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martes, 29 de enero de 2013

Perseguidos e indignados.

Megaoperativo lunes 28/01/2013 Shopping Peatonal
Mar del Plata 09:15 p.m. 29/01/2013

Perseguidos e indignados.

Hoy como tantas otras veces se presenta en mi una incertidumbre.. o una dicotomía..
salgo,a la mañana para hacer mis cuestiones habituales,llego a la galería Bristol,
esa que está en Rivadavia y Entre Rios,y dónde venden :ropa/ojotas/carteras..etc...
Entro y encuentro 2 o 3 de los varios locales que allí  trabajan,abiertos..los demás cerrados..
pregunto y me entero que estan avisados que en cualquier momento llega la patota,..
que patota pregunto? y ahí me entero,que ayer,en el Shopping Peatonal,lo conocen? si,seguro que sí, había tenido lugar un impresionante operativo,con policías/aduana/trabajo/afip/arba/marcas etc..

Un operativo que dejó destrozada la alicaída economía de los puesteros que se aguantan todo el año pagando sueldos y alquileres,esperando que llegue la tan ansiada "temporada" que al fin y al cabo es menos de 2 meses...

Entró "la patota",intimidando por la cantidad,casi 200 personas entraron abruptamente al local que tiene entrada por San Martín y tambien por Entre Rios,hubo puestos que quedaron literalmente "pelados"por las confiscaciones,toda gente de trabajo,los puesteros y sus empleados,empleados que en la mayoría de los casos se encuentran trabajando en negro y por temporada,esa gente fué interrogada sobre cosas personales,como ser si cobraban algún plan,si les alcanzaba para vivir,si los maridos,en el caso de las mujeres ,tenían trabajo,mientras que alguien de "la patota".. con una cámara iba registrando todo ,con caras nombres y respuestas..a lo que ,las personas se resistían arguyendo que hasta a los delincuentes se les tapa la cara,en este caso se los trató peor que a delincuentes..

Pero todo eso es solamente parte de mi indignación,porque lo que se vende en ese shopping,en un gran porcentaje proviene de "La Salada",lo que se vende en ese comercio,en la galería que les comenté al principio y en cientos de lugares de Mar del Plata y seguramente que sucede lo mismo en todo el país,y me pregunto,de la misma manera que se preguntaban los puesteros..porqué no revientan "La Salada"??

En cuanto a mercaderias importadas,pasa lo mismo,o sea una especie de trampa,que consiste en liberar las fronteras,está pasando junto con las drogas infinidad de mercaderias de contrabando,mercaderia que paga soborno en la mayoría de los casos,el estado cobra coima cuando la mercaderia entra ilegal,y cobra cifras alucinantes y en negro por permitir pasar por aduana los containers de "los amigos"$$$ de Moreno,conclusión : al igual que nos sucede a los pequeños comerciantes,que estamos siendo obligados a corrompernos para poder seguir con nuestro trabajo,y digo obligados por que cualquiera que tenga un comercio pequeño sabe que si pone en blanco algún empleado,si paga todo el ing.brut.,seg.e hig.,iva,etc. el negocio se convierte en inviable y hay que cerrar antes que nos fundamos,decía que a buscas/puesteros/pequeños mayoristas les está pasando lo mismo: estan siendo PERSEGUIDOS!!!!
Perseguidos debieran ser los ladrones y asesinos que pululan impunemente por toda la periferia marplatense,delincuentes que roban y matan a los mismos comerciantes que el estado persigue.

Cual será el plan?? que todo el chiquitaje,o sea : almaceneros/kioskeros/pequeños mayoristas para esos comercios/puesteros y revendedores desaparezcan???
y para que? para que vayamos a trabajar para las grandes empresas corporativas>?
pareciera que si, viendo que cada vez venden mas las grandes superficies y grandes mayoristas que venden al público,supermercados y autoservicios mayoristas y minoristas.En fín este gobierno quiere que desaparezcamos ,pero yo voy a RESISTIR,y a denunciar a esta a banda de delincuentes que está asolando a nuestro país desde el gobierno.


                                             Yayo Rossi

domingo, 27 de enero de 2013

La AFIP demoró meses en cobrarle intereses a Ciccone

Caso Boudou

La AFIP demoró meses en cobrarle intereses a Ciccone

Por Hugo Alconada Mon | LA NACION

 
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) sabía que la nueva Ciccone , bajo el mando de Alejandro Vandenbroele, no había incluido $ 140,3 millones en su moratoria en intereses acumulados por impuestos impagos, pero sólo la intimó a pagarlos más de dos semanas después de haber estallado el escándalo, según surge de nuevos documentos internos de la AFIP cuyas copias obtuvo LA NACION.
La exclusión de esos $ 140,3 millones significó una quita en la práctica del 56,4% en los pagos a la AFIP que debió afrontar la nueva Ciccone, apenas un año después que el organismo tributario que lidera Ricardo Echegaray le concediera una quita del 75%, lo que está prohibido por la ley, una medida que luego revocó cuando lo reveló LA NACION.
En aquel primer intento, la fecha clave fue el 18 de noviembre de 2010, cuando Echegaray primero estampó su firma convalidatoria para otorgarle la quita solicitada por Vandenbroele, sobre la base de los parámetros excepcionales "del artículo 32" (como se la conoce dentro de la AFIP) de la ley 11.683, gracias a un dictamen de su entonces jefe de Gabinete de Asesores, Rafael Resnick Brenner, señalado dentro de la propia AFIP ante la consulta de LA NACION como un funcionario "clave" para entender la trama Ciccone.
A continuación, sin embargo, la hoja de ruta del expediente de la AFIP expone movimientos peculiares y la desaparición de 13 fojas, que derivaron en la modificación de la decisión tomada por Echegaray, que rechazó la quita pedida y ordenó a la nueva Ciccone que ajustara su pedido a la resolución 970/01, que impone otros límites, tal como reveló en junio pasado LA NACION.
A partir de allí, el caso de la nueva Ciccone no se movió en la AFIP. Hasta que un año después, el 14 de noviembre de 2011, el presunto testaferro del entonces ministro de Economía, Amado Boudou, volvió a presentarse y a pedir, otra vez, un plan de pagos excepcional "del artículo 32" en vez de seguir las pautas de la resolución 970/01, como había ordenado Echegaray.
Once días después, sin embargo, la AFIP le otorgó a Ciccone, rebautizada Compañía de Valores Sudamericana (CVS) el plan excepcional "del artículo 32" , según la copia que obtuvo LA NACION. Abarcó $ 107,8 millones en impuestos atrasados durante el período del concurso de Ciccone y la fase posterior, le concedieron 148 cuotas con una tasa del 0,5% de interés mensual. Y, otra vez, firmó Echegaray.
Con el plan "del artículo 32" ya otorgado, Vandenbroele se tomó su tiempo para ajustar los detalles del plan de pagos, lo que concretó el 7 de diciembre. Pero al hacerlo, encendió la alarma en la Agencia N° 66 de Tigre, con jurisdicción sobre la imprenta de CVS. Tres días hábiles después, el lunes 12, la jefa interina de la Sección Cobranza Judicial de esa agencia, Liliana Endelli, alertó a sus superiores que CVS se había acogido al plan "incluyendo en dicho plan únicamente los capitales reclamados, no así en relación a los intereses resarcitorios y punitorios correspondientes".
Sin embargo, la AFIP sólo le "comunicó" a la empresa esa "omisión" por $ 140,3 millones el 23 de febrero de 2012, es decir, dos meses y medio después de detectada la "omisión" y cuando el escándalo por el "caso Ciccone" llevaba ya 17 días en las portadas de los diarios. Aún así, se lo notificó a través de una carta en la que tampoco explicitó que se trataba de una intimación.
"Se le comunica que en los planes de facilidades presentados [por los impuestos impagos incluidos como deuda concursal y postconcursal], omitió la inclusión de los intereses resarcitorios/punitorios por las obligaciones incluidas", le informó la jefa interina de la División Recaudación, del Departamento Gestión de Cobro, Bibiana Vacirca. "Por lo expuesto, queda usted debidamente notificado", añadió en la nota.
CVS recién respondió dos semanas después, 8 de marzo, en una nota en la que sostuvo que la omisión "probablemente obedezca un error en la carga de los datos correspondientes", y pidió que le informara "a cerca [sic] del procedimiento para la inclusión de dichos intereses".
Dirigida a Vacirca y firmada por Vandenbroele, la carta de la nueva Ciccone incluyó además un teléfono celular. Correspondía al número utilizado entonces por el N° 2 de la imprenta, Máximo Lanusse, el ex alto ejecutivo del Banco Macro que ingresó en la firma con un sueldo superior al del propio Vandenbroele.
Casualidad o no, ese mismo jueves 8, el diario Clarín había revelado la intervención a favor de Ciccone de Boudou, quien firmó una nota como ministro de Economía que carece de antecedentes en el Palacio de Hacienda. Un día después, Echegaray dio una conferencia de prensa en la que defendió su labor, pero habría cosechado objeciones de la presidenta Cristina Kirchner por su débil argumentación a favor de Boudou, según reveló Federico Mayol en su libro Amado.
Bajo presión presidencial, Echegaray atinó a ofrecer una respuesta singular para defender su exposición, según Mayol. "Pero es que vamos a ir todos presos", argumentó.

DOCUMENTOS REVELADORES

Mas de dos meses tardaron en reclamarle a CVS
  • Intimación
    Una funcionaria de la AFIP advirtió el 12 de diciembre de 2011 que en el plan de pagos especial que le concedió Echegaray a Vandenbroele no se habían incluido $ 140 millones en concepto de intereses. Lo notificaron sólo el 23 de febrero de 2012

La batalla de la memoria Por Enrique Pinti

Cambalache

La batalla de la memoria

Por Enrique Pinti  | Para LA NACION


Vivir en el pasado aferrados a viejos rencores es altamente perjudicial para nuestro espíritu y estamos expuestos a permanentes estados de amargura y depresión cuando no de revanchismo y resentimiento. Pero ignorarlo, borrarlo o mistificarlo haciendo del olvido una religión es igualmente negativo y lo único que se consigue con esa filosofía es repetir errores garrafales. Cuando además se comete el agravante de no advertir e informar a nuestros descendientes, ya sean hijos biológicos o del corazón, acerca de los errores del pasado, se forjarán generaciones enteras de ignorantes, y ya se sabe que de la ignorancia colectiva brotan las peores alternativas para las sociedades.
La búsqueda del equilibrio es la mejor lucha que los seres humanos podemos desarrollar a lo largo de nuestra existencia. Es un trabajo del día a día, una batalla eterna que nunca se termina de ganar. Y que está sujeta a trampas, engañosas evaluaciones y peligrosos endiosamientos o fanáticas demonizaciones, pero vale la pena entablarla con coraje y sin concesiones, porque es el único camino que conducirá a la plenitud.
Cuesta muchísimo no dejarse arrastrar por la corriente. Es tremenda la presión que se recibe de mayorías dispuestas a creer lo que les conviene a cualquier nivel y que son proclives a exagerar bondades o defectos de acuerdo con pautas no siempre surgidas del sentido común.
La lucha del hombre sensato contra la turba enloquecida e influenciada por informaciones parciales que son creadas y difundidas por grupos con intereses particulares es un combate desgastante y que muchas veces nos hará sentir impotentes ante andanadas de verdades absolutas, pero sólo razonando, evaluando, recordando y teniendo presentes las conductas de los panqueques que cambian sus opiniones del blanco al negro sólo por conveniencia podremos llegar a conclusiones medianamente válidas. No caigamos en la trampa para bobos de creer en aparentes reconciliaciones o en peligrosas alianzas de los otrora enemigos cuyo único fin es juntar fuerzas para repartirse botines de guerra que luego serán la raíz de nuevos enfrentamientos. Esto no lo hacen sólo los políticos; también podemos observar este tipo de maniobras en grupos familiares y en todo tipo de colectivos sociales. Es una lucha con muchas derrotas para sufrir, pero nuestra memoria y nuestra lucidez serán las armas con las que podremos, si no ganar, al menos enfrentar a la adversidad y sentirnos menos tontos.
Las convicciones personales formadas a lo largo de la vida como resultado de nuestra educación, pero sujetas a cambios provocados por la experiencia cotidiana, son el andamiaje donde se sostienen nuestras acciones. Nadie debe renunciar a tenerlas, sostenerlas y cultivarlas, pero sin deformar la realidad cuando ésta no concuerda en un ciento por ciento con ellas. Hay que tener la humildad de los grandes, esos que están abiertos a la constante discusión, a escuchar con atención otras opiniones y discursos y a no encerrarse en su micromundo de supuestos y absolutos. Pero no nos podemos limitar sólo a escuchar; a eso debemos agregarle los datos que nuestra memoria puede aportar para preguntarnos: ¿quién me lo está diciendo? ¿Cuál fue su conducta ante tal o cual problema? ¿Tiene autoridad moral suficiente como para arrojar piedras no estando libre del pecado que critica? Esas y muchas más serán las preguntas que sólo podrán responder adecuadamente los que han hecho un culto de la memoria, esa que nada, ni siquiera la conveniencia, puede adulterar.

El autoritarismo creciente de Cristina Kirchner Por Joaquín Morales Solá

El autoritarismo creciente de Cristina Kirchner

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION


Una foto falsa terminó de exponerlas. A la Presidenta, a sus ideas y a su estrategia. El año electoral comenzó con renovadas ráfagas de rencor de Cristina Kirchner contra el periodismo. No dijo ni escribió una sola palabra sobre los desquicios de la economía, sobre las satelitales ambiciones salariales de los gremios, sobre los trastornos de la inflación o sobre el estrafalario mercado cambiario.
Los días de enero que ella vivió en Buenos Aires los dedicó sobre todo a callar a los críticos y a maltratar a los diarios independientes. Cerrar esas bocas se ha convertido, por ahora, en su casi único programa electoral. Sólo acompañado, tal vez, por un mayor control personal del destino de los recursos públicos, mecanismo que ya amenaza con convertir a los gobernadores en simples delegados del Poder Ejecutivo nacional. El caso de Daniel Scioli, el más popular de los gobernadores, es aleccionador: un político impopular, como Amado Boudou, lo insultó en público sólo porque el gobernador pidió abrir un diálogo sobre la coparticipación federal. Acatar y callar. No hay otra opción para los funcionarios peronistas.
La foto falsa sobre Hugo Chávez la publicó el diario español El País. Fue un error, como el propio diario lo reconoció. Habría sido un error aun cuando la foto hubiera sido auténtica. Todos, incluido Chávez, merecen el respeto a su dignidad. Perfectible como es en todos los casos, el periodismo tiene también muchos aciertos y su presencia es imprescindible en la vida democrática. El propio diario El País fue implacable en la publicación de actos de corrupción de la dirigencia española. Llama la atención que la presidenta argentina no haya dicho nunca nada sobre esas espectaculares revelaciones que acorralan en estos días a los políticos de España.
Por el contrario, existe una clara diferencia entre lo que sucede aquí y en Madrid con las denuncias de corrupción política. Allá, los acusados renuncian y sus líderes deben modificar políticas y métodos. Aquí, los que reclaman una explicación de la corrupción evidente son perseguidos, condenados a esquivar los carpetazos falsos o ciertos que les propinan desde el kirchnerismo.
La prensa es "canalla" para la Presidenta porque habla de esas deshonestidades, no porque un diario publicó una foto falsa de su amigo Chávez. El primer mes del año comenzó con una dura y falsa acusación presidencial contra LA NACION (falsedad que, una vez aclarada, no escandalizó a la Presidenta) y termina con interminables diatribas contra El País y contra Clarín. Sería ingenuo imaginar que en todas esas ocasiones la Presidenta sólo dio rienda suelta a su proverbial mal humor. Se trata, sin duda, de una vieja estrategia, ratificada ahora frente a un crucial año de elecciones. La Presidenta cree que todos sus problemas se terminarán el día en que todo el periodismo la elogie, describió, con precisión de cronista, un funcionario con acceso a ella.
Prisionera de una política cada vez más autoritaria, y de la que ya le será difícil evadirse aunque quisiera, el otro objetivo de sus interminables arrebatos es la Corte Suprema de Justicia. ¿Casualidad? Seguramente no. Ese tribunal, la máxima administración de justicia del país, es, junto con el poco periodismo no alineado al kirchnerismo, lo único independiente que queda entre las instituciones argentinas. La Corte tiene y tendrá causas que precisamente afectan al periodismo en su relación con el Estado. Todo lo que circula en los tribunales sobre los medios periodísticos terminará aquí, sin duda, adelantó uno de los jueces de la Corte Suprema poco antes de empezar el período anual de vacaciones.
Esas vacaciones de los jueces terminarán en estos días; en febrero comenzará el año judicial. Hebe de Bonafini renovó la ofensiva contra la Corte que ya el kirchnerismo había explayado a fines de diciembre y principios de enero. Cristina nunca les perdonó a esos jueces que hayan decidido varias veces en los últimos tiempos a favor de planteos hechos por el Grupo Clarín sobre la ley de medios. En rigor, la Corte no respaldó a Clarín; simplemente no homologó caprichos y antojos presidenciales contrarios a cualquier noción del procedimiento judicial y del juicio justo.
Bonafini comenzó a revelar los antecedentes de esos jueces que están en poder de los servicios de inteligencia. Es exactamente lo que los magistrados de la Corte Suprema esperaban; saben, desde hace varios meses, que el espionaje kirchnerista sigue sus movimientos, toma fotografías de ellos, hurga en sus pasados y escucha sus conversaciones telefónicas. Bonafini comenzó con Carmen Argibay, la jueza más clara, independiente y segura de la Corte. Es también la menos vulnerable; hasta estuvo detenida por la dictadura militar. Comenzar por ella fue casi un mensaje oculto al resto de los jueces, aunque ninguno tiene un prontuario secreto ni necesita esconder nada.
Es cierto que Bonafini carece ya de autoridad política y moral para denunciar a nadie, sobre todo después de que no pudo explicar cómo se gastaron los millonarios recursos del Estado que fueron a parar a sus manos y a las de Sergio Schoklender. Pero los jueces sienten la presión del poder kirchnerista cerca de sus talones. No están acostumbrados al agravio público; son jueces, no políticos. Es Cristina la que está detrás de Bonafini. ¿Acaso no fue el propio Schoklender el que denunció que los "juicios políticos" de Bonafini en la Plaza de Mayo eran instrucciones precisas del entonces matrimonio Kirchner?
Digan lo que digan en público, los jueces de la Corte Suprema pronostican tiempos de aprietes y de operaciones contra ellos. Quizá se avecinan momentos en que deberán demostrar, como nunca antes, su serenidad y su independencia. Esas son las dos virtudes que el kirchnerismo quiere arrebatarles ahora con tantas presiones públicas y reservadas.
Resulta extraño que la Presidenta se ocupe de jueces y periodistas justo en los días en que la economía comienza a señalarle el otoño de su poder. La inflación de este año podría ser peor que la de 2012. Los gremios, los amigos y los enemigos, están ayudando a elevar el costo de vida con reclamos salariales intolerables para la actual situación de la economía. O los afiliados de los sindicatos o el Gobierno. Esa es nuestra opción, dijo un dirigente gremial muy cercano al kirchnerismo. Ahora la Presidenta tendrá oportunidad de arrepentirse de haber promovido la división sindical. Si aquello es lo que dicen los amigos, ¿qué puede esperar de los enemigos?
Caída de la producción industrial y de la actividad económica, inflación, escasa inversión, un dólar paralelo eyectado y el colapso de la infraestructura. La Presidenta sólo atina a repetir sus viejas recetas tan dirigistas como facilistas para resolver esos graves problemas de la economía. Nunca tomó nota de que es la primera vez que el peronismo lidera un tercer mandato presidencial consecutivo, que no tuvieron ni Perón ni Menem. Ésta es también, por lo tanto, la primera vez que en el peronismo deberán hacerse cargo de sus propias consecuencias. Para peor, Cristina carece de un equipo económico creíble y de programas económicos alternativos.
Sólo podría pavonearse porque la política habla nada más que de ella. Tiene un deber de gratitud frente a la inoperancia de sus opositores, que no imaginan alianzas electorales ni políticas diferentes. Pero esa es otra historia. Todo lo que ella ofrece es muy poco para una sociedad perseguida por una delincuencia cada vez más criminal y asustada por la deriva de una economía altamente imprevisible. La Presidenta sólo se ocupa de perseguir a los periodistas, de presionar a los jueces y de sumar para ella más poder en la cima estructural. Las mismas respuestas, en fin, para otras preguntas.

Corporaciones y modelo K Por Maristella Svampa

Corporaciones y modelo K

Por Maristella Svampa
26/01/13 - 11:00
 
Los comienzos de año suelen ser agitados en nuestro país. Hace un año se producía la pueblada de Famatina, en La Rioja, la cual visibilizaba a nivel nacional las luchas contra la megaminería que desde 2003 vienen disputando las poblaciones, de cara a las grandes corporaciones, avaladas por los gobiernos provinciales. Poco después, la presidenta Cristina Fernández dejaría en claro la posición del Gobierno nacional sobre el tema: con argumentos muy débiles y denigratorios, fustigaría al ambientalismo, evocaría una vacua idea de “sustentabilidad”, apoyaría a rajatabla a los gobernadores promineros y reafirmaría su alianza estratégica con las corporaciones mineras. Después de este claro alineamiento con las empresas transnacionales, las luchas se tornaron aún más desiguales, pero el Famatinazo tuvo un efecto político y simbólico mayor, pues desnudó uno de los grandes puntos ciegos del discurso épico del oficialismo, a la hora de hablar de las corporaciones.
Algo similar sucedió con la tragedia ferroviaria de Once: el hecho, que costó la vida de 51 ciudadanos, puso de manifiesto que la precariedad no es un tema del pasado neoliberal y que los subsidios millonarios no hacen más que apuntalar las ganancias de  los empresarios, con total desprecio por la vida de los usuarios. Esta semana, al cumplirse once meses de la tragedia, los familiares y amigos de las víctimas anunciaron una gran movilización hacia Plaza de Mayo para el mes próximo. Los familiares leyeron un duro documento donde expresaban su satisfacción por el avance de la causa penal, y subrayaban “el silencio del Poder Ejecutivo”. Pocos días antes, el Gobierno había acordado la compra directa de 409 vagones a la empresa china CRS y un programa de mejoramiento de la infraestructura ferroviaria para municipios. El anuncio, que no hizo alusión alguna a las víctimas de la tragedia de Once, vino a refrendar también la convicción de que el Gobierno no está pensando el sistema ferroviario en clave de reconstrucción de la industria nacional.
Otro punto de actualidad donde naufraga el discurso oficial sobre las corporaciones aparece cuando hablamos de la expansión de la frontera agropecuaria. Este proceso ha significado mayor acaparamiento de tierras en manos de agentes económicos poderosos, más desforestación, más criminalización, más desalojos rurales y asesinatos de campesinos e indígenas. Este verano, por ejemplo, los qom, que mantienen un largo litigio por la titularidad de sus tierras en Chaco y Formosa, volvieron a ser noticia fúnebre: entre diciembre de 2012 y enero de 2013, cuatro integrantes de esta comunidad fueron muertos en circunstancias más que sospechosas, frente a la indiferencia del Gobierno nacional. A raíz de ello, están circulando declaraciones de repudio y cartas abiertas a la Presidenta, de parte de la comunidad académica, que demandan, además de la implementación de medidas urgentes, que el Gobierno nacional condene moral y públicamente estos hechos aberrantes.
Un último ejemplo del rol cada vez mayor que asumen las corporaciones es la llegada del fracking, a partir de la expansión de la frontera hidrocarburífera. Recordemos que la estatización de YPF reverdeció el discurso épico del Gobierno, que venía en baja, luego de lo sucedido con la megaminería y la tragedia de Once. Lo cierto es que, más allá de los anuncios ditirámbicos, la YPF Modelo 2012 apuesta a la asociación con grandes empresas extranjeras, como la americana Chevron (que, a través de Texaco, fue condenada por graves delitos ambientales y violación de derechos indígenas, en Ecuador).
YPF apunta a la explotación del gas no convencional (shale gas), a través de una metodología muy cuestionada en el mundo, la fractura hidráulica, más conocida como fracking. Es una técnica que consiste en el bombeo de fluido (grandes cantidades de agua y sustancias químicas) y arena, a elevada presión, a fin de producir microfracturas en la roca madre que almacena los hidrocarburos. Los riesgos ambientales son muchos y de corto plazo: contaminación de aguas subterráneas y superficiales, lubricación de fallas geológicas que originan movimientos sísmicos y utilización intensiva del territorio. Por ello, el fracking ya fue prohibido en varios estados de Estados Unidos, en Francia, Bulgaria e Irlanda del Norte.
La geógrafa Silvia Leanza, de la Fundación Ecosur, habla de “geocoincidencias” entre cuencas gasíferas y cuencas hídricas, “ya que los proyectos más avanzados coinciden con importantes fuentes de agua potable (y el agua es el insumo de mayor importancia para la “eficiencia” en la explotación de gas no convencional)”. Argentina cuenta con varias geocoincidencias, entre ellas, la Cuenca Neuquina, donde está Vaca Muerta (acuífero Zapala y cuencas de ríos norpatagónicos), la del Chaco-Paraná (acuífero Guaraní y ríos de la Cuenca del Plata), el golfo San Jorge (cuenca del río Senguer). Más claro, imposible…
Nada indica que el Gobierno abrirá la discusión sobre el fracking; todo lo contrario, como ya sucedió con la soja y la megaminería. Argentina se apresta así a sumar nuevos conflictos socio-ambientales que preanuncian un enfrentamiento directo, ya no sólo con las transnacionales, sino con una empresa nacional, YPF Modelo 2012. Pero la acumulación de luchas en defensa del agua es tal que la población ya comienza a movilizarse: esto sucede en Entre Ríos, provincia en la cual distintas organizaciones promueven una ley que prohíba el fracking; en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, donde se han organizado en asambleas –siendo Allen la localidad más amenazada–, y donde la ciudad de Cinco Saltos acaba de convertirse en el primer municipio en el país  en prohibir el fracking; por último, están las luchas de las comunidades mapuches en el norte neuquino, cerca de Zapala y en Loma de la Lata.
En fin, enero de 2013 nos recibe con nuevas bofetadas de realidad que reafirman cuál es verdadero rol que el modelo kirchnerista asigna a las corporaciones y a los grandes actores económicos en el esquema del extractivismo dependiente.

*Socióloga y escritora, miembro de Plataforma 2012.

Paren de mentir Por Nelson Castro

CHOQUE DE REALIDAD

Paren de mentir

El dislate devaluatorio de Moreno. La vieja receta de Cristina. Y la ausencia de república.

Por Nelson Castro
26/01/13 - 10:56
 
Paren de mentir
PUNCHING BALL HUMANO, 'VOLVEDOR' EMPEDERNIDO. Daniel Scioli. Dibujo: Pablo Temes.
Fue una demostración de una impericia increíble. Pero así son las cosas en muchas áreas de la administración de Cristina Fernández de Kirchner. No crea el lector que estamos hablando del ministro de Defensa, Arturo Puricelli –a quien nadie respeta ya dentro del Gobierno– y el penoso episodio del Santísima Trinidad. Estamos hablando del inefable secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. El hecho: su vaticinio de un dólar a fin de año de seis pesos. Es decir, habló de una devaluación. Alguien debería haberle dicho que una devaluación nunca se anuncia; se instrumenta. ¿Quién se va a desprender de un dólar que ahora vale cinco cuando sabe que a fin de año valdrá seis? ¿Piensa alguien en el Gobierno que los dólares de las exportaciones agrícolas se liquidarán así nomás sabiendo que quien lo haga ahora, o en los próximos meses, estará perdiendo dinero? Además, la declaración de Moreno implica un reconocimiento de que los números del Indek sobre la inflación son una mentira.
El problema que tiene la administración de Fernández de Kirchner con sus mentiras lo genera, como siempre, la realidad. He ahí, como botón de muestra, la discusión salarial. Es una espina que perturba al Gobierno. Y cada vez más, ya que desde un punto de vista político al Gobierno lo complica su relación no con Moyano u otros opositores –con quienes no la tiene ni la tendrá– sino con los que son de su mismo palo. Un ejemplo es la CGT Balcarce; otro, la actual conducción de la Unión Industrial Argentina; y un tercero, los gobernadores e intendentes K.
La CGT oficialista enfrenta una encrucijada, dado que hay allí quienes no quieren saber nada con cualquier cosa que signifique tener que compartir algo con Moyano. Sin embargo, la realidad los lleva a abordar una agenda con temas que no le permiten despegarse de la del camionero; ahí está, pues, el reclamo de aumento del mal llamado “mínimo no imponible”. Los aumentos en las paritarias no tienen sentido si ese techo no se eleva. Cualquier nuevo beneficio que reciban los trabajadores será devorado por la AFIP. “No sé cómo la Presidenta no se da cuenta de esto”, señala un hombre que comparte el mismo espacio gremial que Caló, y agrega: “Para la tribuna estamos obligados a decir que el Gobierno modificará esto, pero la verdad es que hasta ahora nadie nos dijo; estamos dibujados”.
El Aló Presidenta del viernes no ayudó a calmar mucho a las bases de muchos sindicatos. El consejo presidencial –de hacerles vacío a las empresas y a los comercios que aumentan los precios– tuvo olor a receta vieja. Lo han dicho mucho otros que pasaron por la Casa Rosada antes que Fernández de Kirchner. A ninguno le funcionó. Tampoco funcionará ahora. Si la Presidenta cree que ésa es la solución al problema de la inflación, se equivoca. La razón es muy simple: los aumentos no son exclusivos de un comercio o un rubro en particular, sino generalizados.
Las complicaciones no afectan sólo a los consumidores. También comprometen las cuentas fiscales, y eso es lo que muestran las economías de las provincias, cuyo deterioro es difícil de ocultar. Por eso el espinoso asunto de la coparticipación, ítem clave para la supervivencia de las gestiones de los gobiernos provinciales, hizo su aparición en la agenda. La propuesta de rediscutir los porcentajes que han hecho esta semana Scioli y Fellner surge de una necesidad cada vez más apremiante. Para paliar eso, a algunas –a cuyos mandatarios Fernández de Kirchner considera amigos– se les abre el chorro a través del cual distribuyen fondos extras con generosidad, alternativa que no comparten los que no gozan del privilegio de la simpatía presidencial. En consecuencia, en estas últimas los problemas se notan y mucho, algo que desde la Casa Rosada se encargan de resaltar. Un último ejemplo lo representa San Carlos de Bariloche. Al intendente removido le negaron hasta el saludo; a su reemplazante la recibió ni más ni menos que el jefe de Gabinete, quien le aseguró la ayuda que el destituido no tuvo.
Hasta ahora, esta situación de ahogo la venían expresando públicamente cuatro gobernadores: el cordobés De la Sota, el santacruceño Peralta, el correntino Colombi y el santafesino Bonfatti. Esta semana se les han agregado Scioli y Fellner. A Scioli salieron a “matarlo” su vice, Gabriel Mariotto, y Amado Boudou. Es para lo que están.
Es improbable que los gobernadores logren abrir la discusión por la coparticipación. En cuanto la Presidenta aceptara hacerlo, sabe que se queda sin caja y, por ende, sin poder para someter a los mandatarios. A propósito, en la semana se adoptó una decisión destinada a reducir al mínimo el poder de los ejecutivos provinciales. Fue la resolución por la que se habilitó a los intendentes a recibir fondos desde la Nación sin la participación de los gobernadores. Ha sido ésta la oficialización de una práctica que supo usar mucho Néstor Kirchner.
Más allá de las consecuencias prácticas que vaya a producir, esta determinación del Gobierno implica un avasallamiento no sólo de la autoridad de los gobernadores, sino también del concepto republicano y federal sobre el que descansa la estructura institucional de nuestro país. Con actitudes como éstas, la Presidenta no hace más que reafirmar el perfil absolutista de su gestión, que se asemeja más a un unicato que a una república.

Producción periodística: Guido Baistrocchi.

Guía política 2013 POR ALEJANDRO BORENSZTEIN

Guía política 2013

POR ALEJANDRO BORENSZTEIN

 

 

27/01/13
Tomemos un país cualquiera, uno del montón. Por ejemplo, Estados Unidos. Allá hay dos partidos políticos: Republicanos y Demócratas. Cada tanto hacen una interna entre 4 o 5 ñatos de cada lado, cada bando elige uno (habitualmente al más canchero) y juegan la final. Gana uno, pierde el otro y al día siguiente todo el mundo a laburar como si nada. Veamos otro país al voleo: Uruguay. Ahí la única diferencia es que en lugar de 2 partidos hay 3: Colorados, Blancos y el Frente Amplio. Siempre gana alguno de los 3.
No hay sorpresas. Un embole. En cambio acá la cosa es bien diferente. Acá es una fiesta.
En tiempos electorales, como los que se vienen ahora, todo es mucho más confuso, mezclado y cualquiera le puede ganar a cualquiera. En la última elección legislativa un tal De Narváez Sociedad Anónima le ganó por 3 puntitos a la lista encabezada por el mismísimo Compañero Jefe y secundado por el Compañero Scioli. En realidad, el Compañero Represa Hidroeléctrica perdió porque apareció un tipo llamado Sabbatella que lo enfrentó y le choreó 5 puntos. De no haber sido por eso, Kirchner hubiera ganado aquellas elecciones y vaya uno a saber cómo hubiera sido la historia. Las vueltas de la vida, ¿no?
Hoy Sabbatella es la Armada Brancaleone del kirchnerismo.
Si fuéramos un país común y aburrido, tendríamos dos grandes frentes electorales.
Uno de centro izquierda, progresista, con el ala progre del radicalismo, Binner, Lilita, Margarita, Pino, y todos los progres que anden sueltos por ahí, y del otro lado, un frente de centro derecha, conservador, con Macri, el PJ disidente, sindicalistas varios y algún desprendimiento medio rancio de la UCR.
En lugar de eso, tenemos a todos estos tipos desperdigados y deambulando aún aturdidos por el 2001 y en el medio el kirchnerismo, donde se mezclan progresistas incautos con unos simpáticos recontrafachos que te la voglio dire. Hay de todo. Desde los humildes genios que atacan a fracasados impopulares como Suar, Darín o Campanella, hasta el extraño caso del ministro Puricelli, el único kirchnerista que reconoce errores. Un excéntrico. Primero asumió el error de Ghana y ahora dijo que se le cae la cara de vergüenza por el buque hundido. Rarísimo. Para mí que mañana lo rajan.
A los del Frente de centroizquierda, solo les cabe juntarse en un bar y tratar de organizar algo serio. Es eso o el destierro de todos ellos. Binner declaró hace poco que el FAP es la segunda fuerza del país y que están sólo un escalón abajo de la Presidenta. Según el Código de Edificación la alzada en escaleras de primera no puede superar los 18 centímetros. Si la Compañera Jefa sacó 11.700.000 votos y Binner sacó 3.700.000 quiere decir que el escalón fue de 8 millones de votos. Como escalón es un poquito alto. Así nunca le van a aprobar los planos. Pero si se ayudan entre todos y encuentran uno que sonría por televisión, pueden lograr algo.
Del otro lado, en el Frente de centroderecha todo parece indicar que lo lideraría el Compañero Mauri. El tipo declaró que está armando “el mejor equipo que se haya visto desde Frondizi para acá”. Por ahora solo consiguió a Miguel Del Sel, al árbitro Baldassi, al Colorado Mac Allister y al hermano de Ginóbili. Para colmo esta semana se le complicó un poquito porque se le bajó Rocío Marengo, quien ahora fue tentada por La Cámpora (mucha militancia, mucho pibes para la liberación, pero en el fondo están más calientes que un búfalo en celo). Veremos.
El kirchnerismo enfrenta las elecciones evaluando varios escenarios: Opción 1: Ganan por afano, incendian la Constitución y al que no le guste que se exilie. Casi imposible. Opción 2: ganan pero no les alcanza, entonces sacan la militancia a la calle y justifican con el clamor popular el incendio de la Constitución. Difícil. Opción 3: hacen una elección flojita y empieza el calvario hacia 2015.
El calvario tiene varios planes. El plan A era la elección de un delfín que originalmente fue Boudou, pero el plan falló porque el tipo más que un delfín resultó ser una raba. Ahora, para congraciarse con la Compañera Jefa, se le dio por atacar a Scioli. No le va a alcanzar. Como mucho llegará a filet de merluza. De ahí no pasa.
Allí se activa el plan B: candidatear a algún experimentado de la banda que ande revoloteando la Rosada, como Capitanich, Randazzo, Aníbal o algún otro. Pero lo más probable es que la Jefa los siente a todos de orto porque en el fondo no confía en ninguno de ellos.
Lo bien que hace, yo tampoco. Además ya están todos medio baqueta.
El plan C sería recrear aquel “Cámpora al gobierno, Perón al poder” y transformarlo en “La Cámpora al gobierno, Ella al poder”. El problema es que ni La Cámpora es Cámpora, ni Ella es Perón. Tampoco Macri es Manrique, ni Binner es Alende, ni Ricardito Alfonsín es Balbín, ni el tren a Mar del Plata de 2013 es el tren a Mar del Plata de 1973, ni Silva es Curioni, ni Funes Mori es Morete, ni la revista porteña es la revista porteña, y paro acá porque nos vamos a poner todos a llorar.
Al kirchnerismo sólo le quedaría el Plan D que para ellos es la suma de todos los miedos, la peor pesadilla, el infierno tan temido: Daniel el Rebueno 2015.
Que el Compañero Scioli sea la lancha salvavidas del kirchnerismo y quizá del peronismo es algo que ni Perón ni Kirchner ni nadie en este mundo imaginó jamás. Pero así parece ser.
A su vez, esto plantea dos escenarios. Plan D1: el kirchnerismo se aferra a la lancha de Scioli y reza para que el peronismo profundo no venga después a cobrarles la cuenta.
El Plan D2 es la Gran Menem 99.
En su momento, el Turco pensó: “Le saboteo la candidatura a Duhalde, lo ayudo a ganar a De La Rúa y yo me quedo como jefe de la oposición, muerto de risa viendo como a la Alianza le explota la bomba de la convertibilidad en la mano”.
¿Preferirá la Jefa hundir a Scioli o a Massa o a De La Sota, y ayudar a Macri por debajo de la mesa? ¿Será que putea al Compañero Mauri todos los días para transformarlo en el líder de la oposición, ayudarlo a ganar para luego sentarse en El Calafate y levantarle su famoso dedito cada vez que trastabille? No hay que comparar porquetodos sabemos que el menemismo y el kirchnerismo son el día y la noche (en el norte de Noruega en invierno). ¿Y si en la confusión se les cuela un Binner? ¿O un tapado?
Esta semana Obama asumió su último mandato. Por bueno que sea, en cuatro años termina y se va a casita como Dios manda. Un plomo. Esos tipos no saben la joda que se pierden.

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