocuparse de indagar las razones de este complot
y - si es posible - desbaratarlo.
Y hay que encontrar los quinientos millones de bolitas perdidas.
Hace pocos días, el autor de esta note trato de dar con el frasco
donde guardaba unas pocas docenas. No estaba. Tampoco estaba la caja de las
chapitas, el álbum de figuritas ni el trompo ni los autitos con masilla.
Algo malo debe estar ocurriendo.
La próxima entrega vamos a hablar de : La Troya y El Triángulo

No hay comentarios:
Publicar un comentario